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Chile traza plan para alcanzar US$ 10.000 millones en exportaciones frutícolas en 2028

martes, 15 de septiembre 2026

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Chile traza plan para alcanzar US$ 10.000 millones en exportaciones frutícolas en 2028

Exportaciones frutícolas de Chile marcan récord 2025 con US$8.630 millones y activan plan en seis ejes para llegar a US$10.000 millones en 2028.

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Economía Chilena

Por: Yexika Montilla | 03 de febrero 2026 | 16:40

Chile traza plan para alcanzar US$ 10.000 millones en exportaciones frutícolas en 2028

Pie de foto: Empleo estacional, trazabilidad y cadena de frío como base del crecimiento 2026–2028 en Chile.

Chile cerró 2025 con un récord histórico en fruta: US$ 8.630 millones y más de 3 millones de toneladas. El gremio Frutas de Chile propone seis ejes —SAG, arancel/“Systems Approach” con Estados Unidos, acuerdos con India y Asia, promoción, infraestructura hídrica-portuaria y marco laboral— para llegar a US$ 10.000 millones en 2028.

El 2025 cerró con la mayor cifra histórica para la fruticultura chilena: US$ 8.630 millones en exportaciones y más de 3 millones de toneladas, empujadas por cerezas, uvas, arándanos y otras especies. El desempeño confirma a la fruta como segundo motor exportador después de la minería y abre paso a una meta desafiante: US$ 10.000 millones en 2028, anunciada por el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio. Para lograrlo, el sector debe sostener productividad y abrir mercados mientras gestiona riesgos de costos logísticos, clima y regulaciones sanitarias. En paralelo, la diplomacia comercial será decisiva para mitigar aranceles y acelerar protocolos. La combinación de más destinos, mejor promoción y obras hídricas/portuarias perfila la hoja de ruta del período 2026–2028.

Seis ejes de la hoja de ruta

El plan gremial ordena prioridades en seis frentes.

  1. Fortalecer al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) con financiamiento y gestión para sostener certificaciones en destino.

  2. Reducir/eliminar el arancel base del 10% en EE. UU. y restablecer el Systems Approach para uva de mesa, alternativa a la fumigación con bromuro de metilo.

  3. Profundizar y modernizar acuerdos: empuje al CEPA con India y actualización con Corea del Sur, Indonesia, Vietnam y Filipinas.

  4. Reimpulsar la promoción como parte de la marca país, tras recortes presupuestarios recientes.

  5. Destrabar infraestructura crítica: desalación, embalses y eficiencia portuaria para tiempos de tránsito y cadenas de frío.

  6. Marco laboral/migratorio especial para temporadas, alineado con esquemas sectoriales existentes en otras industrias intensivas en mano de obra.

Diplomacia comercial: arancel del 10% y la vía Washington

Las prioridades con Estados Unidos concentran la agenda 2026–2028. Desde 2025, la política arancelaria estadounidense elevó un arancel base de 10% aplicable a múltiples rubros, con impactos en fruta fresca; el Gobierno chileno y los gremios activaron gestiones para exenciones y rebajas, y algunos productos han obtenido alivios parciales. La tesis del sector es que esta negociación requiere conducción presidencial y una embajada en Washington, D. C. plenamente operativa desde el día uno del nuevo gobierno. En paralelo, se mantiene la coordinación técnica con agencias estadounidenses y la búsqueda de “ventanas” de exclusión por producto/temporada para preservar competitividad en la costa oeste y otros hubs logísticos.

Systems Approach para uva: qué pasó y qué viene

El USDA/APHIS aprobó en 2024 un Systems Approach para ciertas regiones de Chile que reemplazaba la fumigación como condición de ingreso. Sin embargo, en septiembre–octubre de 2025, un tribunal federal en D. C. dejó sin efecto esa decisión, obligando a revisar el expediente y sus fundamentos ambientales y de riesgo. Para la fruticultura, recuperar el esquema antes de la temporada 2027–2028 reduciría mermas de calidad, costos y tiempos de tránsito; el gremio espera que el rediseño técnico-legal del programa permita su reinstalación con resguardos. Mientras tanto, exportadores y autoridades priorizan medidas puerto a puerto y protocolos de mitigación para mantener abastecimiento en EE. UU., con foco en la logística de frío y la coordinación en origen.

India y Asia: del CEPA a la modernización de acuerdos

En 2025 se inició formalmente la negociación del Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA) Chile–India, con rondas en mayo y octubre en Nueva Delhi y avances de texto y cobertura. Para 2026, la Cancillería —vía Subrei— planea consolidar capítulos sensibles (acceso a mercados, reglas de origen, servicios) y, en paralelo, modernizar instrumentos con Corea del Sur, Indonesia, Vietnam y Filipinas. La oportunidad es diversificar destinos y reducir dependencia de aranceles extra-zona, con frutos de carozo y uva ganando terreno en Asia meridional. El cronograma realista sitúa un acuerdo sustantivo para 2026–2027, sujeto a tiempos políticos en India y al cierre técnico de listas y disciplinas.

Producción 2026: especies, montos y riesgos de clima

Tras el récord 2025, el 2026 asoma con crecimiento leve condicionado por clima y disponibilidad hídrica. El mix mantiene a las cerezas como puntal —con ventas del orden de US$ 3.38 mil millones en 2025— y una estabilidad en uvas de mesa (≈ US$ 1.06 mil millones) y arándanos (≈ US$ 499 millones). Ciruelas y kiwis mostraron bases comparables —US$ 287 millones y US$ 308 millones respectivamente— y podrían capitalizar mejor logística y demanda en norte de Asia. Para blindar márgenes, los exportadores adelantan calibrado, poscosecha y contratos con ventanas programadas, mientras se monitorean eventos Niña/OSO y sus efectos sobre fechas de cosecha y sólidos solubles. La elasticidad de demanda en China y la costa oeste de EE. UU. será clave para sostener precios de retorno.

Mercados destino: reequilibrar y abrir África

El Lejano Oriente, la costa oeste de EE. UU. y Latinoamérica seguirán absorbiendo la mayor parte del flujo chileno, con ventanas que maximizan frescura y precio. Para 2026–2028, el sector buscará reequilibrar la canasta de destinos, reduciendo exposición a un solo gran mercado y abriendo pruebas comerciales en África en categorías con buena poscosecha (manzanas, kiwis y cítricos), sumando aprendizaje regulatorio y logístico. Estas incursiones requerirán trabajo sanitario bilateral y acuerdos fitosanitarios específicos, además de campañas promocionales que conecten con cadenas minoristas regionales. La tesis: si la promoción vuelve a niveles previos y los puertos mejoran tiempos de estadía, la fruta chilena puede sostener liderazgo hemisférico y escalar en el ranking global sin comprometer calidad.

Impacto económico y empleo: multiplicador y estacionalidad

El gremio estima que cada dólar exportado en fruta multiplica 4,2 veces su efecto en la economía —por servicios logísticos, insumos, transporte y empleo directo/indirecto—, aunque requiere mayor estandarización metodológica para su uso en política pública. Con más de cientos de miles de puestos estacionales por temporada, el sector impulsa la creación de un marco laboral/migratorio específico, análogo a esquemas de minería y transporte, que reduzca costos de contratación y rotación. La evidencia reciente confirma que, cuando sube el volumen y mejora la logística, también lo hacen salarios y tributación regional; el desafío es compatibilizarlo con seguridad hídrica, bienestar laboral y sostenibilidad trazable exigida por supermercados y reguladores.

Fuente: FreshPlaza, Subrei, Diario Frutícola, SmartCherry, PortalPortuario

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