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Avellana europea chilena: crecen los envíos con cáscara y cambia el inicio de temporadadomingo, 13 de septiembre 2026
Avellana europea chilena: crecen los envíos con cáscara y cambia el inicio de temporada
La avellana europea chilena cerró una temporada récord con US$563 millones FOB, pero el nuevo ciclo cambia: crecen 390,3% los envíos con cáscara.
Frutos Secos
Por: Constanza Sanhueza G. | 24 de julio 2026 | 16:47
Pie de foto: Las exportaciones chilenas de avellana europea cambiaron de composición: crecieron con fuerza los envíos con cáscara, mientras retrocedió el producto sin cáscara.
Chile cerró la temporada 2025/26 con exportaciones de avellana europea por US$563 millones FOB, uno de los resultados más relevantes del rubro en los últimos años. Sin embargo, el comienzo del nuevo ciclo muestra una composición distinta: aumentaron con fuerza los embarques con cáscara, mientras retrocedieron los envíos del producto sin cáscara.
Entre abril de 2025 y marzo de 2026, Chile aumentó 135,4% el valor y 161,4% el volumen de sus exportaciones de avellana europea. En los primeros tres meses de la nueva temporada, en cambio, el valor total disminuyó 7,3%. El principal cambio estuvo en el formato: la avellana con cáscara creció 390,3% en valor y tuvo a Italia como único destino.
Una temporada de fuerte expansión exportadora
De acuerdo con ODEPA, Chile exportó cerca de 62.000 toneladas de avellanas durante la temporada 2025/26. Del total, 46.300 toneladas correspondieron al producto sin cáscara y 15.700 toneladas a avellanas con cáscara.
Italia se mantuvo como el principal destino y concentró 47,5% del valor exportado. Alemania representó 17% y Polonia 16%. La distribución confirma la estrecha relación de la industria Chilena con el mercado europeo y, especialmente, con los compradores y procesadores italianos.
El resultado anual muestra una expansión significativa, pero no debe confundirse con el comportamiento de los primeros meses del ciclo siguiente. ODEPA utiliza para los frutos secos una temporada comercial comprendida entre abril y marzo, por lo que ambas cifras representan periodos diferentes.
El nuevo ciclo cambió la composición de los embarques
Entre abril y junio de 2026, Chile exportó avellanas por US$122,8 millones FOB, una disminución de 7,3% frente al mismo periodo de la temporada anterior. El resultado agregado esconde movimientos opuestos entre los dos principales formatos.
Las exportaciones de avellanas con cáscara pasaron de US$11,7 millones a US$57,4 millones FOB. Esto significó un crecimiento de 390,3% en valor y de 186,3% en volumen.
En contraste, los envíos sin cáscara disminuyeron 65% en volumen y 46% en valor. El monto exportado bajó desde US$120,8 millones hasta US$65,4 millones FOB.
Por lo tanto, el aumento del producto con cáscara no significa que todo el rubro esté creciendo. La principal señal es una modificación en la participación de cada formato dentro de los embarques chilenos.
Exportar con o sin cáscara tiene efectos distintos
La avellana sin cáscara incorpora una etapa adicional de procesamiento antes de su exportación. Esto puede involucrar partido, selección, calibrado, control de calidad y preparación del producto según las condiciones acordadas con el comprador.
La avellana con cáscara requiere una menor transformación antes del envío y deja parte del proceso en el mercado de destino. Para productores y plantas, la diferencia puede influir en el uso de la infraestructura, los costos, las mermas, el almacenamiento y el precio neto recibido.
Sin embargo, todavía no corresponde interpretar el aumento de los embarques con cáscara como una transformación permanente de la industria. ODEPA informa el cambio estadístico, pero no identifica una causa única. El movimiento podría estar relacionado con condiciones comerciales, decisiones de compra, disponibilidad de procesamiento o calendarios de entrega, pero esas explicaciones necesitan antecedentes adicionales.
Subieron los valores por tonelada
A pesar de la disminución del monto total exportado, ambos formatos registraron mayores valores unitarios entre abril y junio de 2026.
La avellana sin cáscara alcanzó US$16.223 FOB por tonelada, un aumento de 55,2% frente al mismo periodo anterior. La avellana con cáscara llegó a US$6.902 por tonelada y avanzó 71,3%.
Estas cifras muestran que el volumen no puede analizarse de forma aislada. El formato, el mercado de destino, la fecha del embarque y el valor unitario también influyen en el resultado comercial.
Además, los precios FOB no equivalen directamente al monto recibido por cada productor. Los resultados finales dependen de los costos de proceso, almacenamiento, transporte, contratos y condiciones de recepción.
Italia concentró los embarques con cáscara
El 100% del volumen de avellanas con cáscara exportado entre abril y junio de 2026 tuvo como destino Italia. En el producto sin cáscara, la distribución fue más amplia: Italia recibió 38,1%, Alemania 37,7% y Polonia 11,3%.
La concentración puede facilitar la colocación de grandes volúmenes cuando existe demanda, pero también aumenta la exposición a cambios comerciales, logísticos o industriales en un solo mercado.
El dato debe entenderse dentro de su periodo específico. No significa que todas las exportaciones Chilenas de avellana dependan exclusivamente de Italia, sino que durante esos tres meses el formato con cáscara se concentró completamente en ese destino.
Más huertos entrarán en producción
La superficie nacional de avellano europeo llegó a 49.264 hectáreas en 2024. Maule concentró 44%, seguida por La Araucanía con 20%, Ñuble con 18% y Biobío con 10%.
La edad de los huertos entrega una señal todavía más relevante. Solo unas 11.100 hectáreas estaban en plena producción, mientras alrededor de 33.500 permanecían en una etapa de producción creciente.
Esto significa que la oferta Chilena puede continuar aumentando durante los próximos años, incluso si la superficie plantada deja de expandirse al mismo ritmo. La cadena necesitará más capacidad de secado, almacenamiento, procesamiento y comercialización para absorber ese volumen.
La señal para productores e industria
El crecimiento de 390,3% de la avellana con cáscara no debe interpretarse como una garantía de precio o demanda para toda la temporada. Los próximos informes deberán mostrar si se trata de un cambio permanente o de una concentración temporal de ventas.
Productores, procesadores y exportadores tendrán que seguir la proporción vendida bajo cada formato, el precio neto después de los costos, la capacidad regional de proceso, la concentración de compradores y la evolución del mercado italiano.
La temporada anterior confirmó la consolidación exportadora del rubro. El nuevo ciclo plantea otro desafío: decidir cómo comercializar una producción que seguirá creciendo. La sostenibilidad dependerá de combinar volumen, capacidad industrial, alternativas de mercado y condiciones comerciales favorables para toda la cadena.
Fuente: ODEPA, Centro de Información de Recursos Naturales y Oficina de Estudios y Políticas Agrarias.


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