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Después de las lluvias, la atención se desplaza hacia las heladasdomingo, 13 de septiembre 2026
Después de las lluvias, la atención se desplaza hacia las heladas
Heladas tras las lluvias podrían afectar cultivos entre el 22 y 26 de julio. Maule registra superávit de 32%, pero aún mantiene un déficit de 18%.
Actualidad Meteorológica
Por: Constanza Sanhueza G. | 22 de julio 2026 | 11:56
Pie de foto: Tras el temporal, el Maule enfrenta riesgo de heladas entre el 22 y el 26 de julio.
La disminución temporal de las precipitaciones no significa que los riesgos para el campo hayan terminado. Cuando la nubosidad se disipa, las temperaturas pueden descender con rapidez y abrir una segunda fase de la emergencia, especialmente en sectores interiores, valles, hondonadas y terrenos donde todavía permanece agua acumulada. Al 22 de julio de 2026, el sistema de la Dirección Meteorológica de Chile mantiene disponible su pronóstico de heladas a cinco días, con estimaciones que deben revisarse según la estación y la comuna. Para el periodo comprendido entre el 22 y el 26 de julio se proyectan sectores con temperaturas mínimas iguales o inferiores a 0 °C, aunque la intensidad y duración del fenómeno pueden variar dentro de una misma región. Por esa razón, cada productor debe contrastar el pronóstico general con las condiciones reales de su predio antes de activar medidas de protección.
Heladas blancas y negras: cuáles son sus diferencias
Una helada blanca se produce bajo condiciones de mayor humedad, cuando el agua depositada sobre hojas, frutos y otras superficies se congela y forma cristales visibles. La helada negra, en cambio, suele desarrollarse con aire más seco y puede dañar los tejidos vegetales sin dejar una capa blanca evidente.
La Dirección Meteorológica de Chile explica que una helada meteorológica ocurre cuando la temperatura del aire, medida a 1,5 metros del suelo, llega a 0 °C o menos. Además, señala que las heladas por advección pueden presentarse después del paso de un sistema frontal, cuando ingresa una masa de aire frío procedente de latitudes altas.
El impacto sobre los cultivos no depende únicamente de la temperatura mínima registrada. También influyen la duración de la exposición, la especie, la variedad, el estado fenológico, la humedad ambiental y las condiciones del terreno. SENAPRED indica que estos factores pueden determinar la formación de hielo o escarcha y los posibles daños en la vegetación.
Durante las pausas sin lluvia, los agricultores deberían comprobar la humedad del suelo, revisar los sectores bajos del huerto e identificar raíces expuestas, árboles inclinados o zonas donde el agua pueda provocar asfixia radicular. En cultivos sensibles, la evaluación debe incorporar el pronóstico comunal, el estado fenológico y la capacidad efectiva de utilizar sistemas de protección sin aumentar los riesgos para las personas.
Qué deben revisar los productores durante las pausas sin lluvia
Las ventanas de tiempo estable permiten evacuar agua, despejar drenajes y examinar bombas, tableros eléctricos, sistemas de riego e invernaderos. Sin embargo, ningún equipo que haya permanecido bajo el agua debe energizarse antes de una revisión técnica. La Asociación Chilena de Seguridad recomienda comprobar el estado de las conexiones y trabajar en zonas secas antes de operar instalaciones eléctricas, debido al riesgo de accidentes asociado al agua, el barro y los componentes dañados.
Tampoco es aconsejable ingresar maquinaria pesada en suelos saturados o inestables, porque su peso puede profundizar la compactación, dañar raíces y aumentar la posibilidad de atascamientos o vuelcos. La prioridad debe ser aislar los sectores peligrosos, restablecer accesos seguros y verificar que las instalaciones puedan funcionar sin exponer a trabajadores, animales ni infraestructura productiva.
El Maule mantiene déficit respecto de un año normal
En la Región del Maule, el Ministerio de Agricultura informó el 20 de julio de 2026 que las lluvias y la nieve acumulada mejoraron la disponibilidad hídrica, aunque mantuvo el llamado a vigilar cauces y puntos críticos. El balance entregado por la Seremi de Agricultura registró un superávit de 32 % de agua caída frente a igual fecha de 2025, pero todavía mostraba un déficit de 18 % respecto de un año normal.
Estas cifras muestran que el temporal aporta agua necesaria, pero no elimina las brechas acumuladas ni los riesgos inmediatos para los predios. La recuperación debe organizarse por etapas: primero, proteger a las personas y los animales; luego, recuperar la conectividad y evacuar el agua; después, revisar la infraestructura productiva; y finalmente, evaluar los daños en cultivos. Esta secuencia ayuda a evitar decisiones apresuradas y permite asignar recursos según la gravedad de cada problema.
Fuente: Dirección Meteorológica de Chile Servicios Climáticos, SENAPRED, Ministerio de Agricultura de Chile.


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