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Embalse Perquilauquén avanza: el proyecto podría asegurar el riego de más de 4.000 hectáreas en Maule y Ñublelunes, 28 de septiembre 2026
Embalse Perquilauquén avanza: el proyecto podría asegurar el riego de más de 4.000 hectáreas en Maule y Ñuble
Lavadero–Perquilauquén podría elevar la seguridad de riego de 27% a 85% y beneficiar más de 4.000 hectáreas agrícolas en Maule y Ñuble.
Nacional
Por: Constanza Sanhueza G. | 28 de septiembre 2026 | 14:06
Pie de foto: El proyecto Lavadero–Perquilauquén busca fortalecer la seguridad de riego para la agricultura de Maule y Ñuble.
La búsqueda de mayor seguridad hídrica para la agricultura de la cuenca del río Perquilauquén avanzó una etapa. La Comisión Nacional de Riego (CNR) presentó los resultados finales del estudio de prefactibilidad del sistema Lavadero–Perquilauquén y determinó que la alternativa denominada Perquilauquén N.º 4 obtuvo la evaluación económica y social más favorable entre las opciones estudiadas.
La eventual materialización de esta alternativa podría beneficiar directamente a más de 4.000 hectáreas agrícolas de las regiones de Maule y Ñuble. Según los antecedentes presentados por la CNR el 25 de septiembre de 2026, un embalse también podría elevar la seguridad hídrica para el riego desde un 27% hasta un 85%.
Qué concluyó el estudio Lavadero–Perquilauquén
La prefactibilidad analizó distintas alternativas de infraestructura destinadas a almacenar y regular recursos hídricos para responder a la demanda agrícola de la cuenca. El trabajo incluyó antecedentes técnicos, económicos y sociales, evaluaciones en terreno y participación de agricultores y dirigentes de las juntas de vigilancia de los ríos Perquilauquén y la Digua. Las evaluaciones se extendieron durante cerca de 24 meses y concluyeron con resultados económicos favorables para las alternativas de embalse estudiadas.
Entre ellas, Perquilauquén N.º 4 alcanzó la evaluación más favorable en términos económicos y sociales. La CNR estima que su eventual desarrollo permitiría beneficiar directamente a más de 4.000 hectáreas y que un embalse podría aumentar la seguridad de riego desde el actual 27% hasta un 85%, además de incorporar cerca de 4.000 hectáreas a la superficie de bajo riego.
La precisión es importante, estos resultados corresponden a una etapa de evaluación preliminar y no constituye una resolución de construcción ni establecen una fecha para el inicio de obras.
Por qué el proyecto importa para la agricultura
La seguridad de riego es una variable central para productores que deben decidir superficies, cultivos e inversiones antes de cada temporada. El diagnóstico que dio origen al estudio identificó problemas de pérdidas de agua relacionados con suelos permeables y canales sin revestimiento, además de un caudal insuficiente para abastecer sectores más bajos de la Primera Sección del río Perquilauquén.
Cuando la CNR inició formalmente el estudio, en diciembre de 2024, señaló además la importancia productiva del territorio para cultivos como trigo, porotos y hortalizas, junto con su potencial para el desarrollo de frutales. En ese momento, la iniciativa buscaba evaluar alternativas capaces de asegurar el riego eficiente de aproximadamente 10.000 hectáreas y beneficiar potencialmente a más de 5.000 agricultores de Parral, Ñiquén y San Fabián.
De 10.000 hectáreas estudiadas a más de 4.000 beneficiadas
Las cifras de 2024 y 2026 corresponden a momentos diferentes del proyecto y no deben interpretarse como estimaciones equivalentes. Las aproximadamente 10.000 hectáreas informadas al comenzar el proceso formaban parte del alcance considerado para estudiar alternativas. Tras desarrollar la factibilidad del proyecto, la CNR informó que la alternativa recomendada podría beneficiar directamente a más de 4.000 hectáreas agrícolas.
Esta etápa permite buscar soluciones, analizar sus condiciones técnicas y económicas y poder delimitar progresivamente una alternativa antes de avanzar hacia etapas posteriores.
Para agricultores y organizaciones de regantes, el dato relevante será observar cómo evolucionan la superficie beneficiada, las características de la infraestructura y su alcance territorial a medida que se desarrollen nuevos estudios.
Un proyecto que todavía debe superar nuevas etapas
La reunión de cierre del estudio se realizó en San Gregorio, comuna de Ñiquén, y reunió a representantes de la CNR, autoridades locales, agricultores, organizaciones de usuarios de agua y representantes del sector público.
La institución indicó que los próximos pasos consideran continuar las etapas de evaluación y desarrollo, incorporar los resguardos ambientales correspondientes y mantener la coordinación con las organizaciones de usuarios de agua y otros actores del territorio.
Esto significa que la alternativa favorable todavía debe recorrer nuevas fases antes de transformarse eventualmente en infraestructura operativa. Para el sector agrícola, por tanto, los resultados entregan una señal para la planificación hídrica de largo plazo, siendo una evaluación favorable y contando con las recursos económicos autorizados se espera la certeza y concreción sobre la construcción del embalse.
La señal para los productores de Maule y Ñuble
Pasar de una seguridad de riego estimada en 27% a un escenario potencial de 85% podría modificar las condiciones productivas de parte de la cuenca del Perquilauquén. Una mayor regularidad en el abastecimiento permitiría enfrentar con mejores antecedentes decisiones sobre superficies de cultivo, inversiones y planificación de temporadas.
Sin embargo, el dato más importante para los productores es también el más prudente: el sistema Lavadero–Perquilauquén terminó una etapa de estudio, no el proceso completo. El seguimiento deberá concentrarse ahora en las evaluaciones posteriores, los resguardos ambientales, la superficie que finalmente podría recibir riego y la configuración técnica que adopte la iniciativa los cuales se esperan sean certeros y efectivos.
Fuente: Comisión Nacional de Riego (CNR)


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