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Zorro culpeo y chagual en la cordillera de Santiago: registro en video sugiere un posible rol polinizador

martes, 15 de septiembre 2026

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Zorro culpeo y chagual en la cordillera de Santiago: registro en video sugiere un posible rol polinizador

Zorro culpeo y chagual en Santiago: videos de 3 meses muestran polen en su hocico y abren debate sobre polinización andina.

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Innovación/Medio Ambiente

Por: Yexika Montilla | 02 de marzo 2026 | 11:24

Zorro culpeo y chagual en la cordillera de Santiago: registro en video sugiere un posible rol polinizador

Pie de foto: Un zorro culpeo explora un chagual en flor en la cordillera de Santiago: las cámaras trampa captaron al animal alimentándose de néctar y saliendo con polen visible, una pista de polinización potencial.

Un monitoreo de tres meses con cámaras trampa en la cordillera de Santiago (Región Metropolitana) registró a un zorro culpeo (Lycalopex culpaeus) visitando flores de chagual (Puya alpestris) y consumiendo néctar. En los registros, el animal aparece con polen en el hocico tras alimentarse, lo que abre la hipótesis de un rol potencial en la reproducción de la planta. Bernardo Segura, naturalista e investigador, advierte que confirmar polinización requiere estudios específicos en terreno. El hallazgo suma evidencia a la conversación sobre mamíferos como visitantes florales en ecosistemas andinos cercanos a grandes ciudades. 

En la ladera alta, cuando el viento corta la piel y el silencio solo se rompe por el roce de las rocas, una cámara trampa dejó una escena difícil de anticipar. En la cordillera de Santiago, un zorro culpeo se acercó a un chagual en flor y, en vez de rodearlo como presa o refugio, buscó su recompensa dulce: el néctar. El seguimiento, realizado durante tres meses en la zona cordillerana de la Región Metropolitana, entregó múltiples videos del animal visitando las inflorescencias y retirándose con polen visible en el hocico. Para Bernardo Segura, autor del registro, el valor de la imagen está en lo concreto: no es una visita fugaz, sino una conducta que se repite en distintos momentos del día y también de noche. 

Cómo se obtuvieron las imágenes: cámaras trampa y altura

El trabajo no fue un golpe de suerte aislado, sino una rutina insistente de exploración naturalista. Segura instaló varias cámaras trampa y las fue moviendo a mayor altitud para “seguir el pulso” de la floración, breve y cambiante, que exhiben los chaguales. Esa movilidad, repetida una y otra vez, buscó adelantarse a la ventana exacta en que las flores abren y el néctar está disponible. Además del registro automático, el investigador observó al zorro interactuando con las inflorescencias en dos ocasiones de manera directa, a corta distancia, y luego confirmó el patrón con más grabaciones. El resultado es una secuencia rara de ver: un mamífero medianamente grande usando una estructura vegetal espinosa como acceso a alimento, sin depender solo del suelo.

El chagual como “ecosistema”: néctar, refugio y percha

El chagual no aparece aquí como un adorno del paisaje, sino como una pequeña central de recursos. Segura lo resume con una frase breve: “un ecosistema en sí mismo”, porque sus hojas espinosas ofrecen refugio y su floración concentra alimento para varias especies. En el reporte, el naturalista estima que cada flor puede contener cerca de una cucharadita de néctar, y que una inflorescencia reúne decenas de flores, una combinación capaz de sostener visitas repetidas en un ambiente donde la energía cuesta caro. Incluso cuando la floración termina, el tallo seco puede permanecer en pie durante años y convertirse en percha para aves rapaces; en la nota se menciona el tucúquere como ejemplo de ese uso extendido en el tiempo. En otras palabras, la planta “no termina” cuando se seca: cambia de función y sigue ofreciendo estructura al ecosistema local. 

Espinas, equilibrio y fuerza: la “acrobacia” del culpeo

Lo más llamativo del registro no es solo que el zorro beba néctar, sino cómo lo hace. Para acceder a las flores, el culpeo debe sortear hojas armadas con espinas punzantes y, aun así, acercar el hocico lo suficiente para alcanzar el recurso. Segura observó una preferencia por chaguales que crecen más horizontales, probablemente porque facilitan el apoyo y reducen el riesgo de pinchazos, aunque los videos también muestran que el animal puede escalar y posicionarse sobre la planta cuando hace falta. Esa postura importa para la hipótesis biológica: al apoyar el cuerpo y acercar la cara a las flores, aumenta la probabilidad de contacto con anteras y estigmas, y por tanto de transportar polen entre individuos. La escena añade un dato mecánico: la inflorescencia resiste el peso del zorro, un detalle que ayuda a explicar por qué el comportamiento podría repetirse sin colapsar la estructura. 

¿Visitante floral o polinizador? Lo que la ciencia exige probar

Las imágenes, por sí solas, no bastan para declarar un “nuevo polinizador”. El propio Segura plantea el límite con claridad: “no se puede decir que es un zorro polinizando”, porque confirmar polinización requiere demostrar que el polen se transfiere de manera efectiva y que esa transferencia termina en reproducción (frutos o semillas), algo difícil de medir en campo, más aún en zonas cordilleranas y con floraciones cortas. Aun así, la señal visual es fuerte: polen en el hocico tras beber néctar, repetición en horario diurno y nocturno, y un comportamiento que no depende de una sola planta o un solo encuentro. Por ahora, el escenario más prudente es hablar de un visitante floral con potencial de polinización, una hipótesis que abre preguntas medibles: cuántas plantas visita por noche, cuánto polen transporta y si esa carga llega al lugar correcto.

Zorro Culpeo - Lycalopex culpaeus | Zorro Culpeo - Lycalopex… | Flickr

Lo que se sabe de Puya alpestris: distribución y sistema de néctar

El chagual involucrado en el registro, Puya alpestris, se distribuye en el norte y centro de Chile, con presencia en regiones como Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins, y puede encontrarse desde el nivel del mar hasta unos 2.200 metros; el catálogo de plantas endémicas indica que es especialmente abundante entre Valparaíso y Santiago. Esa amplitud ayuda a entender por qué el fenómeno observado en la RM podría no ser único, aunque sí poco documentado con video. Desde la ecología floral, un estudio en Acta Oecologica comparó cinco especies andinas de Puya y describió que P. alpestris se asocia a visitas de aves paseriformes generalistas y a néctar más diluido en volúmenes relativamente grandes, un perfil consistente con atraer consumidores oportunistas cuando el recurso es abundante. Ese marco no confirma al zorro como polinizador, pero sí respalda la idea de una plantagenerosa en néctar, capaz de convocar visitantes más allá de los insectos.

Chagual Azul | Nuestra Puya Chilensis, mas conocida como el … | Flickr

Preguntas Frecuentes

Fuente: Real Jardín Botánico de Edimburgo, Colab

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