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Temporada 2026 del kiwi chileno: el Comité proyecta 20% más volumen vs 2025lunes, 14 de septiembre 2026
Temporada 2026 del kiwi chileno: el Comité proyecta 20% más volumen vs 2025
El kiwi chileno 2026 crecería cerca de 20% vs 2025, con fruta algo más pequeña; el Comité apunta a India, EE. UU., Brasil y México.
Frutícola
Por: Yexika Montilla | 30 de enero 2026 | 14:10
Pie de foto: Para 2026, la industria anticipa mayor oferta (+20% vs 2025) y campañas de promoción en mercados emergentes con bajo consumo per cápita: India, Estados Unidos, Brasil y México.
A pocos días del inicio de cosecha, el presidente del Comité del Kiwi, Carlos Cruzat, anticipa para 2026 un aumento cercano al 20% respecto de 2025, con fruta levemente más pequeña por mayor carga y raleos definidos en diciembre. El mercado global llega con señales mixtas: Zespri proyecta 10% más suministro para 2030, pero mantiene cautela por la evolución del verde y la disciplina comercial. La promoción chilena se concentrará en India, Estados Unidos, Brasil y México, donde el consumo per cápita apenas alcanza 0,1–0,5 kg.
Carlos Cruzat afirmó que la temporada 2026 se perfila “estable y con cifras positivas”, con un aumento estimado cercano al 20% en volumen frente a 2025. El alza obedece a una combinación de factores: mayor rotación de carga en pretemporada, un comportamiento climático que favoreció la inducción floral y una abundancia de botones que elevó el potencial productivo. A ello se suma el crecimiento orgánico de nuevas plantaciones y el repunte productivo de huertos más antiguos, luego de ajustes de manejo en campañas recientes. En calibres, el Comité prevé fruta levemente más pequeña, pero en rangos similares a los de las últimas tres temporadas. La ventana técnica de raleos cerró en diciembre de 2025; en enero solo se eliminó fruta por razones cosméticas, sin impacto en crecimiento.
Volumen, calibres y manejo de carga (2023–2026)
El cierre de 2025 dejó una base exigente: la industria exportó 146.6 mil toneladas de kiwi chileno, un 2% más que en 2024, con una performance sólida en Europa y Latinoamérica. Con esa línea de comparación, la proyección de +20% para 2026 supone un escenario de oferta amplia que obliga a ordenar calibres y a sostener la condición postcosecha. En términos de estructura de fruta, los raleos oportunos y la entrada de luz favorecerán una distribución de tamaños menos concentrada, aunque con promedio levemente menor por árbol más cargado. La industria ha reiterado que el estándar de forma de la campaña anterior se mantiene, pese a la mayor presencia de fruta tipo K2. Para el embarque, se prevé priorizar lotes consistentes hacia destinos con mejor valorización por dulzor, firmeza y calibre medio.
Sanidad del huerto: PSA y decisiones de raleo
El tizón asociado a Pseudomonas syringae pv. actinidiae (PSA) volvió a marcar la temporada y obligó a ralear fruta en zonas con mayor presión sanitaria. En Chile, la PSA dejó de estar bajo control oficial en 2020, pero sigue siendo plaga presente y de manejo obligatorio a nivel predial. Ello refuerza prácticas de ventilación, poda sanitaria, higiene de herramientas y eliminación de focos para evitar diseminación. Según el Comité, los raleos debieron finalizar en diciembre, quedando enero para correcciones cosméticas. Esa oportunidad de cierre es clave para regular carga, limitar deformidades y sostener sólidos índices de materia seca al momento de cosecha. En paralelo, técnicos recomiendan evitar estrés hídrico en expansión celular y favorecer la entrada de luz, dado que la fruta bien expuesta tiende a crecer algo más y captura mejor color, con impacto directo en calibre y aceptación comercial.
Oferta global: señales desde Nueva Zelanda y Zespri
En el frente internacional, Zespri publicó en 2025 su Five-Year Outlook, que estima que el suministro de Nueva Zelanda subiría de 214 millones de bandejas en 2025 a 236 millones en 2030 (≈10% de crecimiento). La hoja de ruta enfatiza variedades de alto valor y mejora de sistemas de cultivo para enfrentar productividad y clima. Aun así, la industria mantiene prudencia con el kiwi verde y concentra expansiones en variedades amarillas como G3, sin un boom de nuevas plantaciones. El 2025 ya fue récord para Zespri, con cerca de 215–221 millones de bandejas y ventas globales superiores a US$5.000 millones, lo que confirma demanda firme pero también la necesidad de ventas selectivas y disciplina de programas. Para Chile, ese escenario acotado abre espacio a campañas ordenadas y a capturar ventanas en el hemisferio norte.
Mix varietal: verde dominante y apuesta por nuevas licencias
Chile seguirá concentrando su oferta en kiwi verde, mientras el amarillo atraviesa un ajuste con volúmenes estables y foco en calidad. Según el Comité, hay interés creciente por alternativas varietales y licencias que hoy avanzan en cuarentenas, evaluación agronómica y pruebas de adaptación. Ese pipeline es de mediano y largo plazo, por lo que en 2026 no moverá la aguja en proporciones relevantes. En el corto plazo, el desafío es homogeneizar condición desde el huerto a la línea de embalaje y segmentar por sólidos solubles y firmeza para sostener repetición de compra. La experiencia reciente muestra que programas consistentes con retailers y plataformas B2C valorizan mejor el verde chileno cuando se cumple el estándar de materia seca y se modera el ratio de fruta fuera de forma (incluida K2).
Estrategia comercial 2026: India, EE. UU., Brasil y México
El Comité reforzará su estrategia en India, Estados Unidos, Brasil y México, cuatro mercados con alto potencial y bajo consumo per cápita (≈0,1–0,5 kg/año), muy por debajo de Europa. La táctica combinará promoción sanitaria y nutricional, recetas, influencers y activaciones en e-commerce, apuntando a consumidores jóvenes y a formatos listos para comer. La evidencia reciente respalda el foco: India multiplicó sus compras de kiwi chileno en la última década, Brasil triplicó volúmenes, y Estados Unidos dobló el valor importado en cinco años, lo que sugiere elasticidad positiva ante mejoras en conveniencia y experiencia sensorial. Para sostener márgenes en 2026, exportadores privilegiarán ventas selectivas con programas y controles de madurez a destino, reduciendo exposición a spot con mezcla de calibres.
Competitividad y logística: lo que deja 2025
El 2025 mostró que la recuperación del kiwi chileno puede sostenerse con calidad homogénea y mejor mix de mercados. El año cerró con 146,6 mil toneladas exportadas y con señales favorables en Latinoamérica y Lejano Oriente, donde India destacó por su dinámica. En paralelo, los datos de ODEPA confirman un impulso de las exportaciones frutícolas en 2024/25, con aumentos en volumen sobre la base de una mejor oferta y normalización logística. La lección: con programación, estándares y trazabilidad, el kiwi verde chileno puede capturar semanas valiosas en primavera boreal, especialmente si se sostiene la materia seca objetivo y se disciplina el packing para mantener consistencia de bandeja a bandeja en cada destino.
Recomendaciones técnicas para el tramo final
De cara al inicio de cosecha, técnicos y el propio Comité insisten en evitar estrés hídrico durante la expansión celular, porque compromete calibre y firmeza; y en asegurar luz y ventilación para mejorar tamaño y color. En predios con presión de PSA, conviene mantener poda sanitaria y desinfección estricta de herramientas, además de revisar cicatrices tras eventos climáticos. Para fruta tipo K2, la recomendación es enfocar mercados que ponderan dulzor y textura cremosa sobre la estética, con etiquetado honesto y campañas de uso culinario (batidos, bowls, repostería). “La fruta que recibe luz crece un poco más y logra mejor calibre”, resumió Cruzat, subrayando que la calidad seguirá siendo eje estratégico en 2026 para competir con fuerza en los principales destinos.
Fuente: Portalfruticola, Comité del Kiwi, SAG, Asiafruit, ODEPA, Agraria.pe


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