Inicio

>

Actualidad

>

Nacional

>

TC rechaza requerimiento por Maersk Saltoro y limita indemnizaciones a exportadoras

domingo, 13 de septiembre 2026

Actualidad

Compartir en:

TC rechaza requerimiento por Maersk Saltoro y limita indemnizaciones a exportadoras

TC mantiene límite legal pese a pérdidas por más de US$160 millones y abre disputa civil por compensaciones mayores

Agregar Agroconectados en
Agrega Agroconectados como tu fuente favorita de noticias en Google.

Nacional

Por: Yexika Montilla | 19 de marzo 2026 | 14:48

TC rechaza requerimiento por Maersk Saltoro y limita indemnizaciones a exportadoras

Pie de foto: Contenedores con cerezas chilenas afectadas tras el retraso del Maersk Saltoro, en uno de los mayores golpes al agro exportador

El Tribunal Constitucional rechazó el requerimiento de siete exportadoras afectadas por el incidente del Maersk Saltoro en 2025 y mantuvo vigente el régimen del Código de Comercio que limita la responsabilidad en el transporte marítimo. El sector estima pérdidas por más de US$160 millones y sostiene que la controversia seguirá en el 5° Juzgado Civil de Valparaíso.

La resolución cayó como un nuevo golpe sobre una industria que todavía no termina de absorber el impacto del viaje frustrado del Maersk Saltoro. El Tribunal Constitucional cerró la vía por la que siete exportadoras buscaban dejar sin efecto, en este caso, las normas que permiten acotar la responsabilidad de armadores y transportistas marítimos. La decisión no borra el daño económico ni la frustración del sector, pero sí redefine el terreno del conflicto: desde ahora, la discusión central vuelve a la justicia civil, donde seguirá la pugna por una compensación mayor tras uno de los episodios más costosos para la fruta fresca chilena en los últimos años.

Qué decidió el Tribunal Constitucional en el caso Maersk Saltoro

El fallo del Tribunal Constitucional confirmó la vigencia y constitucionalidad de los artículos 889 N° 3, 895 N° 2 b), 902 y 1217 del Código de Comercio, disposiciones que regulan la limitación de responsabilidad en el transporte marítimo. Según PortalPortuario, la decisión fue unánime y se adoptó con ocho votos a favor, desestimando el requerimiento de inaplicabilidad por inconstitucionalidad presentado por siete exportadoras de fruta. En términos prácticos, el tribunal validó que el conflicto siga rigiéndose por un mecanismo que establece un tope legal para las indemnizaciones, muy por debajo de las pérdidas que denuncian los afectados. La señal jurídica es relevante porque refuerza una figura reconocida en el derecho marítimo internacional y, al mismo tiempo, reduce la posibilidad de abrir una reparación integral por la vía constitucional.

Por qué las exportadoras intentaron frenar ese régimen

La ofensiva judicial de las exportadoras apuntaba a impedir que se aplicara ese límite legal en un caso que, a su juicio, excede cualquier contingencia ordinaria del transporte marítimo. Las empresas sostuvieron que las normas cuestionadas restringen el derecho a una reparación completa y terminan consolidando un esquema en que el daño efectivo y la indemnización posible quedan divorciados. El argumento tomó fuerza después de que el buque sufriera una avería el 13 de enero de 2025, quedara a la deriva en el Pacífico por más de 20 días y retrasara la llegada de la carga a China hasta un punto en que buena parte del embarque ya no era apta para comercialización. Desde esa perspectiva, el punto de fondo no era solo jurídico: también era una discusión sobre diligencia, riesgo y responsabilidad en una cadena logística que depende de tiempos precisos.

El costo de una demora fatal para una fruta altamente perecible

Las pérdidas asociadas al cargamento superan los US$160 millones, mientras que el monto del fondo de limitación ronda los $15.200 millones, equivalente a cerca de un 10% del valor real del embarque perdido. En la etapa inicial del conflicto, MundoMarítimo reportó que la nave llegó con 1.352 contenedores y unas 24.000 toneladas de fruta, tras completar el arribo a Nansha el 17 de febrero de 2025, 52 días después de zarpar desde San Antonio. Para una carga de cerezas, ese desfase no fue un detalle operativo, sino la diferencia entre llegar a destino en ventana comercial o convertirse en descarte. Esa condición perecible es la base de la indignación del sector: no se perdió solo una mercadería, sino una temporada y, en parte, la confianza en la cadena de transporte.

La reacción del agro: “Muy injusto” y un mal precedente

La respuesta gremial fue inmediata y dura. El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, Antonio Walker, calificó la decisión como “muy injusto” y acusó que la naviera no ha asumido de manera suficiente el impacto de las pérdidas ni el deber de resguardar una carga tan sensible como la cereza. Más que una reacción emocional, el mensaje del agro apunta al precedente que deja el caso para futuras exportaciones perecibles: si una avería grave termina con una compensación limitada por diseño legal, la señal para productores y exportadores es de alta vulnerabilidad frente a fallas logísticas de gran escala. En paralelo, Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile, insistió en que la naviera “no ha estado a la altura” y advirtió que todavía existe una parte relevante de la carga que no ha sido compensada. El lenguaje de ambos dirigentes muestra que la controversia ya superó la discusión judicial y se instaló como un problema de confianza sectorial.

Lo que viene ahora en el 5° Juzgado Civil de Valparaíso

Aunque el TC cerró una puerta, no puso fin al caso. La controversia continúa en el 5° Juzgado Civil de Valparaíso, donde deberá resolverse si existen márgenes para compensaciones adicionales dentro del proceso principal. Esa continuidad es clave porque el litigio civil se convirtió en el espacio donde el sector buscará probar que el daño económico y la conducta atribuida a la naviera justifican una respuesta más amplia que la actualmente asegurada por el fondo de limitación. El antecedente de marzo de 2025 ya mostraba que la estrategia judicial se movería entre reclamaciones, arbitrajes y discusiones sobre responsabilidad, una vez consolidada la destrucción del cargamento en China. En otras palabras, el fallo constitucional reordena el tablero, pero no cierra la disputa sobre quién debe absorber el costo final del desastre logístico.

Un caso que tensiona al comercio exterior chileno

El episodio del Maersk Saltoro no golpea solo a siete exportadoras ni únicamente al negocio de la cereza. También instala una pregunta más amplia sobre la relación entre el comercio exterior chileno y los mecanismos legales que distribuyen los riesgos cuando una falla en alta mar destruye el valor de una carga altamente perecible. El Tribunal Constitucional respaldó un diseño normativo que busca dar estabilidad al transporte marítimo y evitar ruinas financieras por contingencias severas. Pero esa lógica sistémica choca con la expectativa de una industria que depende de precisión, cadena de frío, ventanas comerciales y trazabilidad. Ahí está el corazón del conflicto: para el derecho marítimo, la limitación de responsabilidad es una institución funcional; para el agro exportador, puede convertirse en una cobertura insuficiente frente a pérdidas extraordinarias.

Preguntas Frecuentes

Fuente: PortalPortuario, MundoMarítimo

Lo Nuevo