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Statkraft impulsa apivoltaica en Talayuela II con 200 colmenas y 3.000 m²miércoles, 16 de septiembre 2026
Statkraft impulsa apivoltaica en Talayuela II con 200 colmenas y 3.000 m²
3.000 m² y hasta 200 colmenas para cría de abejas reina en Cáceres, en planta de 44,5 MW operativa desde 2023.
Innovación
Por: Yexika Montilla | 22 de febrero 2026 | 11:04
Pie de foto: Apivoltaica en Extremadura: Statkraft pone en marcha en Talayuela II (Cáceres) un espacio para hasta 200 colmenas orientadas a la cría de abejas reina, combinando energía solar y actividad apícola en el mismo recinto.
El 18 de febrero de 2026, Statkraft comunicó la puesta en marcha de “La granja de las abejas” en la planta solar Talayuela II, en la provincia de Cáceres - España: una iniciativa que combina generación fotovoltaica y apicultura dentro del mismo recinto. El proyecto reserva 3.000 m² para instalar hasta 200 colmenas orientadas a la cría de abeja reina, con la idea de reforzar colonias afectadas por años de sequías y variabilidad climática. Además, se prevé estudiar el comportamiento ecológico de las abejas en el entorno de la planta y su efecto indirecto sobre biodiversidad y polinización. Talayuela II opera desde 2023 y la compañía atribuye al proyecto cifras de suministro y evitación de emisiones en función de su metodología de cálculo.
La escena ocurre lejos de los grandes centros urbanos, en un paisaje donde el sol es recurso y reto a la vez. En Talayuela II, una planta fotovoltaica en la provincia de Cáceres, Statkraft ha puesto en marcha “La granja de las abejas”, su primer proyecto de apivoltaica: apicultura y energía solar conviviendo en la misma instalación. El anuncio, llega en un momento en el que el sector apícola busca respuestas ante pérdidas de colonias asociadas a sequías extremas y a una meteorología cada vez más irregular. La propuesta, tal y como la presenta la compañía, quiere sumar transición energética y actividad rural sin aumentar la superficie ocupada: producir electricidad, pero también crear un “colchón” biológico y económico para el territorio.
Qué es la apivoltaica y qué se instala en Talayuela II
La apivoltaica es una variante de las fórmulas “multiuso” de renovables: la planta fotovoltaica no solo genera electricidad, también alberga una actividad compatible bajo o junto a los paneles. En Talayuela II, el diseño se concreta en un área interna de 3.000 metros cuadrados donde se han instalado —o se prevé instalar— hasta 200 colmenas orientadas a la cría de abejas reina. El objetivo operativo es simple de describir y difícil de lograr: crear un núcleo de reproducción estable que permita abastecer a apicultores locales que hayan sufrido pérdidas y, al mismo tiempo, observar cómo se comporta la colonia en un entorno sin tratamientos agrícolas intensivos y con un manejo controlado del espacio. Statkraft resume el enfoque en una frase de su comunicado: “instala hasta 200 colmenas con el objetivo de favorecer su cría”.
Por qué la cría de abejas reina es una palanca para el sector
En una colmena, la reina es el centro funcional: su capacidad reproductiva sostiene el relevo generacional y, con él, la continuidad del enjambre. Cuando una reina se debilita o desaparece, el equilibrio social se desordena y la colonia puede colapsar si no se reemplaza a tiempo. Por eso, orientar la apicultura a la cría de reinas no es un gesto simbólico, sino una estrategia de resiliencia: permite reconstruir núcleos tras pérdidas y mejora la capacidad de respuesta del apicultor ante temporadas malas. La dimensión ecológica va más allá de la miel. La FAO recuerda que casi el 90% de las especies de plantas silvestres con flor dependen, al menos en parte, de la polinización animal, y que más del 75% de los cultivos alimentarios del mundo también se benefician de ese servicio ecosistémico.
Qué se medirá dentro de una planta solar con abejas
El proyecto no se limita a “poner colmenas” en un solar vallado. Statkraft plantea usar la instalación como un laboratorio de campo: evaluar el comportamiento ecológico y biológico de las abejas dentro del perímetro fotovoltaico y analizar efectos directos e indirectos en el entorno, desde la polinización de especies vegetales a la posible mejora de biodiversidad en el área. En la práctica, esa observación debería traducirse en datos replicables: supervivencia de colonias, reposición de reinas, producción y estabilidad sanitaria, además de indicadores ambientales que permitan comparar con zonas cercanas sin ese manejo. La compañía también vincula la iniciativa a la dimensión social con la organización de formaciones a nivel local para futuros apicultores, un elemento que, si se sostiene en el tiempo, podría convertir el proyecto en algo más que un piloto demostrativo.
Talayuela II en cifras y la clave MW frente a MWp
Talayuela II está en operación desde 2023, pero sus cifras aparecen con dos unidades que conviene no mezclar. Statkraft habla de 44,5 MW de potencia instalada y atribuye a la planta el suministro para “cerca de 34.000 familias” y la evitación de “más de 20.000 toneladas de CO₂ al año”. En su ficha del proyecto, la empresa presenta 55,21 MWp como “capacidad punta” y añade una producción anual de 110 GWh, junto a 21.000 t/año de CO₂ evitadas y el dato de 34.000 hogares. La diferencia entre MW (AC) y MWp (DC) es habitual en fotovoltaica: no necesariamente contradice, pero sí exige precisión editorial para no confundir al lector.
Inversión, empleo local y un relato de “transición con territorio”
El despliegue de Talayuela II se inscribe en una narrativa que el sector renovable repite con frecuencia: inversión, empleo y retorno local. Statkraft afirma que destinó más de 34 millones de euros al desarrollo y que se crearon más de 200 empleos durante la construcción, con una contratación que priorizó población local; en el caso concreto de Talayuela, menciona 69 vecinos trabajando en las obras. Estas cifras importan por dos razones. La primera es práctica: en municipios pequeños, decenas de contratos pueden marcar un antes y un después en una campaña laboral. La segunda es política: el despliegue de renovables se acepta mejor cuando se percibe un intercambio equilibrado entre energía producida y beneficios tangibles. La apivoltaica, aquí, funciona como símbolo de compatibilidad más que como sustituto del debate territorial.
Dehesa extremeña, medidas ambientales y el “cómo” de la integración
En el plano ambiental, Statkraft sitúa Talayuela II dentro del ecosistema de la dehesa extremeña, un paisaje de alto valor ecológico que obliga a hilar fino con la integración. La compañía asegura que durante la construcción aplicó criterios de economía circular que permitieron reciclar y valorizar el 90% de los residuos generados y que el Plan de Integración Medioambiental incluyó medidas de protección de encinas, plantación de una pantalla vegetal con especies autóctonas a lo largo del vallado y una charca de 5.000 m² para favorecer la reproducción de aves como el abejaruco y el avión zapador. A ese paquete suma cajas nido y refugios para lechuzas, cernícalos, reptiles y artrópodos, con la idea de que la planta no sea un “vacío biológico”.
¿Un “punto de inflexión” para el sector energético?
Llamarlo “punto de inflexión” es tentador. Lo verificable hoy es que Statkraft lo presenta como su primer proyecto de apivoltaica y que lo instala en una planta operativa con métricas ambientales y sociales ya comunicadas. El salto real dependerá de lo que ocurra después: si la cría de reinas se consolida como suministro útil para apicultores, si los datos de biodiversidad muestran mejoras medibles y si el modelo es replicable sin convertirse en “decorado verde”. En un país con fuerte despliegue fotovoltaico, la apivoltaica puede convertirse en un argumento de coexistencia, pero para que sea industria —y no excepción— necesitará estándares, seguimiento y transparencia en resultados. Por ahora, Talayuela II abre una vía: producir energía y, a la vez, cuidar lo que la sostiene.
Preguntas Frecuentes
Fuente: Statkraft, FAO


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