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SMA instruye medidas a parques solares y eólicos por desierto florido en Atacamalunes, 14 de septiembre 2026
SMA instruye medidas a parques solares y eólicos por desierto florido en Atacama
SMA instruye a parques solares y eólicos en Atacama a reforzar medidas por el desierto florido 2025.
Cambio Climático
Por: Yexika Montilla | 19 de octubre 2025 | 11:54
Pie de foto: Técnicos delimitan áreas sensibles en una planicie en floración al norte de Vallenar. La instrucción de la SMA busca prevenir compactación de suelos y perturbación de especies durante mantenciones en parques solares y eólicos.
La Superintendencia del Medio Ambiente instruyó a titulares de parques fotovoltaicos y eólicos en la Región de Atacama a reforzar medidas preventivas frente al desierto florido 2025. La orden busca evitar impactos en superficies operacionales donde florecen más de 200 especies anuales y geófitas, activadas por lluvias invernales. Exige uso de rutas evaluadas ambientalmente, protección de fauna y ejecución de monitoreos asociados, además de reportar incidentes con prontitud. La instrucción se emitió el 8 de octubre de 2025 y se enmarca en obligaciones vigentes para proyectos con RCA.
La instrucción de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), emitida el 8 de octubre de 2025, ofició a los titulares de instalaciones fotovoltaicas y eólicas emplazadas en la Región de Atacama para adoptar “todas las medidas preventivas necesarias” ante el desierto florido. El oficio recalca que dichas acciones deben aplicarse dentro de las superficies operacionales bajo las que se desarrolla el fenómeno, con enfoque en control y prevención de impactos. La comunicación recuerda además que muchos de estos proyectos ya contemplan obligaciones específicas en sus Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA), por lo que se trata de reforzar y ejecutar lo comprometido, no de crear un estándar nuevo. La SMA enmarca la orden en una temporada de floración particularmente visible en primavera, cuando la región concentra visitas y mayor tránsito.
Dónde aplica y a quiénes alcanza la instrucción
El mandato se dirige a titulares de proyectos con RCA vigentes en Atacama cuyas superficies operacionales se superponen o colindan con áreas donde ocurre el desierto florido. Esto incluye parques solares distribuidos en valles costeros y planicies del litoral, así como parques eólicos con caminos de acceso en zonas de afloramiento florístico. La autoridad enfatiza la obligación de usar exclusivamente rutas evaluadas ambientalmente, evitando atajos o desvíos no aprobados, y mantener datos de titularidad y contacto actualizados en los sistemas de la SMA para facilitar fiscalizaciones y avisos. En la práctica, esto alcanza a un número significativo de proyectos ERNC de gran escala que operan entre los 57 mil hectáreas del Parque Nacional Desierto Florido y sus áreas de influencia, donde el tránsito industrial puede generar compactación de suelos y molestias a la fauna si no se gestiona correctamente.
Medidas exigidas en operación: rutas, fauna y monitoreos
La línea de base de la instrucción es operativa: usar rutas evaluadas ambientalmente, registrar y evitar caminos alternativos; establecer barreras o señaléticas para desviar tránsito fuera de las manchas de floración; y aumentar el resguardo de fauna cuya presencia crece por la mayor disponibilidad de alimento. La SMA ordena, además, ejecutar monitoreos ambientales asociados al fenómeno en “tiempo, modo y frecuencia” comprometidos en las RCA, con personal capacitado y trazabilidad de datos. En caso de observar mortandad de fauna, afectación de geófitas o compactación en suelos frágiles, el titular debe informar incidentes o contingencias ambientales de manera oportuna a través del Sistema de Seguimiento Ambiental, resguardando evidencia fotográfica y georreferenciada como respaldo. Estas acciones buscan reducir impactos directos mientras se mantiene la continuidad operacional.
Biodiversidad en floración: 200+ especies y una especie clave
El desierto florido ocurre cuando lluvias invernales superan ~15 mm en la franja costera de Atacama, activando el banco de semillas y bulbos de más de doscientas especies anuales y geófitas que emergen en primavera. En 2025, CONAF proyectó picos de floración desde fines de septiembre y concentraciones notables en torno a Llanos de Challe. Entre las especies relevantes está Latace serenense (Amaryllidaceae), endémica de Atacama–Coquimbo, clasificada En Peligro (EN) en el Catálogo de Plantas Vasculares de Chile, sinónimo de Nothoscordum serenense. Su presencia en sectores costeros obliga a delimitar y señalizar para evitar pisoteo o tránsito de maquinaria durante mantenimiento, además de ajustar horarios de paso cuando haya mayor actividad de insectos polinizadores y vertebrados asociados a la floración.
Sistema de reportes: qué, cómo y en qué plazos informar
Desde 2016, la SMA fijó por Resolución Exenta N° 885 los deberes de reporte de avisos, contingencias e incidentes a través del Sistema de Seguimiento Ambiental (SSA) para titulares con RCA. La norma estandarizó qué se reporta, la ventana temporal y los canales, integrando campos para caracterizar el evento, su localización y medidas adoptadas. Guías posteriores recordaron que ciertos incidentes deben informarse en 24 horas o conforme al plazo definido en la RCA, con adjuntos que respalden la evaluación inicial. Para el desierto florido, la SMA subraya que cualquier afectación en superficies donde se manifiesta el fenómeno, o eventos que comprometan especies con categoría de conservación, deben ingresar por el SSA y actualizarse hasta su cierre, facilitando la trazabilidad de medidas correctivas y preventivas.
Por qué importa para Atacama: turismo, ciencia y cumplimiento
La Región de Atacama convirtió al desierto florido en un símbolo turístico y científico, hoy protegido por un Parque Nacional que resguarda 57.104,4 ha y comunidades de flora y fauna con categorías de conservación. La coexistencia con grandes proyectos ERNC exige gestión fina: tránsito planificado, monitoreos con líneas base robustas y protocolos de mitigación activables ante la detección de impactos. El cumplimiento reduce riesgos regulatorios y reputacionales para los titulares, mejora la relación con comunidades y contribuye a metas climáticas sin externalidades innecesarias sobre ecosistemas frágiles. En paralelo, la temporada 2025 muestra alta afluencia de visitantes y picos de floración entre octubre y noviembre, lo que amplifica la necesidad de coordinación entre empresas, contratistas, guías y autoridades de conservación territorial.


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