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Semana de los Polinizadores 2026: 6 acciones para proteger abejas, mariposas y huertos en Chile

domingo, 13 de septiembre 2026

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Semana de los Polinizadores 2026: 6 acciones para proteger abejas, mariposas y huertos en Chile

Semana de los Polinizadores 2026 llama a proteger abejas y huertos: 3/4 de cultivos dependen de ellos y Chile suma 478 especies nativas

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AgroTips

Por: Constanza Sanhueza G. | 23 de junio 2026 | 06:00

Semana de los Polinizadores 2026: 6 acciones para proteger abejas, mariposas y huertos en Chile

Pie de foto: Plantar especies nativas, dejar refugios y reducir pesticidas son acciones simples para proteger polinizadores.

La Semana de los Polinizadores 2026 se celebra del 22 al 28 de junio y pone el foco en abejas, mariposas, polillas, moscas florícolas, escarabajos, aves y otros animales que transportan polen entre flores. En Chile, protegerlos también significa cuidar huertos familiares, frutales, jardines, vegetación nativa y producción de alimentos. Algunas instituciones advierte que tres cuartas partes de las plantas de cultivo más productivas del mundo dependen, al menos en parte, de los polinizadores.

Cuando el huerto empieza a zumbar

A primera hora, antes de que el calor apriete, el huerto tiene su propio movimiento. Una abeja entra y sale de una flor abierta. Más allá, una mosca florícola queda suspendida unos segundos sobre una hierba aromática. Una mariposa cruza el patio sin apuro. La escena parece pequeña, pero sostiene una parte grande de la vida cotidiana: frutos, semillas, flores nuevas y alimentos que llegan a la mesa. Esa es la invitación de la Semana de los Polinizadores 2026, una conmemoración impulsada por Pollinator Partnership que este año se celebra del 22 al 28 de junio y que llama a mirar con más atención a estos aliados silenciosos.

Por qué los polinizadores importan para los alimentos

La polinización ocurre cuando el polen se mueve desde una flor hacia otra o dentro de la misma planta, permitiendo la formación de frutos y semillas. En ese trabajo participan abejas, mariposas, polillas, moscas, escarabajos, avispas, aves, murciélagos y otros animales, según el ecosistema. Tres cuartas partes de las plantas de cultivo más productivas del mundo dependen, al menos parcialmente, de polinizadores, y cerca del 35% del volumen de la producción agrícola mundial se ve afectado por abejas, aves, murciélagos y otros visitantes florales. No se trata solo de una postal bonita del jardín, sino de una relación directa entre biodiversidad, agricultura, nutrición y seguridad alimentaria.

Chile también tiene una riqueza polinizadora propia

En Chile, hablar de polinizadores no es hablar únicamente de la abeja melífera. El país cuenta con una diversidad amplia de abejas nativas, además de moscas florícolas, mariposas, polillas, escarabajos y otros insectos que interactúan con flores silvestres, cultivos y vegetación local. El Libro Digital de las Abejas Nativas de Chile, basado en la lista actualizada de Montalva y Ruz, informa 478 especies de abejas presentes en el país, una cifra taxonómica que puede cambiar con nuevos registros y revisiones científicas. Esa precisión importa: muchas especies son poco visibles, tienen periodos de actividad breves o dependen de floraciones específicas, por lo que un jardín diverso puede convertirse en refugio, comedor y corredor biológico.

La vegetación nativa no es adorno: es infraestructura viva

En zonas agrícolas, los bordes de predios, cercos vivos, quebradas, franjas florales y jardines con especies locales pueden hacer más que embellecer el paisaje. Un estudio difundido por INIA La Cruz en abril de 2026 mostró que insectos silvestres como moscas, sírfidos, escarabajos y abejas nativas realizaron cerca del 50% de las visitas a flores de palto en huertos comerciales de la Región de Valparaíso. La investigación también identificó alrededor de 70 especies de visitantes florales y vinculó la mayor presencia de vegetación nativa con más recursos florales, sitios de anidación y servicios de polinización. Como dijo el investigador Jaime Martínez-Harms, “conservar la vegetación nativa no es un lujo ambiental”.

Seis acciones simples para ayudar desde casa

La primera acción es plantar flores en distintas épocas del año. Un huerto útil para polinizadores no puede depender de una sola floración: necesita néctar y polen en varios meses. La segunda es preferir especies nativas o adaptadas al territorio, combinadas con ornamentales, hierbas aromáticas y hortalizas que se puedan dejar florecer, como cilantro, rúcula, albahaca, cebollín o zanahoria. La tercera es reducir aplicaciones innecesarias de plaguicidas y evitar cualquier intervención sobre flores abiertas o en horarios de alta actividad de insectos. La cuarta es dejar refugios: hojas secas, ramas, tallos, piedras, tierra descubierta o bordes menos intervenidos. La quinta es poner agua segura en platos bajos con piedras o ramitas. La sexta es observar antes de eliminar orugas, porque muchas son parte del ciclo de mariposas y polillas.

Pesticidas, floración y una regla básica: mirar antes de actuar

El cuidado de los polinizadores también exige responsabilidad cuando aparece una plaga. El Servicio Agrícola y Ganadero informó que, desde el 26 de enero de 2026, quienes utilicen plaguicidas categorizados como tóxicos para abejas deben avisar con 48 horas de anticipación a apicultores cercanos al predio; para productos moderadamente tóxicos, la obligación comenzó en abril de 2026. El SAG también señala restricciones horarias: estos productos deben aplicarse en momentos de baja actividad de las abejas, como temprano por la mañana o al atardecer. En jardines y huertos familiares, la lógica es la misma: observar primero, identificar el problema, evitar aplicaciones por costumbre, leer siempre la etiqueta y privilegiar manejos menos dañinos cuando sea posible.

Las orugas también cuentan

La Semana de los Polinizadores 2026 incorpora un mensaje que suele quedar fuera de los consejos de jardinería: proteger mariposas y polillas también implica cuidar sus etapas juveniles y sus plantas hospederas. El póster oficial de este año, “Life on a Leaf: Celebrating Caterpillars and Host Plants”, destaca la relación entre orugas, plantas nativas y ciclo de vida de lepidópteros. Eso no significa dejar que cualquier insecto arrase un cultivo, sino aprender a distinguir. Algunas orugas pueden causar daño agrícola, pero otras forman parte de especies que luego polinizan o sostienen cadenas ecológicas. Antes de retirar insectos del jardín, conviene observar dónde están, qué comen, cuántos son y si realmente están afectando la salud de la planta.

Qué pueden hacer familias, agricultores y municipios

Las familias pueden partir con una maceta, una hilera de flores o un plato bajo con agua segura. Los agricultores pueden conservar vegetación nativa en bordes de huertos, instalar franjas florales, coordinarse con apicultores y reducir riesgos durante la floración. Los colegios pueden crear jardines de observación para que niñas, niños y jóvenes aprendan a reconocer abejas nativas, mariposas, moscas florícolas y escarabajos sin dañarlos. Los municipios pueden sumar señalética educativa, proteger áreas verdes con flora local y conectar plazas, parques, jardines y corredores urbanos. La clave no está en una acción aislada, sino en multiplicar pequeños espacios útiles. Mientras más conectados estén, más oportunidades tendrán los polinizadores para alimentarse, reproducirse y moverse entre ciudad, huerto y paisaje agrícola.

Un huerto vivo produce más que alimentos

Ayudar a los polinizadores no es una tarea reservada a científicos ni a grandes productores. También puede empezar en una terraza, un patio, una escuela rural, una parcela o un cerco vivo. Un huerto con flores, refugios, agua segura, menor presión química y vegetación diversa se parece más a un ecosistema que a una superficie decorativa. Allí conviven alimentos, insectos benéficos, aves pequeñas, semillas y aprendizajes cotidianos. La recompensa no siempre se ve de inmediato, pero aparece en la abundancia de visitas florales, en una mayor diversidad de vida y en la posibilidad de producir sin olvidar el entorno. En la Semana de los Polinizadores 2026, el mensaje es simple: mirar mejor el jardín puede ser el primer paso para cuidarlo mejor.

Fuente: SAG, INIA. Abejas de Chile, Pollinator Partnership.

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