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Seguridad lidera preocupaciones en Chile: 45% la ubica como principal problema, según Gallup

lunes, 14 de septiembre 2026

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Seguridad lidera preocupaciones en Chile: 45% la ubica como principal problema, según Gallup

Seguridad en Chile marca como principal problema, según Gallup; ENUSC 2024 reporta 8,5% de victimización y país es 9° global.

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Nacional

Por: Yexika Montilla | 11 de febrero 2026 | 14:51

Seguridad lidera preocupaciones en Chile: 45% la ubica como principal problema, según Gallup

Pie de foto: Chile es 9.º entre los países donde la seguridad lidera las preocupaciones ciudadanas. El dato se alinea con series locales sobre victimización y temor al delito.

Un nuevo reporte global de Gallup, ubica a Chile entre los 10 países donde más ciudadanos señalan la seguridad como el mayor problema nacional: 45% de los consultados la pone en primer lugar, novena posición a nivel mundial. El dato coincide con series locales de victimización y temor al delito y llega en pleno rediseño institucional de la seguridad pública. 

ElWorld’s Most Important Problem Report 2026 de Gallup recoge percepciones en decenas de países y, en su edición difundida la semana del 3 al 9 de febrero de 2026, muestra que Chile alcanza 45% de menciones cuando se pregunta cuál es el mayor problema nacional, ubicándose noveno en el ranking de países donde seguridad/seguridad pública aparece como preocupación dominante. En los primeros lugares del listado figuran contextos de guerra o alta conflictividad, como Ucrania e Israel, pero también países sin guerra activa que registran altos niveles de temor o violencia. El informe presenta un top 10 en el que Chile aparece entre naciones de distintas regiones, lo que sugiere que la preocupación por la seguridad, más allá de factores locales, es un signo transversal de la agenda ciudadana en 2026. 

Tendencia en Chile: cómo se mueve la preocupación y qué dicen las cifras

La lectura del 45% requiere anclarla en series locales. La Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC) —desarrollada por el Instituto Nacional de Estadísticas y la Subsecretaría de Prevención del Delito— muestra que en 2024 la victimización por delitos violentos se situó en 8,5% de hogares, con aumentos y descensos por tipo delictivo, y que la percepción de inseguridad se mantiene elevada desde 2020. La ENUSC es el instrumento oficial para cuantificar, año a año, tanto victimización como percepciones, con muestras que superan las 24 mil viviendas y diseño representativo por región. Aunque victimización e inseguridad no son idénticas, su brecha persistente explica por qué la seguridad emerge como “problema país” en encuestas globales: los cambios en delitos medidos conviven con expectativas, experiencias y cobertura mediática que moldean la opinión pública.

Chile en el contexto regional y global

El 45% reportado por Gallup ubica a Chile por debajo de países con conflicto abierto o alta inestabilidad, pero por encima de varias economías latinoamericanas en el mismo indicador. En el top 10 citado en el informe figuran, además de zonas en guerra, casos como Ecuador y Costa Rica, afectados por choques del crimen organizado y variaciones en homicidios o hechos violentos, lo que sugiere que escenarios no bélicos pueden escalar la preocupación ciudadana si concurren fenómenos de delito, armas y control territorial. En el concierto regional, los datos de victimización interna —como la ENUSC— ayudan a distinguir entre riesgo objetivo y riesgo percibido, mientras el comparativo global de Gallup permite dimensionar el peso político del tema seguridad en Chile frente a pares.

Metodología y límites de las mediciones

El World’s Most Important Problem Report indaga problemáticas que la gente sitúa en la cima de su agenda, sin pretender medir delitos ni tasas penales; por eso su insumo debe cruzarse con estadísticas oficiales. La ENUSC, por su parte, combina cuestionarios estandarizados, levantamientos anuales, marcos muestrales y fichas técnicas con margen de error y cobertura detallada, lo que permite comparar tramos largos y monitorear el temor al delito como dimensión subjetiva. Ambos instrumentos, sin embargo, comparten límites: la formulación de preguntas influye en la saliencia del tema; los eventos coyunturales pueden sesgar respuestas; y la comparabilidad internacional enfrenta diferencias culturales y de diseño. Por eso, al interpretar que “45% prioriza la seguridad”, conviene recordar que el indicador mide preocupación —no necesariamente victimización—, y que su lectura robusta exige metadatos y fichas técnicas.

Políticas y reacciones: un rediseño institucional en curso

La centralidad de la seguridad coincide con un rearme institucional. Desde abril de 2025 comenzó a operar el Ministerio de Seguridad Pública, creado por ley, con un mandato de integrar 29 instituciones y coordinar prevención, control y persecución. En enero de 2026, el Ejecutivo formalizó ajustes normativos que consolidan la transferencia de atribuciones desde Interior, y en febrero de 2026 promulgó la Ley de Seguridad Municipal, que entrega nuevas herramientas preventivas y fortalece a los municipios como actores del sistema. Estas decisiones buscan dar coherencia a planes vigentes —como la Política Nacional de Seguridad Pública 2025–2031— y responder a la demanda ciudadana por orden, control territorial y reducción del delito violento, en un marco de derechos y evidencia. La ventana política para implementar cambios es estrecha, pero el salto institucional ya está en marcha.

Por qué importa: economía, convivencia y legitimidad democrática

Cuando cuatro de cada diez chilenos sitúan la seguridad como principal problema, no solo se tensiona la agenda criminal; también se alteran prioridades de gasto público, diseños urbanos, regulación tecnológica y justicia penal. La persistencia del temor —aun con victimización estable en ciertos delitos— afecta decisiones de movilidad, comercio y ocio, y favorece soluciones simplistas que prometen resultados inmediatos. En contrapartida, los programas con evidencia —controles focalizados, prevención situacional, gestión de datos abiertos, apoyo a víctimas y reinserción— requieren tiempo para mostrar impacto, rendición de cuentas y trazabilidad presupuestaria. “La seguridad no puede improvisarse”, repiten técnicos y autoridades; pero tampoco puede postergarse. Medir bien, comunicar con rigor y corregir a tiempo es hoy un imperativo para sostener confianza y gobernabilidad.

Fuente: Gallup, INE, Diario Oficial, Ministerio del Interior, Ministerio de Seguridad Pública

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