Inicio

>

Actualidad

>

Nacional

>

SAG confirma influenza aviar H5N1 en aves silvestres del Humedal El Yali, Valparaíso

miércoles, 16 de septiembre 2026

Actualidad

Compartir en:

SAG confirma influenza aviar H5N1 en aves silvestres del Humedal El Yali, Valparaíso

Influenza aviar H5N1 fue confirmada en aves silvestres del Humedal El Yali tras mortandad de cisnes coscoroba; SAG activó emergencia sanitaria.

Agregar Agroconectados en
Agrega Agroconectados como tu fuente favorita de noticias en Google.

Nacional

Por: Yexika Montilla | 05 de marzo 2026 | 10:58

SAG confirma influenza aviar H5N1 en aves silvestres del Humedal El Yali, Valparaíso

Pie de foto: Funcionarios del SAG realizan vigilancia y toma de muestras en el Humedal El Yali, tras la confirmación de influenza aviar H5N1 en aves silvestres.

El hallazgo se originó tras una denuncia por mortandad de cisnes coscoroba y fue verificado por el laboratorio central del servicio. La autoridad activó el Sistema Nacional de Emergencia Sanitaria y reforzó el muestreo en el área, además de coordinarse con otros organismos. El SAG indicó que, al tratarse de fauna silvestre, no se prevé el cierre de mercados para Chile por este evento. [1]

La escena no partió en un laboratorio, sino en el territorio: una denuncia por mortandad de aves llevó al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) hasta el Humedal El Yali, en la región de Valparaíso. Allí, según el reporte oficial, el caso se vinculó a cisnes coscoroba hallados sin vida, un dato que puso el foco en fauna silvestre y en el riesgo típico de estos ecosistemas en temporada de movimiento de aves. El miércoles 4 de marzo de 2026, el SAG comunicó que la situación correspondía a influenza aviar de alta patogenicidad (H5N1). No es un matiz: la “alta patogenicidad” se asocia a eventos más severos en aves y obliga a elevar el estándar de vigilancia. La autoridad, además, situó el episodio en un contexto regional de alertas sanitarias recientes.

Cómo se confirmó el H5N1: del muestreo al laboratorio central

El procedimiento, de acuerdo con el comunicado, fue directo: funcionarios del SAG obtuvieron muestras en el área y las remitieron al laboratorio central del servicio, donde el análisis resultó positivo para H5N1. Esa cadena —toma de muestra, análisis y confirmación— es la que transforma una sospecha en un caso oficial y permite ordenar la respuesta pública sin especulación. En una frase breve, el servicio lo sintetizó así: “las muestras… resultaron positivas al virus”, dejando claro que no se trataba de un reporte preliminar. La nota replicada por medios nacionales mantuvo el mismo eje: confirmación en aves silvestres en El Yali y respaldo en diagnóstico de laboratorio. En términos prácticos, la confirmación abre dos prioridades: delimitar la zona de interés y reforzar la detección temprana en áreas cercanas.

Qué medidas se activaron y quiénes se coordinan

Tras la confirmación, el SAG informó la activación del Sistema Nacional de Emergencia Sanitaria y el inicio de vigilancia y muestreo en el sector afectado. El despliegue no queda solo dentro del servicio: se anunciaron coordinaciones con Sernapesca, Senapred y el Ministerio de Salud, además de interlocución con el sector privado por la cercanía del hallazgo a planteles avícolas. En este tipo de episodios, la coordinación importa tanto como el diagnóstico, porque define tiempos de reporte, trazabilidad de hallazgos y medidas de contención para reducir contactos entre aves silvestres y aves domésticas. El mensaje oficial también conecta el caso con un plan de vigilancia intensiva “hace ya varios meses”, motivado por la circulación del virus en el hemisferio norte y por la temporada de migración.

Mercado y estatus sanitario: lo que implica (y lo que no)

Uno de los puntos que más rápido genera incertidumbre es el impacto comercial. Aquí el SAG fue explícito: al tratarse de casos confirmados en aves silvestres, la situación no implica el cierre de mercados para Chile, manteniendo el estatus sanitario de país libre de influenza aviar altamente patógena en aves comerciales. Esa diferencia —fauna silvestre versus aves comerciales— delimita el alcance del evento y reduce el riesgo de interpretaciones alarmistas. Aun así, no es una invitación a bajar la guardia: el mismo comunicado insiste en la cercanía a planteles y en la necesidad de reforzar bioseguridad, porque el “salto” hacia aves de corral es el escenario que se busca evitar. En otras palabras: hay caso confirmado, hay respuesta, pero no hay —por ahora— un golpe directo al comercio.

Riesgo para personas: bajo, pero con reglas claras de prevención

La influenza aviar afecta principalmente a aves, pero la transmisión a humanos, aunque poco frecuente, está documentada en ciertos contextos de exposición. Por eso, la prevención pública se centra en una idea simple: evitar el contacto directo con animales enfermos o muertos y con superficies potencialmente contaminadas. El CDC recomienda, para la población general, evitar exposición a aves silvestres o domésticas enfermas o muertas y, si no es posible evitarla, no hacerlo sin protección adecuada. La Organización Mundial de la Salud también insiste en precauciones de higiene, como lavado frecuente de manos y buenas prácticas sanitarias, especialmente en personas con mayor exposición ocupacional. Tras la confirmación en El Yali, este marco sirve para traducir la noticia en conducta: mirar, reportar y mantener distancia, en vez de manipular fauna por cuenta propia.

Bioseguridad en traspatio: el llamado más urgente del SAG

El tramo más práctico del mensaje oficial está dirigido a quienes crían aves en casa: reforzar medidas de bioseguridad en gallineros y evitar el contacto con aves silvestres que pudieran ser portadoras del virus. En la vida diaria, eso se traduce en barreras físicas y hábitos: mantener alimento y agua protegidos, reducir el acceso de aves silvestres a los recintos y observar cualquier signo de enfermedad para reportarlo a tiempo. El SAG entregó un listado amplio de síntomas posibles —desde decaimiento y problemas respiratorios hasta muerte— y pidió contactar de inmediato al servicio ante señales compatibles. Para denuncias, difundió su canal telefónico (2 2345 1100, en horario laboral) y un correo de informaciones, además de insistir en que la notificación temprana es clave para cortar cadenas de riesgo. En contextos de migración, esa rapidez puede ser la diferencia entre un foco aislado y un problema más extenso.

Preguntas Frecuentes

Fuente: SAG, OMS, CDC

Lo Nuevo