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RITACI se lanza en El Salvador: Chile aporta IA para detectar enfermedades en viñas

miércoles, 16 de septiembre 2026

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RITACI se lanza en El Salvador: Chile aporta IA para detectar enfermedades en viñas

RITACI reúne a 7 países: Chile lidera con IA que detecta a tiempo enfermedades en viñedos.

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Innovación

Por: Yexika Montilla | 06 de octubre 2025 | 13:37

RITACI se lanza en El Salvador: Chile aporta IA para detectar enfermedades en viñas

Pie de foto: Taller de IoT en la UDB, base para pilotos de agricultura inteligente.

La Universidad Don Bosco (El Salvador) alojó del 8 al 13 de septiembre de 2025 el primer encuentro de RITACI, red CYTED de agricultura climáticamente inteligente. Chile —a través de la UCSC— coordinó acciones de investigación, movilidad y convenios. El equipo chileno prepara un piloto de visión artificial para detectar tempranamente enfermedades en viñedos, con foco en PyMEs agrícolas.

Pasillos con pizarras llenas de ideas, visitas a laboratorios y un objetivo compartido: que la ciencia y la innovación aterricen en el campo. En Soyapango, la Universidad Don Bosco (UDB) reunió a coordinadores de la Red de Innovación y Tecnología para la Agricultura Climáticamente Inteligente (RITACI), una iniciativa articulada en el marco del Programa CYTED. Durante seis días de trabajo —del 8 al 13 de septiembre— se trazó una hoja de ruta para acelerar proyectos, movilidad académica y convenios entre instituciones de Iberoamérica. “Determinamos los pasos a seguir en investigación e innovación, y evaluamos intercambios de estudiantes y académicos”, resume el Dr. Guillermo Medina, académico de la Facultad de Ciencias UCSC y líder del nodo chileno.

¿Qué es RITACI y quién la coordina?

RITACI nace como una red de colaboración para transferir conocimiento, escalar soluciones y aplicar tecnologías —desde visión artificial hasta IoT— en agricultura climáticamente inteligente. La coordinación general recae en la UDB, a través de su vicerrector de Ciencia y Tecnología, Manuel Cardona. Su encuadre institucional dentro de CYTED permite conectar a equipos de Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, El Salvador, España y México bajo una agenda de sostenibilidad y seguridad alimentaria, con foco en adopción tecnológica y capacidades regionales. La UDB subraya que la red busca fortalecer un ecosistema de ciencia y tecnología para enfrentar los impactos del cambio climático en el agro y consolidar un espacio de innovación y transferencia con impacto social y productivo en la región.

El primer encuentro de coordinadores se celebró en el campus de la UDB en Soyapango, entre el 8 y el 13 de septiembre de 2025. La agenda combinó planificación estratégica, revisión del plan general y diseño del plan anual con actividades de vinculación y visitas a laboratorios. También hubo sesiones de conversación sobre publicación científica y diálogo con estudiantes. El cierre dejó un marco de trabajo compartido para 2025–2026, con compromisos en investigación aplicada y movilidad. La propia universidad salvadoreña reportó el lanzamiento oficial de RITACI el 17 de septiembre, destacando la coordinación de la red y su objetivo de consolidar capacidades científicas y tecnológicas. La UCSC, por su parte, confirmó la participación chilena y el rol articulador del Dr. Medina en la red.

Qué se acordó: investigación, movilidad y convenios

El acta implícita de la semana de trabajo priorizó tres frentes. Primero, la ejecución de proyectos colaborativos en áreas como monitoreo de cultivos, detección temprana de enfermedades y apoyo a pequeños productores, con metodologías replicables entre países. Segundo, la movilidad de estudiantes y académicos, con énfasis en estancias cortas para acelerar transferencia y publicaciones. Tercero, la exploración de convenios interinstitucionales que faciliten cofinanciamiento y acceso a infraestructura de laboratorios. “Evaluamos posibilidades de intercambios y la factibilidad de convenios entre instituciones”, precisó Medina. Los asistentes también recorrieron instalaciones, conocieron líneas de trabajo locales y calibraron cómo conectar la investigación con necesidades productivas. La consigna general: pasar del intercambio de experiencias a un pipeline de resultados medibles en 2025–2026. 

Proyecto en Chile: visión artificial para viñas

El primer fruto de la coordinación ya tiene hoja de ruta en Chile. El equipo nacional trabaja en una tecnología basada en visión artificial para detectar de manera temprana enfermedades en viñedos, una línea que busca reducir pérdidas y optimizar decisiones de manejo para productores pequeños y medianos. El proyecto es liderado por la Dra. Carola Figueroa (Universidad del Bío-Bío), especialista en inteligencia artificial aplicada —con experiencia en aprendizaje automático, visión por computador y ciencias de datos— y miembro del grupo chileno de la red. La iniciativa se concibe con productores como parte activa del diseño: la academia aporta el desarrollo científico y tecnológico; el sector vitivinícola, los problemas concretos y criterios de adopción. La aspiración: prototipos validados en terreno y métricas de precisión comparables con estándares internacionales.

Formación y transferencia: un taller de IoT para acelerar pilotos

Además del intercambio académico, la semana en UDB incluyó un curso teórico-práctico de Internet de las Cosas (IoT) impartido por el Dr. Leonardo Betancur (Universidad Pontificia Bolivariana, Colombia), orientado a reforzar competencias para prototipado y despliegue en campo. IoT opera como “puente” entre sensores, conectividad y analítica, clave para detectar riesgos fitosanitarios, registrar microclimas o activar respuestas tempranas ante estrés hídrico. La UDB reseñó que el entrenamiento formó parte del lanzamiento y su agenda técnica; los perfiles académicos de Betancur evidencian trayectoria en TIC, comunicaciones e integración de plataformas con fines aplicados. La combinación de IA e IoT permitirá que los pilotos no se queden en papers, sino que avancen hacia soluciones medibles en productividad y resiliencia climática.

Equipo chileno y foco en pequeñas y medianas agriculturas

El nodo chileno de RITACI lo conforman investigadoras e investigadores de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), la Universidad de Concepción (UdeC), la Universidad del Bío-Bío (UBB) y el Centro de Investigación de Polímeros Avanzados (CIPA), con liderazgo de Guillermo Medina (UCSC). La línea común: acercar tecnologías emergentes a productores que concentran buena parte del empleo y la oferta, pero que enfrentan barreras de adopción. En notas previas, el grupo ya había enfatizado el soporte a PyMEs mediante soluciones realistas —desde sensores a modelos de IA— y la necesidad de aliarse con organizaciones productivas para co-diseñar pilotos. El enfoque territorial busca que la modernización tecnológica mitigue brechas de acceso y mejore la calidad de la toma de decisiones en campo, especialmente frente a eventos climáticos extremos.

Próximos hitos: paper colaborativo y un libro temático

Hacia el corto plazo, los equipos acordaron dos entregables editoriales: un artículo colaborativo —con envío antes de fin de año— y un libro académico donde cada país desarrolle un capítulo ligado a su línea principal. La combinación persigue dos objetivos: visibilidad internacional y estandarización de metodologías que faciliten replicar pilotos entre territorios. En lo operativo, Chile avanzará en pruebas de campo para la solución de visión artificial en viñas, sumando métricas de desempeño y criterios de costo-beneficio para PyMEs vitivinícolas. El calendario 2025–2026 prevé estancias cortas y workshops técnicos en sede rotativa, para acelerar transferencia y propiedad intelectual. Con la base instalada en El Salvador, la red buscará consolidar métricas públicas de adopción y publicaciones conjuntas.

 

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