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¿Qué es la Hidroponía? ¿Cómo funciona? ¿Qué se puede cultivar?lunes, 14 de septiembre 2026
¿Qué es la Hidroponía? ¿Cómo funciona? ¿Qué se puede cultivar?
Descubre la hidroponía, una técnica de cultivo sin suelo que permite producir alimentos de forma más eficiente y sostenible.
Agricultura Ecológica
Por: Catalina Díaz | 12 de julio 2023 | 18:36
La hidroponía es un invento del siglo XX proyectado al XXI. La agricultura hidropónica, sin necesidad de suelo, puede compensar la falta de tierras agrícolas, contribuir a la seguridad alimentaria y fomentar la producción casera de verduras y hortalizas. Montar un huerto doméstico no es difícil.
Los términos de origen griego Hydro y Ponos significan agua y trabajo o esfuerzo. Aplicados a esta técnica de cultivo, implican que la hidroponía emplea agua, no suelo, con nutrientes disueltos en ella para el desarrollo de las plantas.
El suelo agrícola puede sustituirse con una solución nutritiva directa, como en los cultivos en agua, o incluso en el aire (aeroponía), o mediante sustratos que sirven de soporte a las raíces.
Tipos de sustratos
Los materiales de ese sustrato sustituto pueden ser:
Minerales: Piedra pómez, grava volcánica, arena de río, perlita agrícola, vermiculita, arcillas
Orgánicos: Fibra de coco, cascarilla de arroz y de café
Sintéticos: Gel y espumas de poliestireno o poliuretano
Todos permiten el drenaje, una buena oxigenación y retienen la humedad, son esponjosos, ligeros y ayudan a combatir los microorganismos que puedan afectar al cultivo. Los más utilizados son la fibra de coco, la perlita y la vermiculita por su capacidad para retener agua.
Ventajas
Este sistema permite un mayor control sobre el desarrollo del cultivo a través de la solución fertilizante y del agua. Reduce la dependencia de factores incontrolables como la presencia de sales, metales pesados o enfermedades por hongos o bacterias en el suelo agrícola.
De ese último factor se desprende el siguiente: al limitar el impacto de las plagas, reduce el empleo de sustancias desinfectantes o plaguicidas. Además, se libera de las malas hierbas.
Es viable el cultivo en zonas con suelos degradados, erosionados o contaminados. Cuando sus condiciones son negativas para las plantas; por ejemplo, si acumula demasiada humedad, o lo contrario, sufre exceso de sales, es demasiado ácido o alcalino o dificulta la disponibilidad de nutrientes.
Productividad y rentabilidad
Un cultivo hidropónico puede llegar a producir hasta 80 veces más alimentos que uno tradicional gracias a una combinación de factores como el espacio y que las raíces no tienen que esforzarse buscando los nutrientes en la tierra pues los tienen disponibles al momento.
Por otro lado, requiere una gestión más técnica y mayor dependencia de otros recursos como el bombeo de agua, el suministro de energía o la renovación del sustrato. También, un mayor esfuerzo de mantenimiento y limpieza de las infraestructuras e instalaciones, más gasto en luz y agua, y el costo de los equipos.
Además de ese incremento en los costos, otro reto es el reciclaje de residuos sólidos o la acumulación de drenajes.
Agricultura de invernadero
El uso de la hidroponía se decanta sobre todo hacia la agricultura intensiva de invernadero, por ejemplo: para producir tomates, pimientos y pepinos, cultivos de crecimiento vertical que se adaptan muy bien a este sistema, aunque también pueden producirse otras variedades hortícolas como lechugas, berenjenas, melón, sandía, fresas, plantas de flores, etc.
¿Hidroponía casera?
Y no solo doméstica, sino urbana como parte de la solución al suministro de alimentos en ciudades y a la seguridad alimentaria de una forma más sostenible.
Puede improvisarse comprando sustratos comprimidos que, con el aporte de agua, se hidratan y doblan su peso. Pero un sistema de hidroponía pura necesita un poco más de trabajo. Con recipientes plásticos o incluso tuberías recicladas o canaletas y un motor de recirculación, se puede desarrollar un sistema hidropónico casero interesante.
En general, los materiales básicos serían recipientes con 20 o 30 centímetros de profundidad mínima, oscuros para evitar que la luz solar incida sobre las raíces (se puede usar un macetero, canaletas o incluso bolsas para albergar las plantas). Conducciones para distribuir el agua y retirar los drenajes. Una bomba de aire similar a la de las peceras para oxigenar el agua. Y por supuesto la solución nutritiva y el sustrato.
También el mercado, ofrece huertos portátiles para cultivar hortalizas y flores sin necesidad de tierra ni luz solar, solo agua, nutrientes e iluminación LED.


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