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Perú proyecta superar a Chile en agroexportaciones en 2025 con US$ 10.194 millonesdomingo, 13 de septiembre 2026
Perú proyecta superar a Chile en agroexportaciones en 2025 con US$ 10.194 millones
Perú prevé US$ 10.194M en 2025 y adelantar a Chile; arándanos, paltas y uvas empujan la ventaja.
Economía Internacional
Por: Yexika Montilla | 07 de enero 2026 | 14:33
Pie de foto: El “invernadero natural” de la costa permite campañas extendidas y refuerza la meta 2025: US$10.194 millones en agroexportaciones, por encima de la proyección chilena de US$9.979 millones.
Perú estima que en 2025 sus envíos agrícolas llegarán a US$ 10.194 millones, ligeramente por encima de los US$ 9.979 millones proyectados para Chile. Arándanos, paltas y uvas lideran el despegue, según una nota técnica del Midagri.
El 31 de diciembre de 2025, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) de Perú divulgó una nota técnica que ajusta el “punto de cruce” con Chile en agroexportaciones. El documento —difundido por la agencia estatal Andina— indica que, si se mantiene la tasa promedio de crecimiento observada entre 2010 y 2024, Perú alcanzaría en 2025 un valor exportado de US$ 10.194 millones, mientras que Chile totalizaría US$ 9.979 millones. La actualización adelanta dos años una proyección previa que ubicaba ese hito en 2027, y la acompaña con una lectura de tendencias por producto: arándanos, paltas y uvas. La comunicación precisa además que 2024 cerró para Perú con un récord sectorial y que la relación bilateral sigue marcada por competencia y, a la vez, interés empresarial por coordinar estrategias en mercados de destino.
Las cifras 2025: Perú vs. Chile (y el matiz de proyección)
La previsión de Midagri se apoya en un crecimiento promedio anual de 11% para Perú y 6,1% para Chile entre 2010 y 2024, con un cierre peruano de US$ 9.185 millones frente a US$ 9.403 millones chilenos en 2024. Con esos parámetros, 2025 sería el primer año en que Perú superaría a su vecino en valor exportado agrícola. Es clave subrayar que se trata de una proyección sujeta a verificación estadística y a factores exógenos (clima, logística, precios). En paralelo, la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) de Chile reportó que, entre enero y noviembre de 2025, las exportaciones agrícolas y forestales cayeron 0,7% interanual, un dato que pone contexto, pero no sustituye un pronóstico oficial de US$ 9.979 millones para todo el año.
Los motores del crecimiento: arándanos, paltas y uvas
La nota técnica destaca al arándano como primer producto de agroexportación peruano por valor en 2024, con US$ 2.270 millones y un crecimiento promedio anual de 122% entre 2010 y 2024. Las paltas frescas escalaron hasta un récord de US$ 1.248 millones en 2024, con una tasa media anual de 21,2% para Perú frente a 6,4% para Chile. Las uvas de mesa consolidaron el liderazgo: Perú exportó US$ 1.705 millones en 2024, frente a US$ 1.341 millones de Chile, manteniendo la ventaja desde 2020. La canasta se refuerza con cítricos, mangos y cacao, pero el tridente arándanos–paltas–uvas explica la mayor parte del salto reciente por volumen, precio y extensión de la ventana comercial. La concentración por destinos y la logística refrigerada de largo recorrido siguen siendo los cuellos de botella a vigilar en 2026.
Clima y estacionalidad: la ventaja de un “invernadero natural”
Midagri atribuye el “boom agroexportador” a la costa peruana, cuyo régimen de temperaturas estables y baja pluviometría permite producir y cosechar durante casi todo el año, con menor exposición a heladas o lluvias extremas. Esa condición —descrita como un “invernadero natural”— facilita la planificación de campañas continuas, la siembra escalonada y la oferta contraestación para hemisferio norte, reduciendo costos de incertidumbre y mermas. En uva de mesa, el país reforzó la ventaja climática con inversión en riego tecnificado, viveros certificados y manejo poscosecha, estabilizando calibres y grados Brix. En arándanos, la adopción de genética moderna elevó la firmeza y la vida útil para viajes más largos. Este conjunto explica por qué, aún con un 2024 favorable para Chile en algunas especies, el valor exportado peruano se mantuvo por encima desde 2020 en uvas y escaló con fuerza en berries.
Cooperación en mercados de destino: rivalidad y alianzas tácticas
Aunque el relato público suele enfatizar la rivalidad, el propio Midagri recoge el interés de empresas agroexportadoras de Perú y Chile por explorar alianzas estratégicas para ingresar “juntas” a mercados exigentes. La lógica es aprovechar la estacionalidad complementaria, unificar campañas promocionales, compartir inteligencia comercial y reducir costos de marketing. En frutas como la uva, ello permitiría una presencia más extensa en góndola durante el año, con transiciones más suaves entre ventanas de cosecha y sin abandonar la diferenciación por origen. La práctica no es nueva: asociaciones binacionales han coordinado mensajes sanitarios o de sostenibilidad en ferias y con retailers globales. El puerto multipropósito del Callao y los terminales chilenos del centro–norte aportan rutas y frecuencias que, combinadas, pueden mejorar la confiabilidad logística en picos de demanda navideña o Año Nuevo lunar.
Contexto y señales desde Chile: 2024–2025
Para entender la foto regional conviene mirar el pulso chileno. Según el Boletín Macroeconómico de Odepa de diciembre de 2025, entre enero y noviembre las exportaciones agrícolas y forestales de Chile cayeron 0,7% interanual, con un dinamismo dispar entre rubros; el pecuario, por ejemplo, repuntó 9,2%. En paralelo, la política monetaria cerró octubre con una TPM en 4,75%, un entorno que, si bien es macrofinanciero, incide en costos de capital para inversiones en riego, packing o frío. Nada de esto invalida una eventual recuperación por especie —cerezas, kiwis o manzanas—, pero ayuda a explicar por qué la brecha proyectada por Midagri luce plausible desde el lado chileno. A falta de un documento oficial de Chile con la cifra de US$ 9.979 millones, esa parte de la comparación debe leerse con cautela metodológica.
¿Qué mirar en 2026?
Tres vectores definirán si la ventaja peruana se consolida o se atenúa. Primero, clima y sanidad: El Niño residual puede alterar floraciones, y las plagas cuarentenarias obligan a sostener estrictos programas de campo y packing. Segundo, logística: tarifas de flete y disponibilidad de contenedores refrigerados siguen siendo sensibles a shocks geopolíticos; mejoras en puertos peruanos y chilenos ayudarán a mitigar cuellos de botella. Tercero, precios internacionales: la elasticidad de demanda en arándanos y paltas es menor que en frutas de mayor sustitución, pero la sobreoferta puntual presiona márgenes. En este tablero, alianzas tácticas Perú–Chile para promoción y calendario podrían estabilizar retornos sin sacrificar competencia leal. Al cierre estadístico de 2025, los institutos oficiales deberán confirmar si el “punto de cruce” se materializó en los montos finales.
Fuente: Odepa, Midagri


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