Inicio

>

Actualidad

>

Nacional

>

Paro parcial del SAG reduce faena en Frigosorno y tensiona control sanitario

domingo, 13 de septiembre 2026

Actualidad

Compartir en:

Paro parcial del SAG reduce faena en Frigosorno y tensiona control sanitario

El paro parcial del SAG frena hasta 150 faenas diarias en Frigosorno y tensiona control sanitario nacional.

Agregar Agroconectados en
Agrega Agroconectados como tu fuente favorita de noticias en Google.

Nacional

Por: Yexika Montilla | 24 de octubre 2025 | 18:26

Paro parcial del SAG reduce faena en Frigosorno y tensiona control sanitario

Pie de foto: La movilización de un sector del SAG reduce el ritmo y reabre el debate por trazabilidad e inocuidad. El SAG sostiene continuidad con médicos veterinarios oficiales.

Un paro de un sector del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) impacta la faena de Frigosorno, principal planta exportadora de carne bovina del país. La empresa reporta una merma diaria de 100–150 cabezas sobre un ritmo habitual cercano a 500. Dirigentes advierten riesgos para la trazabilidad e inocuidad por reemplazos sin experiencia, mientras la autoridad asegura un plan de contingencia con supervisión veterinaria oficial. Si se prolonga, el efecto podría alcanzar abastecimiento interno e importaciones.

El paro parcial de funcionarios del SAG se intensificó en octubre en diversas regiones, con expresiones locales que afectaron directamente a establecimientos faenadores. En Osorno, la empresa Frigosorno denunció disminución de su ritmo normal de sacrificio bovino, y el gremio del SAG alertó por reemplazos sin experiencia en puestos clave de inspección. De acuerdo con la cronología publicada el 13 de octubre de 2025, los trabajadores movilizados exigen cumplimiento de compromisos previos y ajustes de carrera y asignaciones, lo que anticipó eventuales disrupciones en plantas del sur del país. En paralelo, la dirección del SAG respondió que activó un plan de contingencia nacional, con personal de reemplazo bajo supervisión de médicos veterinarios oficiales, a fin de sostener la continuidad de faenas y la certificación sanitaria requerida por reglamentos y destinos de exportación.

Las cifras de Frigosorno

La administración de Frigosorno informa una merma diaria entre 100 y 150 cabezas frente a un promedio operativo cercano a 500 animales por jornada, lo que tensiona su programa de ventas y abre una ventana para incremento de importaciones si la situación se prolonga. El gerente general, Ignacio Etcheverry, advirtió que la baja en la oferta formal puede empujar al consumo de carne faenada sin control sanitario, con los riesgos que ello implica para la salud pública. La empresa—que opera como planta faenadora, despostadora y de procesamiento con más de 70 años de actividad en Osorno—se define como actor exportador relevante y mantiene relaciones comerciales con mercados asiáticos bajo políticas de calidad e inocuidad alimentaria certificadas, de acuerdo con sus perfiles corporativos y de exportación.

Lo que pide el gremio

Según el presidente nacional de la asociación de funcionarios del SAG, Luis Felipe Miranda, el petitorio contempla aumentos de grado, regularización de contratas, asignaciones de alimentación y locomoción, además de la eliminación de circulares internas que, a juicio del gremio, restringen derechos o condiciones. “Nos están reemplazando con personal sin experiencia”, resumió el dirigente, aludiendo a eventuales impactos en la trazabilidad del proceso de faena y en la inocuidad final de los cortes. Las demandas se vienen planteando en el marco de movilizaciones de octubre y, hasta la fecha de publicación, no registraban respuesta de fondo por parte de la repartición. 

Inocuidad y trazabilidad: qué está en juego

La inspección oficial en establecimientos faenadores — ejecutada por equipos de inspección oficial (EIO) con médicos veterinarios oficiales (MVO) y técnicos inspectores oficiales (TIO) — incluye control ante y post mortem para determinar aptitud de faena y aptitud de consumo de las carnes. La continuidad y la experiencia en esos puestos son críticas para sostener la trazabilidad bovina y detectar lesiones o zoonosis que obliguen a decomisos, desnaturalización o destrucción de canales no aptas, así como a informar a la autoridad sanitaria regional para eventuales sanciones. Por eso, el reemplazo de inspectores por personal “sin expertiz”, como denunció el gremio, no es un asunto operativo menor: si falla la evaluación en línea, puede llegar a mercados externos una partida sin cumplir parámetros, o, peor aún, ingresar al consumo interno carne sin garantías de inocuidad suficientes.

Respuesta oficial del SAG

Ante consultas de prensa, el SAG afirmó que la faena en Frigosorno se mantiene operativa bajo un plan de contingencia nacional, con personal de reemplazo y supervisión de médicos veterinarios oficiales, cumpliendo normativa vigente y los estándares exigidos por los mercados de destino. En su ámbito de acción, el servicio recuerda que la inspección oficial es una función pública sujeta a procedimientos y protocolos técnicos, y que las plantas certificadas deben sostener controles documentales y físicos para acreditar inocuidad, trazabilidad y origen. A la fecha, avances institucionales han extendido la delegación de funciones de inspección veterinaria a un mayor número de mataderos del país, lo que refuerza la capacidad de cobertura de los equipos regionales durante contingencias y periodos de alta demanda en la cadena cárnica.

Escenarios si el paro se extiende

Si la movilización se prolonga, el primer efecto sería mantener una menor oferta formal desde plantas con certificación, lo que puede empujar precios locales y abrir espacio a importaciones de carne bovina para estabilizar abastecimiento. En 2025, los ingresos de carne desde el exterior ya muestran variaciones al alza en toneladas y valores medios, con Brasil, Paraguay y Argentina como proveedores principales, según los boletines sectoriales. A la vez, podrían intensificarse ventas informales sin control sanitario, tal como advierte la empresa, con riesgo de cortes no fiscalizados llegando al consumidor final. En tanto, una solución negociada—con reprogramaciones de turnos y coordinación entre plantas y autoridades—podría contener los impactos logísticos y sanitarios mientras se procesa el petitorio sindical y se evalúan ajustes presupuestarios o normativos en la repartición.

 

Fuente: SAG, Odepa, Colegio Veterinario, Frigosorno, Minsal

Lo Nuevo