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Miel chilena conquista Europa pero enfrenta crisis: productores llaman a crear marca país

miércoles, 16 de septiembre 2026

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Miel chilena conquista Europa pero enfrenta crisis: productores llaman a crear marca país

La miel chilena brilla en Francia y Alemania, pero enfrenta bajos precios y falta de asociatividad en el país.

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Apicultura

Por: Yexika Montilla | 03 de septiembre 2025 | 17:38

Miel chilena conquista Europa pero enfrenta crisis: productores llaman a crear marca país

Pie de foto: Autor IA

Para los dirigentes del sector, la urgencia es avanzar en certificación, crear una marca país y romper el individualismo que fragmenta a la industria. El modelo a seguir, dicen, es Nueva Zelanda.

A pesar de que la miel de la Patagonia, especialmente la miel de Ulmo chilena, que se caracteriza por ser cremosa, con tonos de vainilla y anisados, está causando furor en París debido a su calidad premium y sus certificaciones orgánicas y las propiedades antibióticas y antioxidantes (Active Patagonia Factor, APF), la producción nacional está en crisis.

Según el presidente del Movimiento Nacional de Apicultores de Chile (MONACHI), Mario Flores, la industria apícola chilena enfrenta un escenario complejo, marcado por bajos precios, estancamiento en la producción y la falta de una estrategia común que permita impulsar la miel nacional al mundo.

“Aunque los bosques no son los mismos que hace 70 años atrás, sí concentran una masa crítica importante de volumen que está disponible. Pero la economía y el mercado nacional e internacional desmotivan a producir. En este momento hay una reconfiguración: los productores de miel se transforman en prestadores de servicios de polinización, o simplemente venden las colmenas y no siguen por cansancio o por falta de mano de obra”, explicó Flores, aseverando que el sector está en un proceso de cambio profundo.

"Nosotros hablamos de un tema crisis porque hay una reconfiguración de la apicultura, del pequeño, mediano y gran apicultor, tanto en lo que era tradicionalmente la producción de miel de 10 a 15 años", afirmó.

Resistencia ante la situación

Hoy día el kilo de miel en Chile se vende entre $1.700 y $2.000, precio que pueden pagar la exportadora, pero es difícil para el apicultor, por lo que muchos productores han tenido que reinventarse. "La industria de la miel está en un proceso de resistencia, está en un proceso de adaptabilidad, está en un proceso de búsqueda de mercados, de nichos, que genere valor agregado a las mieles" señaló el representante de los apicultores chilenos.

Datos de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA),indican que Chile exporta cerca de US$15 millones anuales en miel, de los cuales US$13 millones (92%) van al continente europeo, teniendo como principal destino Alemania, que concentra un 78% de los envíos, un poco más de US$11 millones, desde donde la miel chilena se redistribuye al resto de Europa.

Un llamado al trabajo colaborativo

Actores del rubro coinciden que el futuro de la apicultura chilena, dependerá de si se logra transformar un producto reconocido en el extranjero en una industria sostenible también para quienes lo producen en el país.

Por su parte, la Sociedad Nacional Agrícola (SNA) comparte la necesidad de dar un salto cualitativo. Su presidente, Antonio Walker, sostuvo que el camino es la diferenciación. "Lo que necesitamos como país es coordinarnos en torno a una norma de calidad y condición que nos permita diferenciarnos en el mundo por nuestra calidad y no por nuestra cantidad",

A juicio de Walker, la miel chilena puede crecer de manera exponencial, si del gremio demuestra al mundo la pureza del producto. Pero identifica un obstáculo estructural: la falta de asociatividad. "Somos muy individualistas, los agricultores tenemos muchas virtudes, pero tenemos que romper el individualismo. Son miles de apicultores pequeños que se pueden unir en torno a una cooperativa y tener una norma de exportación y calidad única", manifestó.

“Marca Chile” para la miel

Según Flores, la clave está en generar una estrategia país. Así como el vino chileno logró construir una marca global en pocas décadas, la miel podría seguir el mismo camino si existiera una política estatal clara.

“El Estado chileno debe visualizar el inmenso potencial que tenemos y debe generar una ‘marca Chile’ para sus mieles únicas, como las de Tiaca, Tepu, Quillay y Ulmo. Solo así se podrá impactar en la cadena apícola real, en los pequeños apicultores, y crear valor añadido”, enfatiza el dirigente de MONACHI.

De lograrse, la miel chilena podría pasar de ser un producto de nicho en tiendas gourmet de Europa a un símbolo internacional de calidad, salud y sostenibilidad, capaz de competir de igual a igual con Nueva Zelanda y Cuba.

Miel cubana vs. Miel chilena

En países como Alemania, España, Italia y Bélgica, la miel chilena y cubana se ha posicionado como un producto altamente valorado. No se trata de consumo masivo, sino de un nicho de clientes que está dispuesto a pagar precios elevados por productos certificados como orgánicos y con propiedades terapéuticas comprobadas.

En el caso de Chile, el sello Active Patagonia Factor (APF) avala el carácter antibiótico y antioxidante de la miel de Ulmo, mientras que en Cuba la ausencia de pesticidas es el gran atractivo. Ambas, según especialistas europeos, tienen una calidad “incuestionable” que las posiciona en la misma categoría que otras mieles de prestigio mundial, como la manuka de Nueva Zelanda.

De acuerdo con datos de la Unión Europea (mayo de 2025), Cuba se ubica en el sexto lugar entre los principales productores orgánicos de origen animal, con casi 2.000 toneladas anuales, mientras que Chile ocupa el décimo puesto, con alrededor de 1.500 toneladas.

En países como Alemania, España, Italia y Bélgica, la miel chilena y cubana se ha posicionado como un producto altamente valorado. No se trata de consumo masivo, sino de un nicho de clientes que está dispuesto a pagar precios elevados por productos certificados como orgánicos y con propiedades terapéuticas comprobadas.

En el caso de Chile, el sello Active Patagonia Factor (APF) avala el carácter antibiótico y antioxidante de la miel de Ulmo, mientras que en Cuba la ausencia de pesticidas es el gran atractivo. Ambas, según especialistas europeos, tienen una calidad “incuestionable” que las posiciona en la misma categoría que otras mieles de prestigio mundial, como la manuka de Nueva Zelanda.

De acuerdo con datos de la Unión Europea (mayo de 2025), Cuba se ubica en el sexto lugar entre los principales productores orgánicos de origen animal, con casi 2.000 toneladas anuales, mientras que

La calidad de ambas mieles orgánicas, según especialistas, son incuestionables.

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