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Mapocho Urbano Limpio cumple 15 años: así cambió el río que cruza Santiagodomingo, 13 de septiembre 2026
Mapocho Urbano Limpio cumple 15 años: así cambió el río que cruza Santiago
Mapocho Urbano Limpio cerró en 2010 el 100% de las descargas: 21 efluentes menos y parques ribereños activos; hoy el río muestra peces nativos.
Educación Ambiental
Por: Yexika Montilla | 24 de noviembre 2025 | 22:31
Pie de foto: Obras del colector interceptor de Mapocho Urbano Limpio, infraestructura clave que desvió aguas servidas hacia biofactorías y dejó al río libre de descargas en Santiago.
Este mes se cumplen 15 años del proyecto Mapocho Urbano Limpio, que en 2010 concretó el saneamiento total de las aguas servidas que llegaban al Mapocho. La obra eliminó 21 descargas y permitió que especies nativas —incluido el bagrecito— volvieran a verse en sectores urbanos. Autoridades y expertos evalúan avances, cifras y desafíos para cuidar la biodiversidad y consolidar los parques ribereños.
Un río que durante décadas fue símbolo de contaminación volvió a latir en el corazón de la capital. Con el proyecto Mapocho Urbano Limpio, Santiago alcanzó en 2010 el 100% de tratamiento de sus aguas servidas; quince años después, el cauce exhibe peces, aves y bordes fluviales usados por miles de vecinos. El aniversario llega con datos, pero también con preguntas: cómo sostener la calidad del agua, cómo blindar los parques ante la presión urbana y qué enseñanzas deja esta política público-privada para futuras obras.
Mapocho Urbano Limpio fue la pieza final de un plan sanitario que se aceleró a fines de los 2000: un colector interceptor de 25 km, diseñado para captar 21 descargas que caían al río entre Las Condes y Maipú. La inversión bordeó US$115 millones y el ducto fue proyectado para un caudal máximo de 19 m³/s. Las obras alcanzaron 97% de avance al 31 de diciembre de 2009, con puesta en marcha plena en el primer trimestre de 2010. Ese hito permitió a la Región Metropolitana completar el saneamiento del 100% de sus aguas residuales, un salto que el MOP volvió a subrayar el 24 de noviembre de 2025 al conmemorar los 15 años del saneamiento del Mapocho.
Cómo se ejecutó el saneamiento
El corazón técnico fue un túnel interceptor que capturó los efluentes y los desvió hacia las biofactorías de Mapocho-Trebal y La Farfana, donde son tratados y revalorizados. El emisario evitó que los canales de regadío La Punta, La Pólvora y Casas de Pudahuel siguieran recibiendo aguas negras, redujo malos olores y habilitó la recuperación de riberas. En paralelo, el sistema metropolitano de tratamiento sumó capacidad: la planta Mapocho-Trebal opera como polo de economía circular, generando biogás y energía eléctrica para autoconsumo, con un caudal medio de diseño cercano a 8,8 m³/s. El trazado del ducto, la articulación entre plantas y la operación continua constituyeron la base para que, en menos de una década, la ciudad pasara de vertidos abiertos a cero descargas al río, cerrando un problema sanitario histórico.
Resultados medibles en el río
Quince años después, el balance combina impactos sanitarios, urbanos y ecológicos. En términos de salud pública, las autoridades remarcan la erradicación de focos asociados al riego con aguas servidas, un riesgo extendido en los años noventa. En materia urbana, el saneamiento habilitó más de 40 km de bordes para uso ciudadano y, especialmente, el Parque Mapocho Río: 52 hectáreas y 9 km de extensión en Quinta Normal y Cerro Navia, cuya última etapa fue inaugurada el 4 de marzo de 2025. En operación de tratamiento, las biofactorías han gestionado miles de hectómetros cúbicos desde 2017, consolidando el cierre del ciclo del agua en Santiago. A escala global, el MOP situó a la capital dentro del 28% de la población mundial que vive libre de contaminación por aguas servidas, un cambio estructural con efectos cotidianos.
Biodiversidad urbana: peces, aves y un río que vuelve a respirar
La señal más visible llegó por la fauna. En la conmemoración de 2025, medios y autoridades destacaron el retorno del bagrecito —pez endémico e indicador de buena salud del ecosistema— junto a coipos, pato jergón chico y garza cuca, especies hoy observables incluso en tramos céntricos. La organización Mapocho Vivo y cronistas de naturaleza han documentado, desde 2021, reportes de peces nativos y flora ribereña que recoloniza márgenes antes degradadas. Si bien el caudal y la estacionalidad del Mapocho siguen marcados por el régimen cordillerano y la megasequía, la mejora en transparencia y olor es perceptible para residentes y visitantes. El desafío ahora es monitorear con protocolos consistentes y abrir datos de biodiversidad para sostener la recuperación y detectar alertas tempranas.
Voces, pendientes y riesgos
“El saneamiento fue una decisión visionaria”, dijo la ministra Jessica López al encabezar la ceremonia por los 15 años, calificándolo como uno de los hitos ambientales más relevantes del país. A su lado, el gerente general de Aguas Andinas, José Sáez, destacó la eliminación de las 21 descargas y el retorno de biodiversidad al cauce, aunque advirtió que el desafío siguiente es “construir sociedad en torno al río” mediante educación y cuidado de las riberas. Entre los pendientes asoman la basura en redes de alcantarillado, que presiona el sistema en lluvias intensas, y la necesidad de mantención de parques y ciclovías frente al vandalismo y la sobrecarga de uso. La fiscalización ambiental en la cuenca del Maipo y los planes municipales serán claves para sostener los logros de esta década y media.
Próximos pasos (2026–2030)
La hoja de ruta combina gestión dura y cultura ciudadana. En lo técnico, Aguas Andinas y las autoridades trabajan en economía circular —biogás, biosólidos y reutilización segura—, además de reforzar la resiliencia del sistema ante eventos extremos de lluvia. En lo urbano, el Parque Mapocho Río debe consolidar su marcha con paisajismo de bajo consumo hídrico y seguridad, mientras las comunas ribereñas extienden ciclovías y sombreados para enfrentar islas de calor. En biodiversidad, fundaciones, universidades y municipios impulsan ciencia ciudadana con protocolos simples para registrar especies y calidad del agua, generando series comparables en el tiempo. El objetivo político es mantener a Santiago en el grupo de ciudades con vertido cero al río y bordes activos, sin retrocesos por mantenciones diferidas o gestión de residuos deficitaria.
Fuente: MOP, Aguas Andinas, ALADYR, Parquemet, Ladera Sur, SMA/SNIFA


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