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Ley de usurpaciones: El veto que prepara el Gobierno para eliminar la defensa privilegiadadomingo, 13 de septiembre 2026
Ley de usurpaciones: El veto que prepara el Gobierno para eliminar la defensa privilegiada
La mesa de trabajo busca consensos para un veto que modifique la norma, incluyendo la polémica legítima defensa privilegiada o autotutela.
Nacional
Por: Catalina Díaz | 26 de septiembre 2023 | 08:04
Tras las primeras reuniones de la mesa de trabajo del Gobierno con senadores de distintos sectores, para buscar consensos sobre el veto al proyecto de ley de usurpaciones, en diferentes bancadas respaldaron la instancia, aunque reiteraron que existen diferencias en algunas materias a días que finalice el plazo para que el Presidente Gabriel Boric envíe sus observaciones con la finalidad de modificar esta propuesta, ya aprobada por el Congreso.
El senador de la UDI, Juan Antonio Coloma, presidente de esta corporación señaló que el veto presidencial es una facultad que se usa en casos excepcionales y, frente a esto, indicó que es importante que no se cambie el foco del proyecto despachado.
Uno de los puntos clave que el Gobierno pretende eliminar, es la norma de legítima defensa privilegiada, la cual permite a las personas utilizar la fuerza contra quienes usurpen su terreno, sin mediación policial, lo que, según el oficialismo, podría fomentar los enfrentamientos entre civiles.
Felipe Kast, senador de Evópoli y autor de la iniciativa, aseguró que éste es uno de los aspectos donde no hay consenso entre oposición y oficialismo.
La legítima defensa privilegiada o autotutela es una norma que sí o sí tiene que ser eliminada, de acuerdo al consenso oficialista.
Así lo reiteraron el diputado del Partido Socialista, Raúl Leiva, y su símil de Convergencia Social, Lorena Fries, quien agregó que también buscarán suprimir la posibilidad de que las usurpaciones no violentas sean penalizadas con cárcel, manteniendo lo que existe hoy, que es una multa.
¿Cuál será el veto del Gobierno?
Será un veto sustitutivo: Esto quiere decir, que se ingresa un proyecto completo dentro del veto y se mantienen la mayoría de sus elementos, menos lo que se quiere vetar. Se desechó la idea de que fuese ‘supresivo’ -para eliminar partes de la ley- porque el proyecto está escrito de tal forma que hay muchos amarres entre los diversos artículos que podrían desbalancear toda la norma si se elimina una parte.
¿Dónde hay acuerdo?
En modificar la llamada ‘legítima defensa privilegiada’, derecho que contiene esta ley y que, mezclado con la ejecución permanente del delito de usurpación, generaba lo que el gobierno y los diputados oficialistas han llamado “autotutela” o defensa por mano propia, siendo esta la razón principal por la que se veta el proyecto.
Pero habrá otros elementos: por ejemplo, se eliminará aquellos elementos de la norma que ampliaban el efecto de la ley de usurpaciones a otras ocupaciones de espacio como huelgas o tomas de recintos educacionales. Quedará con que las usurpaciones deben ser solo con ánimo de apropiarte de la cosa inmueble, dejando fuera las protestas.
También habrá una modificación que afectará indirectamente la detención ciudadana por vía de expresar de mejor manera la habilitación de detenciones por parte de las policías.
No hay unanimidad en veto que ingresará Gobierno
Si bien todo el oficialismo está a favor del veto y de que sea sustitutivo, desde Apruebo Dignidad marcaron una diferencia en el encuentro con el gobierno. Es un debate extenso y amplio, pero dicho en simple, hay parlamentarios que prefieren que la usurpación sin daños o no violenta, se convierta en una falta que exponga a multa, pero que no haya presidio.
Para esto, argumentan una dimensión técnica y una más política. Por un lado, quienes intervinieron dicen hablar por “mundos” de organizaciones sociales y comités de vivienda que se oponen a la “criminalización” de las personas que viven en campamentos.
Más en lo técnico, dicen que la redacción de la norma, que parte en 61 días de presidio efectivo, contiene elementos que hacen que de todas maneras se pueda afectar a personas que viven en asentamientos irregulares y quedó abierto el escenario de que se hagan propuestas.
El veto ingresará por el Senado y luego irá a la Cámara. Al oficialismo le gustaría que no pase por comisiones y dicen que una de las complicaciones del análisis interno del ejecutivo, es que el veto entre en una “recalificación”: Esto se refiere a que la mesa del Senado -que es cámara de origen del proyecto- estime que el veto no tiene el mismo efecto que el gobierno dice que tiene.
Y si la mesa estima que el veto no está calificado, podría pedir fragmentar la iniciativa presidencial y votar por partes, escenario que complicaría al Ejecutivo para dejar el proyecto en las condiciones que buscará.
El próximo viernes vence el plazo para que La Moneda ingrese el veto al Congreso y, según han trascendido, éste será sustitutivo, lo que genera resistencia en Chile Vamos.


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