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Lactoferrina de la leche: el estudio aragonés que modula la serotonina intestinal en colitislunes, 14 de septiembre 2026
Lactoferrina de la leche: el estudio aragonés que modula la serotonina intestinal en colitis
La lactoferrina de la leche refuerza la serotonina intestinal y reduce la colitis en ratones, según un estudio aragonés publicado en 2025.
Innovación /Salud
Por: Yexika Montilla | 31 de diciembre 2025 | 15:42
Pie de foto: Cultivo de células epiteliales intestinales marcadas para serotonina (5-HT) y SERT durante el experimento con lactoferrina del equipo de Zaragoza, que observó menor señal inflamatoria en un modelo de colitis.
Investigadores de la Universidad de Zaragoza (IA2 e IIS Aragón) describen que la lactoferrina —una proteína de la leche— refuerza el transportador de serotonina (SERT) y atenúa señales inflamatorias en el colon. El trabajo, publicado en Journal of Nutritional Biochemistry (agosto-diciembre de 2025), combina ensayos celulares con un modelo murino de colitis inducida por DSS. El hallazgo no es una recomendación clínica, pero abre una vía para alimentos funcionales dirigidos al eje intestino-cerebro y a las enfermedades inflamatorias intestinales.
El equipo aragonés observó que la lactoferrina bovina incrementó la actividad y la expresión del transportador de serotonina (SERT) y moduló genes de varios receptores 5-HT implicados en motilidad, absorción y respuesta inmunitaria. En ratones con colitis inducida por dextrano sulfato sódico (DSS), la administración oral de lactoferrina redujo signos clínicos —pérdida de peso, sangrado y daño tisular— y normalizó alteraciones del sistema serotoninérgico a nivel del colon. El artículo, firmado por Berta Buey y colaboradores, fue aceptado en Journal of Nutritional Biochemistry (doi:10.1016/j.jnutbio.2025.110073), con edición “Epub” el 11 de agosto y número de diciembre de 2025. La Universidad de Zaragoza difundió el resultado el 16 de septiembre de 2025, subrayando el potencial de la lactoferrina como ingrediente funcional en estrategias dietéticas.
Cómo se investigó: del cultivo celular al modelo de colitis
Los autores evaluaron primero líneas epiteliales intestinales (Caco-2/TC7) para medir la actividad del SERT y la expresión de ARNm de receptores 5-HT tras el contacto con lactoferrina. El tratamiento aumentó la captación de serotonina dependiente de SERT y ajustó la transcripción de receptores relevantes para funciones digestivas. Luego pasaron a un escenario in vivo: ratones (C57BL) recibieron lactoferrina por vía oral y, en un subgrupo, se indujo colitis con DSS. En íleon sin inflamación, la proteína elevó SERT y TPH2; en colon con colitis, atenuó la clínica y normalizó SERT, TPH1/TPH2 y varios 5-HTR. El diseño respalda una interpretación biológica plausible —restablecer el “volumen” serotoninérgico cuando la inflamación se desborda—, si bien persisten límites: dosis y formulación óptimas, biodisponibilidad y traslación a pacientes con EII requieren ensayos clínicos.
Por qué importa para el eje intestino-cerebro y la EII
Aunque la serotonina suele asociarse al estado de ánimo, el intestino fabrica la mayor parte: alrededor del 90% se produce en células enterocromafines y coordina motilidad, secreción, permeabilidad y señales inmunes. Cuando ese circuito se desregula, los trastornos del tránsito y la inflamación empeoran, y también se resienten aspectos emocionales a través del eje microbiota-intestino-cerebro. Intervenir con lactoferrina sobre SERT y receptores 5-HT sugiere una diana compartida entre digestivo e inmunidad, con efectos indirectos sobre bienestar. Revisiones recientes confirman el papel central de la serotonina periférica en la homeostasis intestinal y su diálogo con el microbioma, lo que refuerza el interés de ingredientes que modulen esta vía sin cruzar barreras farmacológicas del sistema nervioso central.
Qué sabemos de la lactoferrina en nutrición y seguridad
La lactoferrina es una glicoproteína de la leche con actividad antimicrobiana e inmunomoduladora. En la Unión Europea, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) la autorizó como nuevo ingrediente alimentario en 2012, concluyendo que es segura en los usos y niveles propuestos; diferentes revisiones académicas señalan perfiles de tolerabilidad favorables en distintos contextos, incluida población pediátrica. No obstante, “segura” no equivale a “indicada para tratar una enfermedad”: el escenario clínico de la EII exige evidencia específica sobre dosis, formulaciones y resultados centrados en el paciente.
Límites y próximos pasos antes de pensar en pacientes
El estudio combina un modelo celular y uno animal, suficientes para proponer un mecanismo —mejorar la recaptación y señalización serotoninérgica mientras se amortigua la inflamación—, pero insuficientes para cambiar práctica clínica. Falta confirmar eficacia en voluntarios y en pacientes con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, con ensayos aleatorizados que definan dosis, matrices alimentarias, duración y seguridad a largo plazo, además de la interacción con fármacos como ISRS, corticoides o biológicos. También interesa cómo la lactoferrina dialoga con la microbiota y si cambios en bacterias productoras o moduladoras de triptófano potencian el efecto observado. La propia publicación llama a explorar aplicaciones dietéticas innovadoras dirigidas al eje intestino-inmunidad y sugiere un papel como ingrediente funcional en estrategias preventivas o coadyuvantes.
Contexto ampliado: serotonina, microbiota y estado de ánimo
Numerosas revisiones confirman que la microbiota regula la síntesis intestinal de serotonina —mediante triptófano, 5-HTP y metabolitos— y que cambios en su composición alteran tanto la fisiología gastrointestinal como respuestas emocionales. Hallazgos recientes incluso identifican consorcios bacterianos capaces de sintetizar serotonina bioactiva in vitro y de elevarla en modelos murinos, con impacto en tránsito y densidad neuronal entérica. En paralelo, estudios traslacionales muestran que manipular la serotonina periférica puede modular la inmunidad de la mucosa, lo que conecta mecanismos digestivos con síntomas sistémicos. La lactoferrina entra en esa conversación como modulador del “cableado” 5-HT: no actúa sobre el cerebro, sino sobre el entramado local donde se decide la tolerancia inmunitaria y la eficiencia del movimiento intestinal, un cruce de caminos clave en la EII.
Aviso de salud pública. Este artículo divulga resultados científicos preclínicos. No sustituye consulta médica ni prescribe dietas o suplementos. Si tienes un diagnóstico digestivo o tomas medicación, consulta con un profesional antes de cambiar tu alimentación.
Fuente: Universidad de Zaragoza, PubMed, Science, Nature, EFSA, PMC, Heraldo de Aragón


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