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La nueva ley de riego: ¿Cuál es el impacto para los agricultores chilenos?

domingo, 13 de septiembre 2026

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La nueva ley de riego: ¿Cuál es el impacto para los agricultores chilenos?

La aprobación de la Nueva Ley de Riego enfocada en la pequeña y mediana agricultura promete un futuro más sustentable y resiliente.

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Recursos Hídricos y Suelo

Por: Catalina Díaz | 14 de agosto 2023 | 16:00

La nueva ley de riego: ¿Cuál es el impacto para los agricultores chilenos?

El Senado aprobó por unanimidad, el proyecto que modifica y prorroga por siete años la Ley de Fomento de la inversión Privada en Obras de Riego y Drenaje, mejor conocida como la “Ley de Riego”.

Esta iniciativa busca apoyar a la pequeña y mediana agricultura para impulsar el desarrollo rural sustentable y aumentar la eficiencia y seguridad hídrica del país, mediante el ingreso de la indicación sustitutiva que integró aspectos tales como: la focalización de los recursos, ampliación de los tipos de proyectos y un mayor incentivo a la pequeña agricultura.

La ley de Fomento al Riego y el Drenaje que partió en 1985 ha cumplido una labor importante. En el sector de la fruticultura más del 90% de lo cultivado tiene un riego tecnificado, mientras que la pequeña agricultura está bajo el 20%. Éstos verán aumentada un 250% su bonificación, subiendo a 400 mil UF. Uno de los ejes de la modificación está en apoyar la pequeña y mediana industria agropecuaria, dado que en la ley original no se establecía este foco sino en la inversión privada tanto comunitaria como intrapredial.

Según indicó el abogado Sebastián Leiva a Portal Frutícola, en cuanto a la designación de estos recursos “ahora no hay un enfoque transversal, sino que hay aspectos discriminatorios frente a las grandes empresas agrícolas, las cuales, a diferencia del tamaño de las existentes en Perú o México, no tienen gran cantidad de superficie”, argumentando que habría un perjuicio en cuanto a la competitividad con empresas extranjeras a niveles de exportación.

Para la aprobación de estos proyectos, serán las consultoras quienes ejecutarán la realización de éste en supervisión del agricultor postulante, en concordancia con la Ley 18.450, que establece las bases de cultivo, para luego ser recepcionada por la Comisión Nacional de Riego, efectuándose el pago del 90% del proyecto.

En este sentido, agregó el abogado que esta asignación tiene la capacidad de discernir entre aquellos proyectos que tengan cultivos acordes a los términos de “seguridad alimentaria” y “sostenibilidad”, generando un parámetro de lo que se puede y no producir, sin dar cabida a la libre elección de los agricultores, lo cual no tiene relación con la idea original de la Ley de Riego de 1985.

La CNR, bajo el mando de Wilson Ureta, ya aprobó exitosamente programas para mujeres con eficiencia en sus concursos, la mayoría invernaderos con paneles solares, y uso circular del agua con hidroponía. Además, crecerán proyectos especiales para cooperativas y comunidades indígenas.

En segundo término, las comisiones de Recursos Hídricos y de Medioambiente, pusieron el énfasis en el manejo sustentable en colinas hasta un máximo de treinta de pendiente y cuidando los ecosistemas. También los proyectos que devuelvan con su eficiencia el agua a las fuentes e igualmente los que incluyan adaptación al cambio climático y mitigación de incendios.

La asociatividad se fomenta y, de hecho, casi el 60% de los recursos irá a los sistemas de conducción de agua con regantes que ayuden a zonas completas, como ha sido la tendencia creciente en canales, bocatomas y sistemas de compuertas con nuevas tecnologías. De aquí en adelante, las Juntas de Vigilancia podrán acceder a los máximos de bonificación cuando tengan una mayoría de pequeños agricultores y Agricultura Familiar Campesina.

En coherencia con la estrategia de soberanía para la seguridad alimentaria “Juntos alimentamos Chile”, se complementa el apoyo al sector frutero y ganadero de pasturas, con puntaje adicional a los cultivos tradicionales donde se ha logrado mejorar la proyección en trigo, maíz y arroz, y también avanzar en legumbres y papas.

La ley, que tiene horizonte de siete años, contempla una evaluación al cuarto en una buena lógica de apertura a rediseños.

Y al optarse por focalizar hasta empresas de 50 mil UF de ventas anuales, habrá más recursos para conducción a pequeños y medianos.

 

Algunos puntos destacados de la nueva ley incluyen:

1.    Focalización en la pequeña y mediana agricultura:

Se establecen nuevas pautas de estratificación, considerando los ingresos anuales por ventas y servicios de los postulantes. Solo podrán postular aquellos agricultores con ingresos anuales menores o iguales a 50.000 UF.

2.    Aumento de bonificaciones:

Los pequeños productores agrícolas y campesinos podrán acceder a una bonificación máxima del 95% del costo total del proyecto. Se incrementan los montos de bonificación para proyectos individuales y se crea una línea especial para proyectos asociativos de pequeños agricultores.

3.    Restricciones para la asignación de recursos:

Los proyectos que incorporen nuevas superficies de riego en zonas de prohibición o con declaraciones de agotamiento según el Código de Aguas no podrán acceder a los beneficios. También se exige acreditar cumplimiento de la Ley N°20.283 sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal, con validación de CONAF.

4.    Sostenibilidad ambiental:

Se considerarán los instrumentos de ordenamiento territorial y gestión de cuencas vigentes como marco. Se bonificará proyectos que tengan objetivos ambientales, como el uso eficiente del agua, reutilización de aguas residuales, conservación de la biodiversidad y del suelo, entre otros. Se requerirá que los proyectos extraprediales contemplen medidas para mitigar impactos ambientales.

La modificación a la norma le da relevancia a la adaptación al cambio climático, así como también al desarrollo rural y territorial sostenible, equitativo y conservación ecosistémica. Esto, según Leiva a nivel jurídico son conceptos muy amplios en su interpretación, por lo que quedan siempre sujetos a precisión e interpretación de la autoridad administrativa, por tanto, se requerirían definiciones claras y específicas para ellos.

Además, hay que tener en cuenta que los proyectos se sujetarán a los instrumentos de ordenamiento territorial y gestión de cuencas vigentes.

“Es decir te pueden decir, en cuanto a proyecto ya no nos interesa desarrollar tales o cuales cultivos y en cuanto a la gestión de cuencas vigentes no nos interesa fomentar plantaciones de arándanos, paltos, cerezos en tal lugar por tanto la Ley de Riego no va a fomentar o impulsar tales proyectos”, explicó Leiva al medio agrícola.

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