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El ambicioso proyecto chileno en el norte del Perú: US$60 millones y 400 hectáreas de arándanosdomingo, 13 de septiembre 2026
El ambicioso proyecto chileno en el norte del Perú: US$60 millones y 400 hectáreas de arándanos
Arándanos en Perú atraen inversión chilena: US$60 millones para 400 hectáreas en La Libertad con exportaciones a EE.UU., Europa y China.
Economía Chilena
Por: Yexika Montilla | 16 de marzo 2026 | 20:16
Pie de foto: Empresas Penta proyecta invertir US$60 millones en 400 hectáreas de arándanos en Trujillo, La Libertad, en una apuesta por fortalecer la agroexportación peruana hacia Estados Unidos, Europa y China.
Empresas Penta avanza en Trujillo, región La Libertad, con un proyecto de US$60 millones para desarrollar 400 hectáreas de arándanos orientadas a la exportación. La apuesta apunta a Estados Unidos, Europa y China, y se instala en un momento en que Perú consolidó su liderazgo mundial en envíos de esta fruta, con 373.514 toneladas exportadas y ventas por US$2.457 millones en 2025.
En la costa norte peruana, donde el mapa agroexportador lleva años moviéndose más rápido que la política y más lejos que las fronteras empresariales tradicionales, un grupo chileno decidió dar un paso de escala. Empresas Penta planea invertir cerca de US$60 millones para desarrollar 400 hectáreas de arándanos en Trujillo, en la región La Libertad, con la mira puesta en los grandes compradores del negocio: Estados Unidos, Europa y China. El dato no es menor por el monto, sino por lo que revela. Ya no se trata solo de vender fruta en un mercado dinámico, sino de instalar capacidad productiva en el país que hoy marca el ritmo global del arándano fresco. En ese movimiento convergen capital extranjero, experiencia frutícola y una lectura precisa del lugar que ocupa Perú en la cadena internacional del berry.
Por qué La Libertad volvió a atraer capital extranjero
La elección de Trujillo y de la región La Libertad no aparece como una apuesta lateral, sino como una decisión de manual dentro del negocio. Según el reporte anual de USDA para Perú, alrededor del 80% de la producción exportable de arándanos se concentra en el norte del país, en regiones como La Libertad, Lambayeque, Áncash y Piura, donde la agricultura costera combina acceso a riego tecnificado, mano de obra especializada, logística y cercanía con puertos. A eso se suma una condición decisiva: la posibilidad de producir casi todo el año bajo ventanas comerciales favorables. MIDAGRI, por su parte, ubica a La Libertad entre las principales regiones productoras del país, junto con Lambayeque e Ica. Penta entra, en otras palabras, al corazón operativo del negocio, no a una zona experimental.
El proyecto de Penta y la lógica detrás de la inversión
El presidente de la firma, Fabio Valdés, resumió la apuesta con una frase breve: “demanda global muy dinámica”. Producir en Perú ya no es solo una opción para bajar costos o ampliar superficie, sino una forma de ganar posición en una plaza exportadora que hoy combina escala, aprendizaje y acceso comercial.
De una expansión agrícola a una señal regional
El proyecto también se entiende mejor cuando se mira el recorrido del holding. Penta ingresó al negocio agrícola en 2006 y fue ampliando su portafolio desde uva de mesa y paltas hacia cultivos de mayor valor, como cerezas y mandarinas, además de operar fuera de Chile a través de su filial Agrícola Mercedario. La inversión en Perú no rompe con esa trayectoria: la profundiza. Lo novedoso es la señal regional que deja. Durante años, la agroindustria peruana atrajo inversiones por su promesa; hoy las atrae por su rendimiento probado. El salto de un grupo chileno hacia 400 hectáreas de arándanos en La Libertad sugiere que el mercado ya no mira a Perú solo como proveedor eficiente, sino como plataforma madura para instalar activos de largo plazo. Ese matiz cambia la lectura de la noticia y la saca del terreno anecdótico.
El contexto peruano: liderazgo mundial, pero con otra escala
MIDAGRI informó que Perú cerró 2025 con exportaciones de arándanos por US$2.457 millones y un volumen de 373.514 toneladas, 14,6% más que el año anterior. El mismo ministerio añadió que el país pasó de exportar 10,2 mil toneladas en 2015 a superar las 373,5 mil en 2025, una expansión que redibujó el tablero global. USDA, en su informe de 2025, ya anticipaba una recuperación productiva y proyectaba para la campaña 2025/26 una producción récord de 355.000 toneladas y exportaciones por 335.000 toneladas, apoyadas en expansión de áreas, genética más resiliente e inversión extranjera. La lectura conjunta es clara: Penta no aterriza en una moda pasajera, sino en una industria que ya ganó músculo, volumen y reputación internacional.
La nueva fase del arándano peruano
El negocio entró en una etapa más exigente, con menos margen para el error y menos espacio para competir solo por presencia. USDA aporta un dato que ayuda a entender esa tensión: establecer una hectárea de arándanos en Perú puede costar entre US$30.000 y US$150.000, con un promedio de US$65.000, y en algunas operaciones recientes el monto supera los US$80.000 por hectárea. Invertir en este cultivo, entonces, no equivale a entrar a un negocio fácil; equivale a aceptar que la competitividad depende tanto de la genética y la logística como del tamaño de la apuesta.
Lo que está en juego para Perú y para Chile
Chile conserva un peso histórico en la exportación de fruta fresca, pero Perú se volvió el territorio donde hoy confluyen mejor la escala, la ventana comercial y la expansión reciente del berry. La inversión de Penta sugiere una adaptación pragmática a ese nuevo mapa: producir donde están las ventajas más actuales y desde allí abastecer los mercados de mayor demanda. Para Perú, la operación refuerza la idea de que su agroindustria ya no solo exporta volumen, sino que atrae decisiones estratégicas de capital extranjero. Para Chile, muestra que su empresariado agrícola está dispuesto a regionalizar su base productiva cuando el negocio lo exige. Es una noticia de berries, sí, pero también de poder agrícola.
Un movimiento que resume una época
Al final, el proyecto de Penta en Trujillo funciona como síntesis de una transformación mayor. Hace poco más de una década, Perú era un actor emergente en el mercado internacional del arándano; hoy lidera exportaciones, concentra inversión, ensaya variedades y sigue ampliando frontera productiva. En ese contexto, una apuesta de US$60 millones sobre 400 hectáreas no aparece como extravagancia, sino como una señal de época. El capital busca escala, estabilidad y acceso comercial; el norte peruano, al menos por ahora, ofrece las tres cosas. Falta ver el ritmo de ejecución, los rendimientos y la evolución del mercado. En la agroindustria sudamericana, el arándano dejó de ser una promesa de nicho y pasó a convertirse en un terreno donde se decide competitividad, posicionamiento regional y presencia en los mercados más disputados del mundo.
Preguntas Frecuentes
Fuente: Redagrícola, MIDAGRI, USDA, Gestión


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