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Economía circular: INTA y Conicet crean biopellet de compost para suelos de Cuyomiércoles, 16 de septiembre 2026
Economía circular: INTA y Conicet crean biopellet de compost para suelos de Cuyo
Economía circular impulsa Biopellet del INTA y Conicet: biofertilizante pelletizado validado en tomate y vid para 345.000 ha de Cuyo.
Innovación/Medio Ambiente
Por: Yexika Montilla | 16 de enero 2026 | 15:49
Pie de foto: Biofertilizante pelletizado a base de compost del Parque de Tecnología Ambiental, pensado para distribuirse de forma homogénea y mejorar la fertilidad de los suelos en Cuyo.
Un equipo del INTA San Juan y el Conicet desarrolló Biopellet, un biofertilizante pelletizado hecho con compost de residuos agroindustriales que mejora la calidad del suelo y simplifica el manejo a campo. El proyecto se encuadra en economía circular, con validaciones en tomate, vid, forrajes y hortalizas, y un mercado inicial estimado en más de 345.000 hectáreas en Cuyo. Los impulsores prevén escalar con una planta de mayor capacidad para abastecer demanda local y regional.
Biopellet es un biofertilizante pelletizado elaborado a partir de compost local generado con residuos agroindustriales del Parque de Tecnología Ambiental (PTA) de San Juan. La propuesta busca transformar un pasivo en un insumo estratégico para mejorar la fertilidad en sistemas intensivos, con aporte de materia orgánica, nutrientes de liberación lenta y microorganismos benéficos que dinamizan los ciclos del suelo. El formato sólido facilita la dosificación, reduce pérdidas y permite una distribución homogénea con maquinaria disponible en los establecimientos. En contextos de descenso de materia orgánica y costos crecientes de insumos, la alternativa apunta a recuperar estructura, retención de agua y disponibilidad de nutrientes con una logística más simple que el estiércol crudo y a menor costo que los fertilizantes químicos, según los investigadores. La iniciativa se inscribe en economía circular y agricultura regenerativa, y fue presentada por INTA y Conicet a comienzos de diciembre de 2025.
Cómo se fabrica y quiénes participan
La materia prima proviene del PTA provincial, donde se procesa la fracción agroindustrial mediante compostaje con aireación y control sanitario. Ese compost se acondiciona y pelletiza para obtener un insumo estable, almacenable y de aplicación mecánica en campo. INTA San Juan lidera el diseño agronómico y las validaciones, mientras Conicet aporta capacidades en microbiología y formulación; el gobierno local colabora con la provisión/gestión de residuos en el PTA. “Buscamos mejorar la fertilidad sin recurrir a estiércol crudo y con una alternativa más accesible que los fertilizantes químicos”, señaló el equipo, destacando el triple impacto: ambiental (menos disposición final), social (empleo local) y económico (insumo competitivo). La trazabilidad del proceso de compost del PTA y la logística corta fortalecen el atributo territorial del producto, clave para Cuyo y zonas áridas con suelos frágiles. El dispositivo institucional y el origen de la biomasa están detallados por fuentes provinciales e INTA.
Evidencia a campo y cultivos validados
De acuerdo con las comunicaciones técnicas y periodísticas institucionales, Biopellet fue validado a campo en tomate, vid, forrajes y hortalizas, con mejoras observadas en estructura del suelo, retención hídrica y disponibilidad de nutrientes frente a manejos testigo. En estos sistemas, la incorporación de materia orgánica estable contribuye a agregación, reducción de costras y mejor infiltración, mientras la fracción microbiana favorece mineralización y reciclaje de nutrientes, lo que se refleja en productividad y sanidad del cultivo. Los ensayos se realizaron en San Juan y otras localidades de la región bajo esquemas de buenas prácticas y dosis compatibles con equipos de fertilización de uso corriente. Las notas oficiales y sectoriales publicadas entre el 4 y el 18 de diciembre de 2025 recopilan estos resultados y describen el enfoque de regeneración de suelos que persigue el equipo. Cuando se publiquen fichas completas, podrán incorporarse por cultivo con métricas de %/ha.
Alcance en Cuyo y mercado inicial
El mercado objetivo inicial informado para Cuyo supera 345.000 hectáreas, considerando superficies de cultivos intensivos y mixtos con rápida adopción por compatibilidad logística del pellet y disponibilidad de compost regional. La escala descrita posiciona a Biopellet como un insumo habilitante para productores medianos y pequeños, que suelen enfrentar cuellos de botella en transporte, almacenamiento y distribución de insumos orgánicos a granel. Al reducir volumen y heterogeneidad respecto del estiércol crudo, el pellet aporta eficiencia operativa y regularidad en la aplicación, dos atributos decisivos en ventanas cortas de riego o cosecha. Diversos medios del agro y el portal oficial Argentina.gob.ar replicaron la estimación de mercado y el enfoque de circularidad, con foco en Cuyo pero con perspectiva de expansión a otras regiones y segmentos como fruticultura, horticultura y forrajes bajo riego.
Costos y comparación de alternativas
En el frente de costos, el pellet se ubica como opción competitiva por logística y manejo, incluso si su contenido de nutrientes totales no iguala a fórmulas minerales. La densidad aparente y el tamaño uniforme facilitan dosificar por hectárea, reducir pérdidas y combinar con fertilización complementaria según análisis de suelo. Frente al estiércol crudo, Biopellet evita variabilidad de composición, baja carga de patógenos por el compostaje y menores riesgos de fitotoxicidad en implantación temprana. Comparado con químicos, no busca sustituir totalmente sino optimizar el paquete: mejorar materia orgánica y CIC, amortiguar pH/salinidad y sostener rendimiento con menores dosis minerales. Voceros del proyecto enfatizan que el formato pelletizado “revoluciona el manejo” al asegurar distribución homogénea y almacenamiento sencillo, puntos repetidos en coberturas de Clarín Rural, InfoCampo y TodoAgro publicadas en la segunda semana de diciembre de 2025.
Próximos pasos y escalamiento
Los desarrolladores plantean una planta de mayor capacidad para escalar la producción y abastecer productores locales y mercados regionales. El objetivo es estabilizar el flujo de compost del PTA, afianzar control de calidad y construir un modelo replicable en otras provincias con parques ambientales similares. A nivel regulatorio, el producto deberá encuadrarse en la normativa de bioinsumos y enmiendas orgánicas vigente, con registro y etiquetado que certifique origen, parámetros microbiológicos y composición (MO, humedad, densidad, granulometría). En paralelo, se prevé ampliar ensayos en vid y hortalizas con métricas por hectárea de materia orgánica, eficiencia de nutrientes y respuesta productiva por campaña, a fin de ofrecer tablas de recomendación por cultivo y ambientes de Cuyo. El plan de difusión incluye capacitaciones y articulación con cooperativas para acelerar la adopción durante 2026 y consolidar tracción comercial.
Citas y voces del proyecto
“Con Biopellet buscamos dar respuesta a una demanda concreta: mejorar la fertilidad con una alternativa más accesible”, subrayaron investigadores del INTA San Juan. “El formato pelletizado es más práctico para el productor y asegura distribución homogénea en el campo”, añadieron las fuentes consultadas por la prensa especializada. “Nuestro objetivo es transformar un pasivo en un insumo estratégico para la producción, generando empleo local y competitividad”, coincidieron, en línea con los beneficios de circularidad que destaca la cobertura oficial. Las notas recopiladas entre el 4 y el 15 de diciembre de 2025 citan estas declaraciones y remarcan que la combinación compost + pellet simplifica transporte, almacenamiento y aplicación, tres dolores históricos de la nutrición orgánica en sistemas intensivos del Oeste árido argentino.
Fuente: Argentina.gob.ar, Gobierno de San Juan, BioEconomía, InfoCampo


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