lunes, 14 de septiembre 2026
¿Cuáles son las consecuencias de la gripe aviar?
Brotes de gripe aviar limitan el comercio y la demanda de productos avícolas, afectando ingresos y seguridad alimentaria.
Avícola
Por: Catalina Díaz | 18 de mayo 2023 | 01:06
No sólo las granjas avícolas que se ven afectadas por la gripe aviar se ven afectadas por la influenza. La gripe aviar es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a las aves de corral y puede transmitirse a los humanos. Este virus se propaga a través del contacto directo con aves infectadas o superficies contaminadas.
Los síntomas en las aves incluyen diarrea, letargo, falta de apetito y muerte repentina.
En los seres humanos, los síntomas pueden variar desde fiebre y tos hasta complicaciones graves como neumonía y síndrome respiratorio agudo severo (SARS).
Desde su primera aparición en 1997, ha causado brotes en todo el mundo, lo que ha llevado a la imposición de restricciones comerciales y una disminución en la demanda de productos avícolas.
La pérdida de tantas aves puede tener impactos en el entorno y en la vida del ser humano. Entre las principales consecuencias que enlista la Organización Mundial de la Salud Animal, destacan las de tipo económico. Por ejemplo, en los países en desarrollo puede haber importantes pérdidas de empleos debido a que la industria avícola requiere mucha mano de obra; también puede haber restricciones en el comercio internacional de aves vivas y carne de aves de corral, lo que puede tener un fuerte impacto en las economías nacionales; además, “la opinión pública puede verse perjudicada, reduciendo los viajes y el turismo en las zonas afectadas”, dice la Organización. Perder millones de aves también puede implicar el aumento de precios en la carne y huevo de pollo, eso sin contar el desperdicio de proteínas que representa, en un contexto en el que miles de personas sufren de hambre y desnutrición.
Impacto en el medio ambiente
Para los ecosistemas (y en consecuencia para el ser humano) puede haber otro tipo de impactos. Una de ellas es que el virus llegue a especies en peligro de desaparecer. Es el caso de las águilas imperiales orientales que están seriamente amenazadas. Los investigadores israelíes que reportaron la muerte de las grullas en el Valle de Hula dicen que existe el peligro de que el virus llegue a otras aves rapaces que anidan en el mismo lugar como las águilas imperiales debido a que las han visto alimentarse de las grullas muertas.
Pero hay más consecuencias de la pérdida de aves. Por ejemplo, hay evidencia de que las aves consumen entre 400 y 500 millones de toneladas de insectos al año, incluidos los ecosistemas de tierras de cultivo, lo cual las hace eficaces para el control de plagas y para que muchos de los alimentos puedan llegar a nuestra mesa; la desaparición de aves también puede afectar la polinización y la dispersión de semillas, así como el equilibrio en distintos ecosistemas.
Impacto económico en la industria alimentaria
La aparición de brotes puede llevar a la imposición de restricciones comerciales, lo que puede limitar el comercio y la exportación de productos avícolas.
Además, los brotes pueden causar una disminución en la demanda de productos avícolas, lo que puede afectar los ingresos de los productores de aves de corral, los fabricantes de piensos, los mataderos y otros proveedores de la cadena de suministro alimentaria.
También puede afectar la seguridad alimentaria, lo que lleva a la retirada de productos avícolas del mercado.
Estas situaciones pueden causar pérdidas financieras para los productores y los minoristas, pueden afectar la reputación de la marca y pueden aumentar los costos de producción debido a las medidas de bioseguridad y la limpieza y desinfección necesarias para prevenir la propagación del virus.
Distintas organizaciones de salud y control animal prevén que el subtipo H5N1 seguirá esparciéndose entre aves, y aunque insisten en que los contagios en las personas son extremadamente raros, recomiendan mantener la vigilancia permanente para poder evitarlos.
Pero antes de evitar el contacto con humanos, hay quienes consideran que se debe empezar por evitar el contagio entre las mismas aves y, para eso, una correcta planeación de las granjas avícolas es vital. Un artículo de 2022 en la revista Viruses plantea que el 66,7% de los brotes de una cepa de gripe aviar de alta patogenicidad, registrados en Lombardía, Italia, entre 2021 y 2022, se produjeron en las zonas con mayor densidad de aves de corral. Se trataba de celdas de 10 × 10 km con una densidad superior a 10.000 aves/km2, y encontraron que, entre más densidad de aves por kilómetro cuadrado, más riesgos de que se produzca un brote.
Para los autores, la misma industria avícola que sufre los efectos de la gripe aviar podría tener soluciones para que esos efectos no sean catastróficos, pues si bien se trata de evitar los impactos a la salud humana, también es importante evitar que este virus siga mermando la población de aves en el mundo.


Suscribete
Twitter
Facebook
Instagram
Linkedin
Enviar