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Corredor Bioceánico Vial: Chile y Brasil lideran avances mientras Paraguay y Argentina definen el ritmo

miércoles, 16 de septiembre 2026

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Corredor Bioceánico Vial: Chile y Brasil lideran avances mientras Paraguay y Argentina definen el ritmo

El Corredor Bioceánico Vial avanza con 82% del puente clave, pero su operación 2026 depende de Paraguay y Argentina.

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Economía Chilena

Por: Yexika Montilla | 31 de octubre 2025 | 12:32

Corredor Bioceánico Vial: Chile y Brasil lideran avances mientras Paraguay y Argentina definen el ritmo

Pie de foto: Obras del puente Porto Murtinho–Carmelo Peralta, la bisagra del corredor entre Atlántico y Pacífico: avance superior al 80% en 2025; su apertura permitirá que la carga de Brasil y Paraguay fluya hacia los puertos de Iquique y Antofagasta.

El Corredor Bioceánico Vial —o Corredor Capricornio— suma obras clave en 2024–2025 y se perfila como la vía más corta entre el Atlántico y el Pacífico. Chile declara su tramo “prácticamente listo”, mientras el BID advierte brechas en accesos, conectividad y puertos para que los 2.400 km operen como una red continua. El puente Porto Murtinho–Carmelo Peralta supera 80% y apunta a operar hacia 2026 si se completan pavimentaciones y financiamiento pendiente en Paraguay y Argentina.

Conocido como Corredor Capricornio, el Corredor Bioceánico Vial proyecta una ruta de aproximadamente 2.400 kilómetros que cruza Brasil, Paraguay, Argentina y Chile para unir el Atlántico con el Pacífico a través de los puertos del norte chileno. La iniciativa busca reducir tiempos y costos del transporte terrestre regional, integrando logística vial, pasos fronterizos y puertos en una sola red operativa. Su formalización política se remonta a la Declaración de Asunción (2015), cuando los países comprometieron esfuerzos para desarrollar tramos, mejorar accesos y armonizar la operación transfronteriza. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) respalda técnicamente el corredor y, en 2025, avanzó en un Plan Maestro Regional para priorizar inversiones, cronogramas e indicadores de continuidad vial a nivel subnacional y nacional a lo largo del eje.

Avances en 2024–2025: Chile y Brasil corren adelante

Los avances son heterogéneos, pero Chile y Brasil lideran la ejecución. En Chile, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) empujan obras viales y portuarias que habilitan la funcionalidad del corredor en Tarapacá y Antofagasta. En Brasil, la conexión hacia Porto Murtinho se articula con tramos ya operativos en Mato Grosso do Sul, a la espera del cierre de la “bisagra” paraguaya. El ministro chileno Juan Carlos Muñoz afirmó que las obras bajo la responsabilidad de su país “ya están construidas o en vías de finalización”, y proyectó operación efectiva del puente y los flujos asociados hacia fines de 2026, siempre que los vecinos concluyan sus frentes pendientes. La advertencia del BID es clara: sin mejoras coordinadas en accesos y servicios, la continuidad física no se traducirá en continuidad logística competitiva.

Chile: rutas de acceso y modernización portuaria en el norte

Para hacer útil su tramo, Chile prioriza los accesos a Iquique y Antofagasta. En Iquique, el proyecto de mejora de la conexión Ruta 1–Ruta 16 reordena la Rotonda El Pampino y sus enlaces hacia el puerto, con desarrollo de ingeniería y diseño, y hito estimado de término de diseño a mediados de 2026 según el Plan de Acción de la Comisión de Alto Nivel (Economía). En paralelo, la concesión trabaja alternativas de acceso y mantenimiento específicos entre Alto Hospicio y la rotonda, alineando mejoras de la A-1 con flujos al terminal. En puertos, Iquique Terminal Internacional (ITI) ejecuta un plan de modernización cercano a US$ 15 millones con nuevas grúas y equipos portacontenedores, y Puerto Antofagasta licita la ampliación del molo de abrigo para robustecer operatividad ante marejadas y recibir naves de mayor porte, incrementando seguridad y ventana operativa anual.

Brasil y la bisagra paraguaya: el puente Porto Murtinho–Carmelo Peralta

El punto de inflexión del corredor es el Puente Internacional Porto Murtinho–Carmelo Peralta, que conecta Mato Grosso do Sul con Alto Paraguay. La obra superó 82% de avance en agosto de 2025, con hitos constructivos como el primer vehículo sobre el viaducto de acceso. El cronograma coordinado por Paraguay y Brasil proyecta la operación hacia fines de 2026, lo que permitiría que la carga brasileña fluya por el Chaco hacia los puertos chilenos, acortando tiempos frente a rutas alternativas del Atlántico al Pacífico. Aun con la estructura principal en fase avanzada, la puesta en servicio exige culminar accesos, señalización, controles fronterizos y servicios conexos, para que el salto físico se traduzca en un salto logístico —un énfasis repetido por el BID en sus documentos de planificación y visión de continuidad vial del Corredor Capricornio.

Paraguay: pavimentaciones, tercer tramo de 102,5 km y apoyo del BID

Paraguay avanza en tres frentes de pavimentación sobre el eje del corredor. El tramo Carmelo Peralta–Minas Cué fue finalizado; el tramo Mariscal Estigarribia–Pozo Hondo continúa en ejecución; y un tercer tramo de 102,5 km, clave para cerrar la continuidad regional, aguarda financiamiento del BID para su puesta en obra. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) detalla además mejoras de conectividad vial y digital vinculadas al control de cargas y los pasos, vitales para asegurar tiempos y previsibilidad. Con el puente sobre el río Paraguay en la recta final, la pavimentación integral del Chaco es el mayor determinante de la fecha efectiva de inicio de operaciones bioceánicas, ya que condiciona velocidades comerciales, costos por tonelada y el desempeño de flotas pesadas en climas extremos.

Argentina: RN51 hacia Paso de Sico y pendientes en la RP54 de Salta

Del lado argentino, el desafío se concentra en la Ruta Nacional 51 (RN51) —conexión a Paso de Sico— y en un tramo pendiente de 25 km de la Ruta Provincial 54 en Salta. El gobierno provincial informó en 2025 que financiará un primer tramo de la RN51 con FONPLATA y gestiona con el BID los convenios para los restantes, a fin de asegurar continuidad y estándares logísticos compatibles con los picos de carga minera y el tránsito internacional. La agenda federal sobre corredores bioceánicos del NOA también recoge la priorización de nodos logísticos, controles y conectividad para que la carpeta asfáltica se traduzca en tiempos reales menores puerta a puerta. El mensaje del BID y de autoridades locales coincide: sin cerrar estos “cuellos de botella”, la promesa de 2.400 km continuos seguirá dependiendo del lado más débil de la cadena. 

Puertos del norte chileno: capacidad, abrigo y ventana operativa

En el extremo pacífico del corredor, la capacidad portuaria y la resiliencia operativa son el último eslabón. En Antofagasta, la ampliación del molo de abrigo (proyecto con alternativas de 75–85 metros) busca reducir cierres por marejadas y aumentar seguridad de maniobra, un factor que ya afecta a terminales chilenos y que varios puertos intentan mitigar con inversiones en rompeolas y protección. En Iquique, las grúas móviles y equipos nuevos persiguen subir productividad por hora y flexibilidad multipropósito. Estas mejoras, combinadas con accesos viales más fluidos, apuntan a transformar la continuidad física del corredor en continuidad logística medible: más días operativos por año, menores tiempos de estadía y costos unitarios por TEU o tonelada más competitivos para la carga brasileña y paraguaya con destino Asia-Pacífico.

Cronograma y próximos hitos (2025–2027): lo que falta para “encender” los 2.400 km

El horizonte razonable de puesta en régimen se concentra entre fines de 2026 y 2027, condicionado a:

  • Culminación del Puente Porto Murtinho–Carmelo Peralta y accesos.
  • Pavimentación del tramo paraguayo de 102,5 km con apoyo del BID.
  • Ejecución y financiamiento de secciones críticas de RN51 y RP54 en Salta.
  • Terminación de accesos a Iquique (Ruta 1–16), además de la ampliación del molo en Antofagasta.

Si estos hitos se cumplen, los pasos Jama y Sico enlazarán mejor con corredores de transporte ya consolidados en Chile, según el diagnóstico del BID. En paralelo, las autoridades chilenas anticipan que “toda su parte estará habilitada”, a la espera de la sincronía regional que convierte obras dispersas en una sola red competitiva.

Impacto económico: ahorro de tiempo, costos y nueva puerta al Pacífico

Con puentes, pavimentos y puertos listos, el corredor puede reducir días de tránsito frente a rutas que rodean el Cono Sur o concentran flujos por pasos más saturados, mejorando costos logísticos por kilómetro y previsibilidad para el comercio exterior del centro-oeste brasileño y el Chaco paraguayo. El Plan Maestro Regional del Corredor Capricornio, financiado por el BID, estructura una cartera de intervenciones que van más allá del asfalto: accesos fronterizos inteligentes, conectividad digital y servicios al transporte, que determinan la calidad de la cadena tanto como la continuidad física. La industria minera del NOA y los agronegocios de Mato Grosso do Sul y Alto Paraguay son beneficiarios directos, mientras que Antofagasta e Iquique refuerzan su perfil de hubs hacia Asia-Pacífico, especialmente en ventanas de demanda de graneles y contenedores.

Conexiones futuras: el corredor ferroviario y el polo de Chancay

La maduración del corredor vial puede acoplarse a proyectos ferroviarios bioceánicos y a nuevos polos portuarios del Pacífico sudamericano, como Chancay (Perú), que reconfiguran escalas y servicios en las rutas con Asia. Aunque la senda carretera será la primera en operar como eje bioceánico, la integración multimodal agrega resiliencia y tarifas más competitivas por tonelada-kilómetro en commodities y cargas proyecto. Para capturar ese valor, el Cono Sur deberá coordinar fronteras, interoperabilidad de sistemas y calendarios de obras, evitando que la plataforma logística quede “despareja”. Como resumió un técnico regional: “si no viaja conectado, no viaja competitivo”. El mensaje de 2025 es pragmático: acelerar frentes críticos en Paraguay y Argentina y afinar la última milla en Chile, para que en 2026–2027 el corredor pase del mapa a la operación diaria.

Fuente: BID, DFSud, Corredor Bioceánico, Economia.cl, ITI, Mop Paraguay, Gobierno de Salta, Cancilleria de Argentina, Investiga Chile.

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