Inicio

>

Actualidad

>

Internacional

>

Conflicto agrario se intensifica contra las políticas del Gobierno en España y la Unión Europea

martes, 15 de septiembre 2026

Actualidad

Compartir en:

Conflicto agrario se intensifica contra las políticas del Gobierno en España y la Unión Europea

El conflicto agrario en España está desencadenando tensiones entre agricultores, políticas gubernamentales y la Unión Europea.

Agregar Agroconectados en
Agrega Agroconectados como tu fuente favorita de noticias en Google.

Internacional

Por: Catalina Díaz | 25 de septiembre 2023 | 15:00

Conflicto agrario se intensifica contra las políticas del Gobierno en España y la Unión Europea

El conflicto agrario en España se ha intensificado en los últimos años debido a una serie de factores. Según un artículo de El Salto, las protestas agrarias de las últimas semanas son el resultado de una confluencia de sectores sociales que tienen intereses contrapuestos.

Los agricultores españoles se han manifestado por varias razones, entre ellas, la mala gestión macroeconómica de los problemas agrícolas, la presión del mercado sobre los productores a través de los intermediarios, la insuficiencia de la Política Agraria Comunitaria (PAC) que remunera a los grandes latifundios frente a los pequeños agricultores, la dependencia de las grandes transnacionales de la alimentación que imponen a los productores los métodos de cultivo, obligándoles a comprar los insumos necesarios para una agricultura rentable según criterios ajenos a los intereses campesinos y las costumbres tradicionales sostenibles ecológicamente .

Además, la derecha ha comenzado una movilización en la calle para presionar al gobierno de coalición, que dispone de una mayoría muy precaria en el sistema político parlamentario. La falta de una política agraria por parte del PSOE, dominante en la coalición de gobierno, que defienda un modelo agrícola de futuro sostenible apoyándose en los pequeños productores y las asociaciones cooperativas también ha sido un factor importante.

El gobierno ha tomado varias medidas para abordar la problemática de los agricultores españoles. Según un artículo de Directo al Paladar, el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha creado una mesa de diálogo con las organizaciones profesionales agrarias y se ha comprometido a presentar un borrador de una Ley de Cadena Alimentaria con medidas para regular los precios.

Además, el gobierno ha reforzado los servicios públicos en el territorio rural, incluyendo la creación de oficinas municipales de justicia y el fomento de los centros territoriales de la UNED.

Sin embargo, las manifestaciones y protestas continúan, ya que los agricultores consideran que sus demandas van más allá de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y afectan a todo el sistema de alimentación.

La Unión Europea (UE) tiene una relación estrecha con el conflicto de los agricultores españoles debido a la Política Agraria Común (PAC). La PAC es una política común para todos los países de la UE y fue creada en 1962 para apoyar a los agricultores y mejorar la productividad agrícola, asegurando un suministro estable de alimentos asequibles.

La PAC tiene varios objetivos, entre ellos, apoyar a los agricultores y garantizarles un nivel de vida razonable, contribuir a la lucha contra el cambio climático y a la gestión sostenible de los recursos naturales, conservar los paisajes y zonas rurales de toda la UE, y mantener viva la economía rural.

En el contexto del conflicto agrario en España, la PAC ha sido objeto de críticas por parte de los agricultores. Algunos argumentan que la PAC remunera a los grandes latifundios frente a los pequeños agricultores, lo que genera desigualdades en el sector. Otros señalan que las grandes transnacionales de la alimentación imponen a los productores los métodos de cultivo y los insumos necesarios para una agricultura rentable según criterios ajenos a los intereses campesinos.

Es importante destacar que el sector agrícola representa alrededor del 1,2% del PIB de la Unión Europea y un 2,4% del PIB de España. Esto demuestra la importancia que este sector tiene para España y su papel como uno de los graneros de Europa.

El ministro de Agricultura evitó hablar en el Parlamento Europeo sobre los problemas del campo español por regulaciones comunitarias.

El ministro de Agricultura, Luis Planas, se acaba de negar en el Parlamento Europeo a dar explicaciones sobre el ataque al campo español porque, afirma, comparece "como presidente del Consejo de la UE, cosa que algunos consideramos que es muy importante".

El campo se ha quedado sin poder debatir sus problemas en la UE, pese a ser la inmensa mayoría de sus problemas los mismos que los del resto de agricultores o ganaderos del resto de Estados Miembros de la UE -prohibición de fertilizantes y plaguicidas, limitaciones ecologistas, barreras a la venta que no se aplican a terceros países, subidas de los costes fiscales.

Entre las preocupaciones trasladadas se encontraban, por ejemplo, la infinidad de prohibiciones de inventos ecologistas impuestos al campo que no cumplen productos agrícolas o ganaderos de terceros países ajenos a la UE y que, sin embargo, están entrando en el mercado comunitario haciendo imposible la competencia de los productores europeos.

Hay que tener en cuenta que este martes, la presencia de Planas en sede europea permitía, precisamente porque el ámbito comunitario es decisivo en materia agrícola, haber abordado motivos de grave preocupación para el campo. Motivos que están provocando cierres masivos de explotaciones y granjas por la incapacidad de competir con todos los nuevos costes fiscales, sociales y ecologistas.

De hecho, a comienzos de septiembre, agricultores y ganaderos procedentes de toda España se concentraron en Córdoba para exigir un cambio en la política agraria europea con el fin de acabar con la amenaza a la producción alimentaria en la UE. Las organizaciones agrarias convocantes fueron ASAJA, COAG y UPA, así como Cooperativas Agroalimentarias de España.

Y su petición de auxilio se producía "ante la situación de indefensión que vive el sector agrario, amenazado por las políticas de la UE y la creciente competencia desleal de terceros países y gravemente atenazado por el encarecimiento de los costes de producción, la sequía y la falta de rentabilidad de las explotaciones".

A todo ello, ayer martes, Planas ha antepuesto su duplicidad de cargo para no contestar.

Lo Nuevo