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Comer ciruelas deshidratadas mejora la salud cardiovascular, ósea y digestivadomingo, 13 de septiembre 2026
Comer ciruelas deshidratadas mejora la salud cardiovascular, ósea y digestiva
Estudios confirman que las ciruelas deshidratadas reducen colesterol, fortalecen huesos y cuidan el corazón.
Super Alimentos
Por: Yexika Montilla | 04 de septiembre 2025 | 14:05
Pie de foto: Autoy IA
Los estudios demuestran que las frutas secas protegen los huesos, favorecen la salud del corazón y ofrecen muchas otras ventajas a los mayores de 50 años, además de aliviar el estreñimiento.
El consumo diario de ciruelas pasas deshidratadas tiene efectos prometedores sobre varios biomarcadores relacionados con la salud cardiovascular, según dos nuevos estudios presentados en la reunión anual de la Sociedad Americana de Nutrición (ASN, por sus siglas en inglés).
Algunas investigaciones sugieren que el consumo regular de ciruelas y ciruelas deshidratadas puede tener efectos positivos en la salud cardiovascular. Se ha observado que pueden ayudar a reducir el colesterol LDL («malo») y a mejorar el perfil lipídico en general.
Las ciruelas deshidratadas contienen una variedad de antioxidantes, como los polifenoles, que ayudan a proteger las células del daño causado por los radicales libres. Los antioxidantes pueden tener efectos beneficiosos para la salud en general y pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas, como enfermedades del corazón y ciertos tipos de cáncer.
Además, es rica en vitamina C, vitamina K y pectina, las tres ayudan a mantener sanos los vasos sanguíneos, previenen la calcificación de las arterías y a reducir el colesterol. Esto previene los infartos al miocardio y la arterosclerosis.
De acuerdo con los investigadores ingerir entre 50 y 100 gramos de ciruelas pasas al día (lo equivalente a entre cinco y diez unidades) se asoció con una reducción en los niveles de colesterol, la inflamación y disminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Estas conclusiones, avaladas por investigaciones y especialistas en nutrición, abren la puerta a que este fruto ocupe un lugar destacado en la prevención de afecciones cardíacas y trastornos relacionados.
Shirin Hooshmand, profesora de ciencias del ejercicio y nutrición en la Universidad Estatal de San Diego y coautora del estudio, explica que “estos efectos positivos se atribuyen en buena medida a la capacidad antioxidante de las ciruelas desecadas. El poder antioxidante combate el estrés oxidativo y la inflamación, mecanismos implicados en el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares”.
Más allá de la salud cardiovascular
Por su parte, Pedro Pablo Díaz, presidente de Chileprunes, asegura que el consumo diario de ciruelas deshidratadas aporta muchos más beneficios de los que conocemos.
“Uno de los principales beneficios conocido desde hace años es que son una excelente fuente de fibra dietética, lo que puede promover la salud digestiva y prevenir el estreñimiento. La fibra ayuda a mantener la regularidad intestinal y promueve el movimiento adecuado de los alimentos a través del sistema digestivo”, resalta Díaz, acotando además que las ciruelas secas son una buena fuente de varias vitaminas y minerales, incluyendo vitamina K, vitamina A, vitamina C, potasio y hierro. Nutrientes importantes para el funcionamiento adecuado del cuerpo y pueden contribuir a la salud ósea, la función inmunológica, la salud de la piel y más.
Díaz resaltó que en los últimos cinco años se ha acumulado evidencia científica suficiente para considerar a las ciruelas deshidratadas como el mejor alimento para el tratamiento de la osteoporosis, pandemia que afecta a personas mayores, sobre todo a mujeres.
Una de las últimas investigaciones de la Universidad de Pensilvania sugiere que también pueden ayudar a prevenir o retrasar la pérdida de masa ósea en mujeres tras la menopausia. En las mujeres postmenopáusicas, el descenso de estrógenos puede desencadenar un aumento del estrés oxidativo y la inflamación, lo que aumenta el riesgo de debilidad ósea que puede provocar fracturas. La incorporación de ciruelas deshidratadas en la dieta puede ayudar a proteger los huesos al ralentizar o revertir este proceso.
Los polifenoles presentes en la ciruela deshidratada poseen acción antioxidante y antiinflamatoria, que promueven niveles más bajos de inflamación en un tipo de célula ósea llamada osteoclastos, además de reducir los daños celulares y prevenir el desarrollo de cáncer.
Descubrimientos recientes también le otorgan beneficios para aumentar la masa muscular y perder peso
Los beneficios de esta maravillosa fruta siguen sumando. En una investigación de la Universidad Estatal de Oklahoma, Estados Unidos, los investigadores comprobaron que el consumo de ciruelas secas aumentaba significativamente las concentraciones de IGF-1. Se trata de una proteína encargada de regular la hormona del crecimiento, dando lugar al desarrollo de huesos y tejido muscular. De hecho, los participantes finalmente aumentaron en un 17% esta proteína.
Actualmente, los deportistas de alto rendimiento emplean sus propiedades de forma sintética por tres motivos principales: perder grasa, mejorar su resistencia y añadir masa muscular. Si tomas unas seis ciruelas secas justo antes de entrenar, se tiene la energía necesaria para entrenar de forma efectiva.
Debido a su alto contenido de fibra y textura masticable, pueden ayudar a aumentar la sensación de saciedad, lo que puede ser beneficioso para el control del peso. Al incluir ciruelas deshidratadas como parte de una dieta equilibrada, puedes sentirte satisfecho por más tiempo y reducir la necesidad de comer en exceso.
Cuál es el consumo diario que se debe realizar para obtener los beneficios.
Lo recomendable es comer alrededor de 3-4 ciruelas al día o 150-170 gramos los hombres y 140 gramos las mujeres. Ya que comer ciruela deshidratada en exceso puede causar problemas, se debe saber qué cantidad consumir al día para aprovechar sus beneficios.


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