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Científica chilena patenta biocarbón de alga parda para remover arsénico del agua potablemiércoles, 16 de septiembre 2026
Científica chilena patenta biocarbón de alga parda para remover arsénico del agua potable
Científica chilena patenta biocarbón de alga parda que permite reducir arsénico en agua potable hasta el límite OMS de 0,01 mg/L en Chile
Ciencia y Tecnología
Por: Yexika Montilla | 09 de enero 2026 | 15:54
La Dra. Loretto Contreras Porcia (UNAB, CIMARQ, Instituto Milenio SECOS) ingresó en diciembre de 2025 una solicitud de patente ante INAPI para un método que adsorbe arsénico en agua dulce usando biocarbón de Macrocystis pyrifera activado con hierro. El equipo proyecta pruebas con un filtro piloto en territorios afectados por contaminación natural, con foco en economía circular y salud pública.
La propuesta tecnológica describe un material adsorbente producido a partir de desechos de cosecha o biomasa cultivada de Macrocystis pyrifera, una macroalga parda abundante en Chile. El proceso consiste en convertir la biomasa en biocarbón mediante pirólisis, para luego activarlo con sales de hierro. De acuerdo con el anuncio público, el agente de activación indicado es cloruro de hierro(II) (FeCl₂), y la solicitud de patente se ingresó en diciembre de 2025 ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI). El resguardo solicitado cubre tanto el material activado como su fabricación y uso en sistemas de adsorción de arsénico, con el objetivo de generar agua potable segura.
Por qué importa: estándar sanitario y norma chilena
El arsénico en agua potable tiene un valor guía de 10 μg/L (0,01 mg/L) según la Organización Mundial de la Salud; esta referencia es provisional por las dificultades prácticas de remoción en terreno, pero es el punto de control aceptado globalmente. En Chile, la NCh 409/1 alineó su límite máximo con ese umbral, fijando 0,01 mg/L e incorporando mecanismos transitorios y criterios de control para el parámetro arsénico en servicios donde éste sea crítico. En la práctica, la meta regulatoria empuja a que el promedio operacional cumpla con 0,01 mg/L, con tolerancias acotadas durante períodos de adecuación. La innovación descrita se alinea con este estándar, pues busca bajar concentraciones en fuentes dulces hasta el umbral sanitario mediante adsorción en un material de origen biológico.
Geología andina: fuentes naturales y movilidad del arsénico
En el Altiplano–Puna —región de alta montaña que comprende sectores del norte de Chile— la presencia de arsénico en aguas superficiales y subterráneas se explica mayoritariamente por origen geogénico asociado a magmatismo de arco y actividad hidrotermal. Estudios regionales reportan un rango amplio en agua natural, desde 10 μg/L hasta >10 mg/L, con variaciones estacionales y predominio de As(V) en condiciones oxidantes. Los manantiales termales y salmueras actúan como puntos de emisión que redistribuyen el metaloide cuesta abajo mediante ríos, quebradas y acuíferos someros. En cuencas del extremo norte —como Arica y Parinacota— levantamientos recientes muestran que gran parte de las muestras de uso humano superan el umbral OMS, lo que refuerza la necesidad de soluciones in situ y materiales de costo contenido.
Salud pública: exposición crónica y riesgos
La exposición aguda al arsénico inorgánico en agua puede originar síntomas gastrointestinales (vómitos, dolor abdominal, diarrea). El problema central, sin embargo, es la exposición crónica, asociada a lesiones dérmicas, cánceres (piel, vejiga, pulmón), alteraciones neurológicas y cardiovasculares, además de trastornos del metabolismo de la glucosa, incluida la diabetes. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasifica al arsénico y compuestos inorgánicos en el Grupo 1 (carcinogénicos para humanos). En contextos rurales, donde el acceso formal al agua es irregular, los riesgos se agravan: un análisis para Antofagasta (2022) documenta brechas de cobertura y persiste el desafío de asegurar la calidad química del recurso en la periferia del sistema urbano.
Cómo funciona el biocarbón activado: del alga al adsorbente
El biocarbón se obtiene al someter la biomasa de Macrocystis pyrifera a altas temperaturas en ausencia de oxígeno (pirólisis), generando una matriz carbonosa con alta superficie específica y porosidad apta para atrapar aniones y oxoaniones. La activación con hierro introduce sitios activos que favorecen la complejación o co-precipitación de especies de arsénico (especialmente As(V)) vía mecanismos de sorbción específica y intercambio dependientes de pH y fuerza iónica. En la literatura internacional, los carbones activados con hierro —incluidos biochar de origen algal o lignocelulósico— muestran capacidades de adsorción competitivas frente a carbones comerciales, con la ventaja potencial de costos menores y cadenas circulares cuando la materia prima es un residuo local. La promesa, aquí, es usar biomasa marina nacional para un problema geológico persistente.
Piloto, filtro y próximos pasos
El plan de trabajo considera trasladar el material a un filtro de adsorción para pruebas bajo condiciones reales de caudal, matriz y pH, incorporando pretratamientos simples (turbiedad, sólidos) que mejoren la vida útil del medio. El piloto debería reportar variables clave para decisiones públicas: capacidad (mg As/g), cinética, pérdida de carga, ciclos de regeneración y costo por m³ tratado. En zonas rurales —donde persiste intermitencia de abastecimiento y uso de fuentes alternativas— un módulo escalable y mantenible localmente podría complementar soluciones vigentes (mezcla, desalación, coagulación-adsorción), contribuyendo a sostener el cumplimiento de 0,01 mg/L de forma robusta ante variabilidad estacional y química de las fuentes. Los resultados del piloto serán determinantes para escalar a compras públicas o implementaciones comunitarias.
Fuente: Aidis Chile


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