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Chile prueba nuevas estrategias para reducir el uso de fertilizantes en maízdomingo, 13 de septiembre 2026
Chile prueba nuevas estrategias para reducir el uso de fertilizantes en maíz
Chile prueba silicio y Azospirillum brasilense para bajar nitrógeno en maíz y reducir N₂O sin perder quintales.
Innovación
Por: Yexika Montilla | 09 de diciembre 2025 | 16:04
Pie de foto: La combinación silicio + Azospirillum busca bajar la dosis de N, mitigar N₂O y mantener la productividad bajo sequía estival en el valle central.
Ensayos en la macrozona centro-sur evalúan silicio y Azospirillum brasilense para bajar la dosis de nitrógeno, recortar costos y reducir N₂O sin afectar el rendimiento. La iniciativa —proyecto ANID 240178— es liderada por la Universidad de O’Higgins junto a la Universidad de Chile y cuatro instituciones brasileñas, con resultados preliminares ya en sistematización.
En parcelas de la macrozona centro-sur de Chile —el corazón maicero del país— un equipo de la Universidad de O’Higgins (UOH) ejecuta ensayos que combinan la aplicación de silicio con la inoculación de Azospirillum brasilense, una bacteria fijadora de nitrógeno conocida por estimular raíces más profundas y funcionales. La apuesta es concreta: reducir la dependencia de fertilizantes nitrogenados sin resignar quintales ni calidad de grano, a la vez que se mejora la tolerancia del cultivo a periodos de sequía estival, cada vez más frecuentes bajo el actual régimen climático. El proyecto ANID 240178 articula a UOH y la Universidad de Chile con cuatro universidades brasileñas de referencia, y cerró su fase inicial con un seminario técnico en Rancagua, donde se presentaron tendencias de rendimiento y eficiencia de uso de N, hoy en proceso de validación estadística y ajuste a recomendaciones locales.
Los números del maíz en Chile, hoy
Pese a variaciones interanuales, el maíz sigue siendo un cultivo estratégico para alimentación animal e industrias. Para la temporada 2023/24, INE-ODEPA estimó 38.427 hectáreas de maíz consumo a nivel nacional, con el grueso del área entre Metropolitana y Biobío; la región de O’Higgins concentra una fracción significativa del total. Esta base productiva sustenta cadenas de valor intensivas en proteína vegetal y maíz grano, pero también expone a productores a la volatilidad del costo del nitrógeno y a riesgos hídricos crecientes. Diversas fuentes sectoriales sitúan la superficie en un rango de ~47–49 mil ha recientes, con ajustes por clima y precios; en los reportes técnicos se insiste en monitorear siembras efectivas, costos y poder comprador para sostener márgenes en un escenario de tasas y combustibles al alza. La señal común: mejorar eficiencia del N ya no es opcional, es competitividad pura.
Por qué importa: pérdidas de nitrógeno y huella de N₂O
La literatura indica que solo ~50% del nitrógeno aplicado es aprovechado por el maíz; el resto se pierde por volatilización y lixiviación, con impactos directos en el bolsillo y en el ambiente. Una porción de ese N perdido se transforma en óxido nitroso (N₂O), un gas de efecto invernadero con Potencial de Calentamiento Global (GWP 100 años) ≈298 según el AR4 del IPCC, valor de referencia que explica por qué la agricultura busca rutas de mitigación de emisiones sin penalizar rendimientos. En climas mediterráneos con veranos secos como el chileno, reducir pérdidas de N también ayuda a preservar la calidad del agua subterránea y superficial, donde la lixiviación de nitratos es un riesgo conocido. De ahí el interés por bioinsumos y coadyuvantes que eleven la eficiencia del N, desde el microbioma adherido a la raíz hasta enmiendas que fortalezcan la fisiología de la planta.
La tecnología 1: qué hace el silicio en el maíz
El silicio actúa como aliado fisiológico en gramíneas. Cuando se aplica al suelo o vía foliar, puede mejorar el balance hídrico, reforzar la cutícula y optimizar la fotosíntesis bajo estrés, atenuando la caída de biomasa y rendimiento en periodos secos o salinos. Revisiones y estudios recientes describen mecanismos como reducción del estrés oxidativo, mantenimiento del contenido relativo de agua y modulación de hormonas (p. ej., ABA), con efectos en longitud de mazorca, número de granos y materia seca en escenarios de déficit hídrico. En maíz, trabajos en condiciones de salinidad y sequía muestran ganancias en biomasa total y parámetros de crecimiento respecto de testigos sin Si, además de mejoras en eficiencia de uso del agua. Para productores de la zona centro-sur, integrar Si en planes de fertilización —con dosis y formulaciones validadas localmente— podría significar estabilidad de rendimiento en veranos más secos.
La tecnología 2: cómo ayuda Azospirillum brasilense
Azospirillum brasilense coloniza la rizósfera y fija N atmosférico, al tiempo que promueve raíces más ramificadas y pelos absorbentes. Un meta-análisis con datos de Brasil —contexto edafoclimático útil como referencia— reporta aumentos promedios de 5,4% en rendimiento de grano, 12,1% en masa radicular y mejoras en el N foliar cuando se inocula con A. brasilense. Aunque los impactos dependen de variedad, manejo y clima, el patrón es consistente: inocular puede permitir ajustar a la baja la dosis de N químico manteniendo rendimiento, o sostener rendimiento con menos N en años de riesgo hídrico. En combinación con silicio, los investigadores chilenos observan señales de eficiencia del N y tolerancia al estrés superiores que con prácticas tradicionales, una sinergia ahora bajo análisis para traducirla en recomendaciones de dosis, momento y formulación aplicables a la realidad de productores del valle central.
Qué mostraron los ensayos y qué viene
Los ensayos instalados en predios y estaciones experimentales de la macrozona centro-sur entregaron tendencias preliminares: respuestas positivas a la co-aplicación Si + A. brasilense en variables de vigor, cobertura y rendimiento, junto con indicios de reducción de dosis de N químico sin pérdidas significativas. El equipo trabaja en sistematizar resultados, incluyendo análisis de significancia y eficiencia económica por hectárea, para derivar fichas con paquetes tecnológicos diferenciados por tipo de suelo y régimen hídrico. El plan de transferencia considera jornadas a campo, cápsulas técnicas y materiales para asesores. A mediano plazo se proyectan pilotos con escalamiento en parcelas comerciales y un protocolo de seguimiento de emisiones asociadas al N. La prioridad es que la recomendación llegue a tiempo para la próxima ventana de siembra y responda a las restricciones reales de agua, crédito y logística en la zona.
Gobernanza y cooperación: una red binacional
El proyecto “Retos y soluciones sostenibles…” (ANID 240178) reúne a la UOH y la Universidad de Chile con cuatro instituciones brasileñas: Universidad Estadual Paulista (UNESP), Universidad Federal Rural de Río de Janeiro, Instituto Federal Goiano y Universidad Federal de Maranhão. La cooperación permitió armonizar metodologías, compartir datos y contrastar resultados en ambientes productivos distintos. “Este es el momento de reunir especialidades y avanzar en estrategias sostenibles”, subrayaron los investigadores brasileños en el seminario de cierre. En la práctica, la red habilita movilidad académica, formación de estudiantes y coautoría de publicaciones, elevando la capacidad regional para innovación aplicada en maíz. Para Chile, el valor agregado es disponer de evidencia local que dialogue con décadas de experiencia brasileña en bioinsumos para gramíneas, acelerando la adopción con respaldo científico y extensión activa en territorio.
Fuente: UOH, ODEPA, Frontiers in Plant Science,


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