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Chile proyecta expansión de ciruelas deshidratadas y supera 80.000 toneladas en exportacionesmiércoles, 16 de septiembre 2026
Chile proyecta expansión de ciruelas deshidratadas y supera 80.000 toneladas en exportaciones
Chile exporta 80.000 toneladas de ciruelas deshidratadas y proyecta crecer a 16.000 hectáreas al 2030.
Nacional
Por: Yexika Montilla | 29 de septiembre 2025 | 19:35
Pie de foto: Chile lidera la producción mundial de ciruelas deshidratadas con envíos estables a Europa, China e India, y busca mantener precios saludables en un mercado cada vez más competitivo.
La industria chilena de la ciruela deshidratada consolida mercados en Europa y China, proyectando crecer hasta 16.000 hectáreas al 2030 y mantener retornos estables para los productores [1].
En los campos de la zona central de Chile, el paisaje de ciruelos refleja una industria que alcanzó madurez tras años de expansión sostenida. La temporada 2025 arrancó con precios estables y una calidad superior, lo que generó confianza en productores y exportadores. Bruno Ceroni, gerente comercial de GoodValley, destacó que “ya tenemos prácticamente toda la fruta vendida, con un pequeño saldo por exportar”, señal de que el negocio goza de buena salud.
GoodValley, uno de los actores clave del sector, trabaja con contratos cerrados y despachos programados durante todo el año, lo que otorga previsibilidad a su operación. Este modelo ha permitido estabilizar ingresos en un mercado históricamente expuesto a variaciones climáticas y cambios en la demanda global. La industria chilena, en ese sentido, muestra señales de madurez, consolidando su posición como principal exportador mundial de ciruelas deshidratadas.
Equilibrio global y rol de China
El consumo internacional de ciruelas deshidratadas experimentó una transformación gracias a China, que pasó de importar apenas 5.000 toneladas hace pocos años a superar las 25.000 en la última temporada. Este crecimiento ha sido determinante para sostener la demanda y mantener precios competitivos. Ceroni subrayó que “el consumo venía en descenso, pero China jugó un rol clave para revertir esa tendencia”.
Mientras Europa demanda productos de mayor valor agregado —como ciruelas descarozadas y en envases de retail—, China compra principalmente materia prima para procesar localmente. Esta dualidad beneficia a los exportadores chilenos, que diversifican sus destinos y aseguran rentabilidad. El equilibrio alcanzado en el mercado global contribuyó a frenar la caída de precios y otorgó estabilidad a la cadena productiva, un factor crucial para proyectar inversiones a largo plazo.
Competencia internacional
El mapa global de la ciruela deshidratada cambió en la última década. California, que alguna vez lideró el rubro, redujo su producción a la mitad debido a sequías prolongadas y a la preferencia por cultivos menos intensivos en agua, como almendros y nogales. Argentina, a pesar de contar con más hectáreas plantadas que Chile, enfrenta baja productividad por granizos, heladas y limitaciones estructurales.
Frente a ese escenario, Chile se consolidó como líder indiscutido y proyecta un aumento sostenido de superficie: de 13.000 hectáreas actuales a 16.000 hacia 2030. Argentina, sin embargo, busca mejorar sus rendimientos con asesoría técnica chilena, mostrando señales de recuperación. Al mismo tiempo, países emergentes como Uzbekistán comienzan a competir en el mercado, lo que obliga a la industria chilena a mantener estándares de calidad y estrategias de diferenciación.
Crecimiento proyectado en Chile
El aumento de superficie plantada en Chile refleja la confianza en un negocio que se percibe estable. Las proyecciones de expansión coinciden con una estrategia de diversificación de mercados y con el interés de atraer inversión extranjera. “Estamos pasando de 13.000 a 16.000 hectáreas de aquí a 2030, lo que refleja una confianza clara en la industria”, afirmó Ceroni.
Los productores destacan que, más allá de la superficie, la clave está en mantener altos niveles de productividad y calidad. La inversión en riego tecnificado y nuevas variedades busca responder a un consumidor más exigente, especialmente en Europa, que privilegia envases pequeños y productos de fácil consumo. Este proceso, a su vez, fortalece la posición de Chile como referente de innovación dentro de la agroindustria frutícola.
Precios y diversificación de mercados
Los retornos para productores se mantuvieron estables en los últimos años, un logro en un contexto de volatilidad global. Según Ceroni, las proyecciones hasta 2028–2030 son favorables, con precios en “rangos saludables” gracias a una demanda sólida y una oferta controlada.
GoodValley ha limitado su exposición al mercado chino a un 30% de sus envíos, evitando depender de un solo destino. “La clave es no poner todos los huevos en la misma canasta”, advirtió. India aparece como el próximo mercado estratégico, con un crecimiento anual del 7% y un potencial comparable al de China en los años noventa. A través de campañas de marketing junto a ProChile y ChilePrunes, la industria busca posicionar la ciruela chilena como alternativa premium y saludable.
Valor nutricional y diferenciación
Más allá del negocio, la industria apuesta por diferenciarse con evidencia científica. Investigaciones en curso analizan los beneficios de la ciruela deshidratada en la prevención de la osteoporosis, lo que podría impulsar su consumo en mercados desarrollados. Si se confirman los resultados, el impacto sería doble: una mejora en la salud pública y un nuevo posicionamiento del producto como “superalimento”.
Este enfoque abre puertas en segmentos de consumidores preocupados por la nutrición y en cadenas de distribución que priorizan alimentos funcionales. Chile, como principal exportador, estaría en condiciones de capitalizar ese valor agregado y reforzar su liderazgo frente a competidores emergentes.
Desafíos y próximos pasos
La industria chilena enfrenta el reto de sostener su liderazgo en un escenario económico global complejo, marcado por tensiones comerciales y fluctuaciones cambiarias. Retrasos en pagos desde China y señales de desaceleración generan cautela en algunos exportadores. Sin embargo, la estrategia de mantener clientes en Europa, Latinoamérica y otros mercados tradicionales actúa como un contrapeso.
“Si descuidamos nuestros mercados históricos, otro actor ocupará ese espacio y será difícil recuperarlo”, advirtió Ceroni. El desafío central es consolidar un modelo que combine expansión responsable, diversificación y diferenciación. Con 80.000 toneladas exportadas y una proyección de 16.000 hectáreas al 2030, Chile se afianza como número uno mundial en producción y exportación de ciruelas deshidratadas, un liderazgo que implica tanto orgullo como responsabilidad.


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