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Chile desarrolla cable RZ1-K categoría A que no propaga el fuego para infraestructura crítica

lunes, 14 de septiembre 2026

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Chile desarrolla cable RZ1-K categoría A que no propaga el fuego para infraestructura crítica

Chile lanza el cable RZ1-K, libre de halógenos y baja emisión de humo, clave en hospitales y minería.

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Innovación

Por: Yexika Montilla | 26 de noviembre 2025 | 19:00

Chile desarrolla cable RZ1-K categoría A que no propaga el fuego para infraestructura crítica

Pie de foto: Ensayo de no propagación de llama en mazo de cables RZ1-K categoría A, con cubierta LS0H: menor humo y corrosividad para hospitales, minería y data centers.

Chile ya produce un conductor RZ1-K categoría A —libre de halógenos y de baja emisión de humo— orientado a no propagar el fuego y a reforzar la continuidad operativa en hospitales, minería y transporte. La innovación, liderada por COVISA, se alinea con mayores exigencias de seguridad y eficiencia en la transición energética. La normalización local y la certificación serán clave para su despliegue masivo.

El lanzamiento del conductor RZ1-K categoría A en Chile marca un punto de inflexión para proyectos donde la seguridad y la continuidad de servicio son críticas. Según reportes de prensa especializados y el propio fabricante, se trata del primer desarrollo de este tipo producido en el país, con construcción flexible y cubierta LS0H para limitar los daños colaterales de un incendio. El foco no es solo resistir la llama inicial: la meta es evitar la propagación del fuego y reducir humos y gases corrosivos que interrumpen servicios vitales o dañan equipos. Este avance llega en plena expansión de electromovilidad, minería verde y centros de datos, donde los requisitos de seguridad y disponibilidad se han vuelto más estrictos. La producción local permitiría acortar cadenas de suministro y adaptar especificaciones a obras chilenas, acelerando la adopción en licitaciones públicas y privadas.

Qué es RZ1-K “categoría A” y cómo corta la propagación

RZ1-K es un cable de potencia y control de 0,6/1 kV con conductor de cobre clase 5 (flexible), aislación XLPE y cubierta libre de halógenos y baja emisión de humo. En su versión “categoría A”, el diseño apunta a superar ensayos de fuego de mayor severidad en mazos de cables, típicos de la familia IEC 60332-3 para propagación vertical (categorías A/B/C/D), y pruebas de no propagación en cable único (EN/IEC 60332-1-2). A ello se suman mediciones de densidad de humo (EN/IEC 61034-2) y ácidos halogenados (EN/IEC 60754), base técnica detrás de la denominación LSZH/LS0H. En conjunto, estos criterios buscan que un evento localizado no se convierta en un incendio de mayor escala y que, si ocurre, los humos no inhabiliten evacuaciones ni destruyan equipamiento crítico por corrosión. 

Fabricación local, disponibilidad y certificación

El producto NOFIRE® RZ1-K categoría A figura en el catálogo de COVISA, con versiones mono y multiconductor, diversas secciones y construcción flexible para facilitar tendidos complejos. Las fichas técnicas indican normas de fabricación y el universo de ensayos asociados —IEC 60502-1, IEC 60228, IEC 60332-3-22, IEC 60754-1/2, IEC 61034-2—, alineados con las métricas internacionales usadas en prescripciones de infraestructura crítica. Para el despliegue en Chile, la exigencia práctica será demostrar conformidad mediante certificados vigentes y trazables, idealmente con organismos notificados cuando aplique CPR en proyectos regidos por normativa europea o con protocolos SEC para el mercado local. Esa evidencia es la que habilita la compra pública, valida comparaciones con cables importados y disminuye riesgos contractuales en obras de alta responsabilidad.

Continuidad operativa y eficiencia energética: dos caras del mismo cable

La seguridad pasiva contra incendios se combina con un segundo vector: eficiencia. En redes modernas, dimensionar la sección de los conductores no solo limita calentamiento sino también pérdidas por efecto Joule (), que, acumuladas en años de operación, son un costo relevante. En alimentaciones largas o con corrientes exigentes, pasar —por ejemplo— de 35 a 50 mm² puede bajar la resistencia lineal, reducir caída de tensión y mejorar la estabilidad de cargas sensibles. Si el cable, además, mantiene no propagación de llama y bajo humo, la operación durante contingencias mejora: equipos de respaldo trabajan en condiciones menos agresivas y el restablecimiento del servicio es más rápido. Esta suma de atributos explica el interés de hospitales, minas subterráneas y data centers por especificaciones que integren seguridad y consumo, más allá del costo inicial de compra.

Dónde se aplicará primero y con qué requisitos

Los primeros adoptantes esperados están en salud, minería, transporte y metro, educación y edificios públicos, donde la normativa o los pliegos exigen cables LSZH y no propagadores de llama. En túneles, salas eléctricas y bandejas con mazos densos, cobra relevancia la categoría A de ensayos de propagación vertical por su severidad y realismo en cargas de fuego. En entornos TI y de telecomunicaciones, la opacidad de humo y la corrosividad definen si un incidente menor se vuelve catastrófico por daño de servidores y UPS. En faenas mineras, la continuidad afecta ventilación, bombeo y comunicaciones de seguridad. La señal al mercado es clara: mientras mejor sea la clase de reacción al fuego y más estrictos los ensayos superados, mayor será la resiliencia de la instalación frente a eventos térmicos y menor la exposición a paradas prolongadas.

Normativa en Chile: estado, brechas y armonización necesaria

Chile dispone de definiciones y exigencias para cables libres de halógenos en marcos SEC, y de criterios sectoriales que recomiendan baja opacidad de humo y ausencia de gases tóxicos y corrosivos en recintos con público. Sin embargo, la armonización con CPR/Euroclases no es plena y genera asimetrías en compras que comparan fichas locales con declaraciones de prestaciones europeas. Acelerar la adopción de protocolos de ensayo explícitos, detallar clases de reacción y sus parámetros complementarios (humo “s”, gotas “d”, acidez “a”) facilitaría licitaciones y auditorías de obra. La actualización normativa también ayudaría a impulsar catálogos con marcado claro, rastreabilidad de lote y certificados descargables, práctica ya extendida en fabricantes que venden a la UE. Para instaladores y proyectistas, una guía nacional alineada con CPR simplificaría la especificación comparativa y reduciría controversias en recepción técnica. 

Guía rápida para especificar y comprar

De cara a pliegos y bases técnicas, las claves son consistentes: definir la tensión nominal (típicamente 0,6/1 kV), sección por criterio térmico y de caída de tensión, radio de curvatura y temperatura de operación, además de la clase de reacción al fuego con sus parámetros. Exigir LSZH/LS0H con referencias a EN/IEC 61034 y EN/IEC 60754 permite auditar humo y acidez; citar IEC 60332-1/-3 cubre no propagación en cable único y mazos. En compras públicas, priorizar fichas con norma de fabricación, ensayos realizados, certificados vigentes y marcado en cubierta. En operaciones 24/7 —hospitales, minas, data centers— evaluar la sección superior cuando el análisis de pérdidas sugiera retorno en OPEX en horizonte plurianual. Para modernización de activos, el reemplazo de PVC tradicional por LSZH reduce costos indirectos de corrosión y limpieza tras incidentes.

Fuente: Covisa, IEC, SEC

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