>
Economía>
Economía Chilena>
Cereza chilena: otra temporada con precios bajos en China y envíos recortados 2025-2026lunes, 14 de septiembre 2026
Cereza chilena: otra temporada con precios bajos en China y envíos recortados 2025-2026
China paga cerca de US$30 por caja y el Año Nuevo Chino no impulsó la demanda esperada.
Economía Chilena
Por: Yexika Montilla | 02 de febrero 2026 | 13:08
Pie de foto: La temporada 2025-2026 obliga a “superprofesionales”: variedades consistentes y poscosecha impecable para cumplir las exigencias del comprador chino.
Tras un arranque prometedor, la temporada 2025-2026 de la cereza chilena enfrenta precios por debajo de lo esperado en China y un ajuste a la baja de los volúmenes. El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, admite que el impulso del Año Nuevo Chino no alcanzó la magnitud prevista; el sector asume más exigencias de calidad y eficiencia. Las proyecciones de exportación se corrigieron de 131 millones de cajas a un rango de 110–120 millones, con márgenes estrechos pese a ventas en torno a US$30 por caja de 5 kg en destino.
El mercado chino, termómetro de la cereza chilena, no respondió como se preveía. A 27 de enero de 2026, Walker reconoció que el Año Nuevo Chino “podría ayudar más, pero no está ocurriendo en la magnitud deseada”, confirmando un escenario de ventas más lentas y “rentabilidades ajustadas”. Para los productores, la lectura es clara: habrá filtros más estrictos de calidad, calibres y manejos poscosecha; y, sobre todo, menos tolerancia a variedades tempranas que no cumplan especificaciones. El telón de fondo es una economía china más cautelosa, con consumidores selectivos y sensibles al precio, lo que obliga a afinar logística y propuesta de valor si se quiere sostener retornos en un negocio de alto costo e inversión.
De 131 millones a 110–120 millones de cajas: la nueva foto de 2025-2026
La campaña se lanzó con estimaciones ambiciosas del Comité de Cerezas de Frutas de Chile (ASOEX): 131 millones de cajas (equivalentes a 655 mil toneladas) para 2025-2026. Ese cálculo, difundido a fines de noviembre de 2025, servía de guía para una industria que venía de ajustar procesos tras el ciclo anterior. Sin embargo, el avance de cosecha y embarques obligó a corregir el cuadro: diversos actores situaron el final de temporada en 110–120 millones de cajas, similar o levemente inferior al ciclo previo. En paralelo, algunos exportadores hablaban de ~114 millones como cifra plausible si persistían calibraciones y descartes. La combinación de clima, calidad irregular en partidas tempranas y demanda menos dinámica en China explica el recorte sobre el plan inicial.
Precios en destino y márgenes estrechos
Aun con flujo comercial sostenido, el retorno no cuadra para muchos productores. “La situación es muy compleja”, advirtió Nicolás Yavar, vicepresidente de Ventas y Operaciones en UPAC Fruit. Según su lectura, más del 90% del volumen se concentra en China y, con una economía lenta, los precios no despegan: “hoy la caja de 5 kilos se vende en torno a US$30”. Tras descontar costos internos, comisiones y flete, el margen “es pequeño” para el campo. El propio ejecutivo recuerda que los costos de cultivo pueden bordear US$2,5 por kilo, mientras que en la temporada pasada hubo retornos al productor de US$1,5–2 por kilo, es decir, pérdida. A corto plazo, el respiro depende de que prime fruta de mejor calidad y calibre alto, capaz de defender precios en mayoristas y retail.
Año Nuevo Chino: del gran hito a un impulso acotado
En teoría, el 17 de febrero de 2026, inicio del Año del Caballo, debía operar como palanca de consumo. En la práctica, la demanda se atomizó y se adelantaron ventas: a inicios de enero ya se observaba amplia disponibilidad de cerezas chilenas en grandes ciudades chinas, con precios inferiores a campañas anteriores para calidades medias (promociones de ~US$14 por 2,5 kg en Chengdu, hasta 40% menos interanual). El “efecto pico” se diluye cuando la oferta llega masivamente antes del festival y la sensibilidad al precio aumenta. De ahí que la industria recalibre ventanas, buscando llegar con mayores calibres y condición para capturar valor en la recta final, en vez de depender del solo empuje de la festividad.
Calidad, variedades y la “profesionalización” del negocio
Walker sintetiza el punto: habrá que dejar de exportar parte de las variedades que no cumplen consistentemente con las exigencias del mercado chino y pasar a una actividad “para superprofesionales”, más tecnificada y con altos rendimientos por hectárea. La evidencia de campo lo respalda: informes técnicos de la campaña señalan que partidas tempranas mostraron firmeza inconsistente y menor reconocimiento de ciertas variedades por parte del comprador, mientras otras —como Santina— rindieron mejor. Para sostener precio, la receta incluye genética adecuada, manejo de precosecha y poscosecha, frío continuo y orden comercial para evitar “inundaciones” semanales en ventanas sensibles. La ejecución fina, más que el volumen bruto, será la diferencia entre cubrir costos o acumular pérdidas en un mercado hiperexigente.
Dependencia de un solo mercado: 90% en China, ¿riesgo estructural?
La concentración de destinos pesa. Diversas fuentes sitúan por encima del 90% la participación de China en las cerezas chilenas de 2025-2026. Esa hegemonía, que permitió el “boom” del último lustro, hoy revela su cara frágil: con consumo prudente, los precios caen y los márgenes se asfixian. La discusión ya no es solo logística o de calidad, sino estratégica: cómo recuperar espacio en Norteamérica y acelerar consumo en segmentos premium de Asia sin canibalizar retornos. Algunos analistas abogan por campañas de promoción fuera del periodo festivo y por formatos de mayor valor por kilo (presentaciones premium, marcas de origen y garantía de sabor). Sin diversificación real, una buena temporada climática podría agravar sobreoferta y presión bajista de precios.
Lecciones de la logística: el caso Maersk Saltoro
La memoria reciente pesa en cada decisión: en marzo de 2025, autoridades chinas rechazaron y ordenaron destruir más de 24.000 toneladas de cerezas chilenas que arribaron en malas condiciones tras incidentes asociados al buque Maersk Saltoro. El golpe económico se estimó en torno a US$120 millones, afectando a más de 90 exportadoras. Aunque la industria reforzó protocolos de frío y coordinación puerto a puerto, el episodio recuerda que la cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. A eso se suma el costo del desecho en destino y los seguros, factores que pueden “comerse” el margen de campañas enteras cuando hay fallas puntuales. La lección: logística sin errores y comunicación temprana ante contingencias.
Próximos pasos: foco en valor, no solo en volumen
La hoja de ruta que perfila el sector combina diversificación de mercados, estricta gestión de calidad y narrativa de marca que conecte con consumidor final. Voces de la industria insisten en retomar inversión promocional en Estados Unidos y Sudeste Asiático, sin abandonar China, pero reduciendo dependencia del “todo a un mercado”. En paralelo, se exploran ventanas con llegada más tardía y calibres superiores para defender precio por kilo, y se acelera la reconversión varietal hacia perfiles de sabor y firmeza más estables. Para el productor, el desafío será mantener costos a raya en un cultivo intensivo y capitalizado. El consenso: una cereza excelente siempre encuentra comprador; la mediana o irregular no es financiable en un 2026 prudente en gasto.
Fuente: Frutas de Chile, FreshPlaza, Sixth Tone, CherryTimes


Suscribete
Twitter
Facebook
Instagram
Linkedin
Enviar