>
Vida Sana>
Salud>
Café y té con cafeína se asocian a menor riesgo de demencia, según estudio de Harvard en JAMAlunes, 14 de septiembre 2026
Café y té con cafeína se asocian a menor riesgo de demencia, según estudio de Harvard en JAMA
Estudio con 131.821 adultos halló menos casos con 2–3 tazas/día; no prueba causalidad.
Salud
Por: Yexika Montilla | 11 de febrero 2026 | 13:47
Pie de foto: un seguimiento de hasta 43 años en 131.821 adultos vinculó el café o té con cafeína con menor deterioro cognitivo. Hallazgo observacional.
Un análisis prospectivo de 131.821 adultos de las cohortes históricas Nurses’ Health Study y Health Professionals Follow-up Study siguió a los participantes hasta 43 años y documentó 11.033 casos de demencia. La ingesta moderada de café con cafeína (2–3 tazas/día) o de té (1–2 tazas/día) se vinculó con menor riesgo de demencia y un rendimiento cognitivo ligeramente mejor; el café descafeinado no mostró asociación. Es un estudio observacional: no prueba causalidad. Guías de la FDA y de la American Heart Association recomiendan moderación (≈400 mg/día) y ajustar por sensibilidad individual.
El nuevo trabajo, firmado por Yu Zhang y colegas, se apoya en dos de los registros epidemiológicos más reputados de Estados Unidos: el Nurses’ Health Study y el Health Professionals Follow-up Study, con visitas repetidas y cuestionarios validados cada dos a cuatro años para medir dieta, estilo de vida y salud. En total, 131.821 participantes sin demencia, Parkinson ni cáncer al inicio fueron seguidos por hasta 43 años, período en el que se confirmaron 11.033 diagnósticos de demencia. El análisis separó café con cafeína, café descafeinado y variedades de té, e incluyó pruebas cognitivas seriadas en submuestras. La asociación principal: mayor consumo de café con cafeína y menor riesgo de demencia; además, puntuaciones algo mejores en memoria y pensamiento, aunque con efecto modesto. El estudio fue publicado en JAMA.
¿Cuánto café o té? El umbral “moderado”
El patrón más consistente se observó con 2–3 tazas diarias de café con cafeína o 1–2 tazas diarias de té. En términos absolutos, los autores describen tasas aproximadas de 141 frente a 330 casos por 100.000 persona-años al comparar los grupos de mayor y menor ingesta de café con cafeína. El café descafeinado no mostró asociación significativa con demencia ni con desempeño cognitivo, lo que sugiere un rol de la cafeína y quizá de polifenoles propios de las infusiones. Aunque la tendencia dosis-respuesta favoreció la ingesta moderada, no se respalda beber cantidades altas con fines preventivos. La conclusión operativa es sobria: moderación con bebidas cafeinadas tradicionales, integradas en un estilo de vida saludable, rinde la mejor señal epidemiológica hoy disponible.

Qué no demuestra
Se trata de un estudio observacional de largo plazo con autoinforme dietario, expuesto a confusión residual (por ejemplo, hábitos de sueño o actividad física) y a cambios de consumo con la edad. Expertos externos, como la profesora Tara Spires-Jones (Universidad de Edimburgo) y otros consultados por el Science Media Centre, valoran el tamaño muestral y la consistencia, pero remarcan que el diseño no prueba causalidad y que las diferencias en pruebas cognitivas son pequeñas a nivel individual. “Ningún alimento o bebida previene la demencia por sí solo”, sintetizan.
Qué significa para tus hábitos: seguridad y límites
Aun con señales favorables, la seguridad manda. La U.S. Food and Drug Administration (FDA) sugiere que, para la mayoría de los adultos sanos, ≈400 mg de cafeína/día —equivalentes a 2–3 tazas de 355 ml— no suelen asociarse con efectos adversos, aunque hay gran variabilidad individual en sensibilidad y metabolismo. La American Heart Association coincide en que el consumo moderado es, en general, seguro para el corazón, con salvedades para embarazo, lactancia y ciertas medicaciones. Si eres sensible a la cafeína, tienes arritmias o ansiedad, o tomas fármacos interactuantes, consulta primero con tu profesional de salud. Y recuerda: el beneficio potencial no justifica excederse.

Pistas biológicas y lagunas por cubrir
¿Por qué podrían ayudar el café y el té? La cafeína modula receptores de adenosina e influye en alerta, flujo sanguíneo cerebral y metabolismo, mientras que los polifenoles podrían actuar contra la inflamación y el estrés oxidativo. No obstante, traducir esos mecanismos en prevención clínica requiere ensayos que midan cognición y eventos de demencia con aleatorización y control, algo complejo por la larga latencia de estas enfermedades. Por eso, la lectura más prudente del estudio en Harvard University es de confirmación de una señal epidemiológica congruente con literatura previa, no de prescripción. Un buen enfoque práctico combina ingesta moderada, sueño suficiente, actividad física, dieta cardiometabólica y control de factores de riesgo vascular a lo largo de los años.
Fuente: JAMA, Science Media Centre, The Guardian, FDA


Suscribete
Twitter
Facebook
Instagram
Linkedin
Enviar