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Aprendizajes tras un año del retorno de la plaga Nematodo de la Frutilla en Chile

domingo, 13 de septiembre 2026

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Aprendizajes tras un año del retorno de la plaga Nematodo de la Frutilla en Chile

La industria frutícola se enfrentó a un desafío inesperado hace un año con la detección del nematodo de la Frutilla, una plaga que estaba ausente.

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Frutícola

Por: Catalina Díaz | 18 de octubre 2023 | 11:56

Aprendizajes tras un año del retorno de la plaga Nematodo de la Frutilla en Chile

Hace un año, el principal vivero de plantas de frutillas en Chile, Agrícola Llahuén, enfrentó un desafío inesperado que paralizó su producción y sacudió a la industria frutícola del país: la detección del Aphelenchoides fragariae, conocido como el nematodo de la frutilla, una plaga cuarentenaria ausente en Chile.

Un año después, la situación está comenzando a estabilizarse, pero no sin importantes desafíos. La notificación de la presencia del nematodo de la frutilla llevó al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) a ordenar la inmovilización de la operación en Agrícola Llahuén, lo que implicó desvincular a 700 trabajadores y establecer un protocolo rápido de acción en los campos. Esta situación fue descrita por Andrea Maruri, gerente de producción de la empresa, como un "coronavirus, pero en el campo."

"Nos apegamos rápidamente a la resolución exenta que publicó el SAG para establecer normas de sanitización, aislación e inmovilización para cualquier productor de frutillas", dice Andrea Maruri.

La aparición del nematodo de la frutilla tuvo un impacto devastador en los productores de frutillas en Chile. La plaga se ha detectado en todas las regiones donde se produce este fruto, afectando alrededor de 1,411 hectáreas de un total de aproximadamente 2,000 hectáreas cultivadas en el país. Agrícola Llahuén, como el principal vivero de plantas de frutilla, sufrió pérdidas significativas, perdiendo alrededor del 60% de su producción en 2022.

Andrea Maruri explicó a El Mercurio que del total de la estimación de cosecha que tenían, aproximadamente el 40% de las plantas salió libre de la plaga, mientras que el 60% restante tuvo que ser eliminado, ya sea porque dieron positivo al nematodo o no cumplían con las condiciones de calidad.

Sumado a las pérdidas, la aparición de la plaga, que llevó al Ministerio de Agricultura a decretar emergencia agrícola en agosto del año pasado, obligó a viveros como Llahuén a comprar maquinarias nuevas y hacer inversiones importantes para definir una nueva forma de trabajo dentro del vivero y así evitar la propagación del nematodo, ya que la unidad productiva donde mantienen las plantas madres fue liberada por el SAG, al no detectarse la presencia de la plaga.

Sin embargo, la situación comienza a normalizarse para esta temporada. A pesar de una reducción en el volumen de producción de plantas en comparación con un año normal, Agrícola Llahuén implementó protocolos fitosanitarios.

"Tenemos ocho unidades de producción aisladas por temas sanitarios, que siempre se han manejado así, y gracias a eso tuvimos algunos lotes negativos que pudimos liberar, y todos los planteles madres resultaron negativos a la plaga", explica la gerente de producción.

Una de las lecciones aprendidas de esta experiencia es la importancia de monitorear las plagas ausentes en Chile a través de análisis, ya que todavía se desconoce cómo, cuándo y dónde ingresó el nematodo de la frutilla al país. La gerente de producción instó a prestar más atención a este aspecto en los programas de certificación que participan con el SAG.

El SAG ha autorizado 20 plaguicidas para controlar el nematodo de la frutilla, pero ninguno garantiza un control total, lo que hace que los productores deban combinar su uso con otras medidas de manejo. Además, el SAG recomienda a los agricultores solicitar análisis nematológicos al adquirir plantas de frutilla para garantizar que estén libres de la plaga.

"En general, en las zonas productoras la actividad se está desarrollando de mejor forma que en 2022, excepto en la Región del Maule, que ha visto un retraso en sus plantaciones por la menor disponibilidad de plantas y por la compleja situación climática que ha afectado a la zona", explica José Guajardo, director nacional del SAG.

A pesar de los desafíos, se espera que la temporada actual tenga un mejor desempeño en términos de disponibilidad de plantas y producción en comparación con el año pasado. Los efectos productivos de la plaga parecen estar más atenuados, y se está instando a los agricultores a implementar estrategias de control a lo largo de toda la temporada.

Aunque el nematodo de la frutilla ha supuesto un desafío considerable para la industria frutícola chilena, la resiliencia y adaptación de los productores y viveros como Agrícola Llahuén demuestran que se pueden superar estos obstáculos y trabajar hacia una producción de frutillas más segura y saludable.

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