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Aguas residuales en Biobío: estudio 2022–2024 detecta fuerte alza de cocaína y baja del cannabis

domingo, 13 de septiembre 2026

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Aguas residuales en Biobío: estudio 2022–2024 detecta fuerte alza de cocaína y baja del cannabis

Aguas residuales en Biobío muestran +1.000% en cocaína y -90% en cannabis entre 2022-2024; surge ketamina y co-consumo.

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Salud

Por: Yexika Montilla | 19 de febrero 2026 | 11:27

Aguas residuales en Biobío: estudio 2022–2024 detecta fuerte alza de cocaína y baja del cannabis

Pie de foto: El monitoreo WBE en la Región del Biobío examinó 3.198 muestras entre 2022 y 2024. Los resultados muestran un fuerte aumento de cocaína, descenso del cannabis y ketamina como droga emergente.

Un monitoreo continuo en la Región del Biobío analizó 3.198 muestras semanales durante dos años en 33 plantas de tratamiento para estimar consumo poblacional de drogas mediante Epidemiología Basada en Aguas Residuales (WBE). El estudio reportó un aumento superior al 1.000% en cocaína, una caída de más del 90% en cannabis y la aparición sostenida de ketamina como droga emergente.

El consumo de cocaína habría aumentado de forma marcada en la Región del Biobío, mientras el cannabis mostró una caída pronunciada, según el primer estudio chileno de monitoreo continuo de drogas a través de aguas residuales. La investigación, desarrollada por Biobío Sentinel, también identificó la ketamina como sustancia emergente y su posible asociación con la cocaína en patrones de co-consumo. 

Qué midió el estudio y en qué periodo

La investigación examinó muestras recolectadas durante dos años en 33 plantas de tratamiento de la Región del Biobío. Entre septiembre de 2022 y agosto de 2024, el equipo analizó 3.198 muestras semanales para estimar consumo poblacional de cocaína, cannabis y ketamina. El estudio fue liderado por la Universidad Católica de la Santísima Concepción y la Universidad Mayor, y se enmarca en una estrategia de vigilancia que busca detectar cambios en el consumo con una resolución temporal mayor que la disponible en métodos tradicionales. El diseño permitió comparar variaciones por localidades y por estación del año, con una concentración del consumo principalmente en zonas urbanas y periurbanas. 

Cómo funciona la Epidemiología Basada en Aguas Residuales (WBE)

El enfoque WBE (por sus siglas en inglés) estima el consumo poblacional de drogas a partir de la medición de compuestos y metabolitos presentes en aguas residuales. A diferencia de encuestas, no depende del autoreporte y puede entregar señales con menor desfase temporal, lo que lo vuelve útil para observar tendencias y detectar la aparición de nuevas sustancias. En este caso, el muestreo semanal permitió construir series continuas durante dos años, lo que fortalece la capacidad de identificar cambios sostenidos y patrones recurrentes. Los autores enfatizan que se trata de una herramienta complementaria —no sustitutiva— de otras fuentes epidemiológicas, especialmente por su capacidad de operar de manera sistemática y con alta frecuencia.

Caída del cannabis: descenso superior al 90%

En contraste con la cocaína, el cannabis registró una disminución de más del 90% dentro del mismo periodo. Las estimaciones por aguas residuales capturan señales de consumo agregado y pueden reflejar cambios en patrones de uso, disponibilidad y otros factores que deben interpretarse con cautela. Lo clave, según la investigación, es que el sistema permite observar cambios en el tiempo con mayor continuidad que mediciones esporádicas, lo que lo hace útil para seguimiento.

Ketamina como droga emergente y posible co-consumo

La ketamina, que no era detectable al inicio, comenzó a aparecer de forma sostenida en distintas localidades durante el monitoreo. Además, los investigadores reportaron una asociación entre cocaína y ketamina, lo que sugiere posibles patrones de co-consumo (sin implicar causalidad). Esta parte del hallazgo es especialmente relevante para vigilancia, porque apunta a la capacidad del método para detectar sustancias emergentes y cambios relativamente rápidos en el mercado o en el comportamiento de uso. 

Por qué este monitoreo complementa las encuestas y qué viene ahora

Los autores destacan que el método aporta información objetiva y de alta frecuencia, reduciendo el desfase de datos y evitando sesgos del autoreporte. “Este enfoque no reemplaza a las encuestas, pero las complementa de manera muy potente”, señaló Cristóbal Galbán-Malagón, investigador del Centro GEMA de la Universidad Mayor, añadiendo que permite detectar cambios rápidos y nuevas sustancias con utilidad para salud pública. Andressa Reis, académica de la UCSC, sostuvo que el trabajo demuestra que Chile puede implementar sistemas de vigilancia comparables con los de Europa o Australia cuando se articulan academia y sector privado. El equipo propone replicar el modelo en otras regiones e integrarlo a sistemas nacionales de monitoreo.

Preguntas Frecuentes

Fuente: ScienceDirect, PubMed, Diario Mayor, The Clinic

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