Inicio

>

Medio Ambiente

>

Innovación/Medio Ambiente

>

Agrofotovoltaica vertical en Dinamarca: energía solar y cultivos en armonía

domingo, 13 de septiembre 2026

Medio Ambiente

Compartir en:

Agrofotovoltaica vertical en Dinamarca: energía solar y cultivos en armonía

Dinamarca prueba paneles solares verticales que producen energía y mantienen cultivos sin pérdida de rendimiento.

Agregar Agroconectados en
Agrega Agroconectados como tu fuente favorita de noticias en Google.

Innovación/Medio Ambiente

Por: Yexika Montilla | 20 de septiembre 2025 | 13:16

Agrofotovoltaica vertical en Dinamarca: energía solar y cultivos en armonía

Pie de foto: Instalación piloto en Aarhus confirma que la agrofotovoltaica vertical combina eficiencia energética, continuidad agrícola y mayor aceptación social en el paisaje rural europeo.

En 2025, la Universidad de Aarhus llevó a cabo un proyecto piloto en la localidad de Foulum, Dinamarca, para evaluar la compatibilidad entre paneles solares verticales y cultivos agrícolas. Los resultados confirmaron que el crecimiento de trigo y mezclas de trébol y hierba fue equivalente al registrado en campos abiertos, lo que refuerza la idea de que ambas actividades pueden convivir sin conflicto.

Los paneles bifaciales, orientados de este a oeste, producen electricidad en los picos de consumo diario y ocupan solo un 10% del terreno agrícola. Según cálculos del equipo, producir alimentos y energía por separado requeriría entre un 18% y un 26% más de suelo. La experiencia se publica en un contexto clave para la Unión Europea, que busca alcanzar la neutralidad climática en 2050.

Los investigadores demostraron que es posible combinar agricultura y energía solar mediante un sistema de paneles verticales. El piloto, realizado en Foulum en 2025, mostró que cultivos como trigo y mezclas de trébol y hierba crecieron sin pérdida de rendimiento.

Los paneles utilizados fueron bifaciales, es decir, captan tanto la radiación solar directa como la reflejada por el suelo. Su disposición vertical, con orientación este-oeste, permite alinear la producción energética con los picos de consumo matutino y vespertino. Aunque el volumen anual de electricidad es ligeramente inferior al de los sistemas inclinados hacia el sur, el valor de la energía generada resulta mayor por coincidir con la demanda.

Uso eficiente del suelo: doble producción en un mismo campo

Uno de los principales hallazgos del estudio es que los cultivos mantienen su productividad en presencia de los paneles. La disposición vertical deja espacio suficiente para la entrada de luz y el paso de maquinaria agrícola, evitando interferencias con las labores tradicionales del campo.

El modelo se caracteriza por su eficiencia en el uso de la tierra. Mientras que una instalación solar convencional ocupa áreas agrícolas, la agrofotovoltaica vertical requiere solo un 10% de la superficie del campo. De acuerdo con los investigadores, producir la misma cantidad de energía y alimentos en espacios separados demandaría entre un 18% y un 26% más de terreno. Esta diferencia es especialmente relevante en Europa, donde la presión sobre el uso del suelo es creciente.

Beneficios ambientales y técnicos de la instalación

Además de optimizar la ocupación del suelo, los paneles ofrecen ventajas adicionales:

  • Requieren menos materiales de construcción.
  • Generan menores emisiones de CO₂ en su fabricación e instalación.
  • Presentan mayor resistencia al viento y a condiciones climáticas adversas.
  • Se integran mejor en los ciclos de trabajo agrícola al permitir el paso de maquinaria entre filas.

La aceptación social y la integración en el paisaje

Un experimento de realidad virtual realizado con más de 100 participantes evaluó la percepción social de estas instalaciones. Los paneles verticales fueron considerados más agradables, innovadores y ecológicos que los parques solares convencionales. Su apariencia, similar a setos modernos, favorece su integración en el paisaje rural y aumenta la aceptación comunitaria, un factor clave para el éxito de futuros proyectos.

Europa ante el reto de suelo y renovables

La Unión Europea mantiene su compromiso de alcanzar la neutralidad climática en 2050. Sin embargo, cada hectárea destinada a infraestructura energética reduce la superficie disponible para agricultura o conservación de ecosistemas. El modelo de Aarhus ofrece una alternativa para aliviar este dilema al generar alimentos y energía en la misma parcela.

Algunos países europeos ya avanzan en esta dirección. Francia ha aprobado normativas que priorizan proyectos agrovoltaicos siempre que no comprometan la producción agrícola. Alemania, Italia y España también exploran marcos legales que favorecen soluciones integradas de energía y alimentos. Este contexto regulatorio podría acelerar la adopción de la agrofotovoltaica vertical en la región.

Lo Nuevo